Ir a la página principal
Procesos de integración

¿ Todo a su tiempo y armoniosamente?

El Mercosur(MCS) y la Unión Europea(UE) parecen haber dejado de “negociar contra el reloj” el Acuerdo Birregional, cuyos objetivos en materia comercial, económica y de cooperación para la integración, incluyendo el diálogo político entre las instituciones de ambos bloques ,fueron establecidos en diciembre de 1995.En la reunión de alto nivel de los cancilleres del MCS y los comisarios europeos de Comercio y de Agricultura , celebrada recientemente en Bruselas, se acordó esperar la finalización del receso del verano europeo y reiniciar las negociaciones a principios de septiembre ,con vistas a cerrar, al menos, el” acuerdo político” antes de las elecciones presidenciales de Brasil, convocadas para el 8 de octubre próximo( y 28 del mismo mes en caso de una segunda vuelta).Las opiniones de uno y otro lado del Atlántico y el aporte al debate de la Cátedra Abierta Plan Fénix.

ImagenEl debate sobre las indicaciones geográficas sigue abierto.
Si bien el ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, Jorge Faurie, sostuvo que en la reunión de julio se registraron importantes avances , lo que posibilitaría el cierre de las negociaciones sin mayores dilaciones, voceros de la UE estiman que persisten aún importantes diferencias. ” Hay mucho trabajo por hacer, dijo un funcionario de la Comisión Europea , y es muy difícil cumplir con el calendario que propone Faurie “,que considera que se ingresó en la fase final de las negociaciones.

El mismo canciller argentino condicionó parcialmente su optimismo. ”No es solamente un asunto lo que debe concluirse. No se trata solo de automotores , ni solo de identificaciones geográficas, o de productos agropecuarios, o de reglas de origen” señaló el canciller argentino en coincidencia con los voceros de la UE, que sumaron al listado de temas en los que aún no pudieron acordar con el MCS a la apertura del mercado de servicios marítimos. Antes , a mediados de junio, el ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, había adelantado que en el área económica ya se habían concluido nueve acuerdos en catorce capítulos. ”Pero seguimos empantanados en la discusión entre la grappa y la muzzarella”, dijo en obvia alusión a los conflictos suscitados por el reconocimiento a la identificación geográfica de numerosos productos que, más acotados, todavía sigue abiertos ( inicialmente, la UE presentó un listado de 357 productos y el MCS de 250,de los cuales el 80% ya habrían sido reconocidos)).

Después del rotunda fracaso de diciembre pasado, cuando hasta último momento se aseguró que el acuerdo MCS-UE se anunciaría en Buenos Aires en el marco de la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio todo es más medido a la hora de las declaraciones sobre la marcha de las negociaciones. Sí sigue vigente el veto al acceso a la información que se aplica al sector privado pese a que, en uno de los últimos comunicados que difundió el ex ministro de Producción de nuestro país, Francisco Cabrera, bajo el título ”Beneficios del acuerdo UE-MCS para la Argentina”, luego de sostener que su firma está más cerca que nunca, afirmó(creemos que sin ruborizarse)que “el diálogo entre el sector público y el sector privado ha sido clave en el proceso de negociación y los términos del acuerdo parten de reconocer los distintos grados de desarrollo entre ambas regiones”.

Un nuevo aporte al debate

Al debate sobre los alcances y consecuencias del acuerdo con la UE se sumó recientemente la Cátedra Abierta Plan Fénix que en un documento destacó que “más allá del secretismo con el cual los funcionarios argentinos manejan el tratado, son sumamente preocupantes los trascendidos sobre los detalles de la actual negociación que se está desarrollando entre ambos espacios regionales, que tienen una fuerte asimetría de capacidades productivas, financieras y tecnológicas”.

“El cuadro general que surge es el de una UE que no está dispuesta a ceder nada significativo que afecte su entramado productivo y social, mientras que el MCS parece apremiado a avanzar en un acuerdo, a pesar de las múltiples desventajas para sectores productivos locales. Y es que según la información disponible desde el lado europeo, el acuerdo aparece como desequilibrado: Mientras se exige que el bloque subregional reduzca aranceles en forma amplia, la UE sólo ofrece otorgar cuotas de importación en bienes sin elaborar que no afecten gravemente a ningún país o sector productivo interno”.

Al mismo tiempo, sigue el documento, la UE impulsa acordar en áreas en las que puede hacer valer su competitividad relativa. Entre otras: propiedad intelectual (impacto fuertemente negativo sobre la industria local de medicamentos); denominación de origen; compras gubernamentales abiertas a la participación de empresas europeos en igualdad de condiciones a nivel nacional, provincial y municipal; ) e-commerce; resolución de controversias en un Tribunal multilateral; exportación de lácteos ; trato nacional a las empresas de servicios europeos; libre navegación por los ríos y mares de países del Mercosur; trabas al movimiento de profesionales sudamericanos hacia la UE; exclusión de los servicios audiovisuales de las cláusulas de liberalización del Tratado, y liberalización automática de cualquier nuevo servicio que aparezca (lo que desprotege la actividad innovativa en nuestra región).

Por otra parte, la falta de ejemplos “exitosos” (para ambas partes) entre países o regiones asimétricas que hayan firmado este tipo de acuerdos, inclusive dentro de la propia UE, refuerzan los temores respecto a las consecuencias que podría tener el tratado que se negocia.

En el caso argentino, subraya el documento elaborado el grupo de profesionales que lidera Abraham L. Galk,”de concretarse el Acuerdo UE-MCS el impacto en materia de desocupación y, sobre todo, de pérdida de segmentos productivos medianamente sofisticados sería sumamente notorio, en tanto que las ventajas estarían focalizadas en muy pocos sectores, cuyos negocios no se traducirían necesariamente en mejores condiciones de vida para el conjunto de la población”.


Ir al principio de la nota