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Sectores económicos

¿Alguien vió un brote verde?

Puesto el radar a efectuar el seguimiento de la producción, el empleo y el comercio exterior (importaciones y exportaciones) las mediciones realizadas arrojan cifras con signos negativos de variado calibre (- 19,6% en la producción de acero crudo durante el mes de octubre; 3,7% de caída en el empleo industrial registrado que sube al 4% si las mediciones se restringen al sector metalúrgico) y bajas en las exportaciones de la casi totalidad de los sectores industriales (liderados por un -30% en el sector automotriz durante el período enero-octubre) que pueden profundizarse si el gobierno Trump lleva adelante su anunciada política proteccionista. En ese caso se encienden luces rojas, en especial, para los sectores frutihortícola, metalúrgico, de alimentos y bebidas, autopartes y químicos.

Imagen¿Brotes verdes?, la industria y el empleo siguen cayendo
En el sector calzado y en el textil e indumentaria la consultora Radar - que lidera la doctora Paula Español- muestra caídas del 20% con despidos y suspensiones que se intensificaron durante las últimas semanas especialmente en los establecimientos del interior del país donde se sintió con mayor crudeza el efecto de las importaciones.

El retroceso del sector industrial -medido también por el INDEC y el CEU-UIA- impacta frontalmente sobre el nivel de empleo ya superadas las etapas de reducción de jornadas laborales, recorte de horas extras, suspensiones y adelantamiento de vacaciones con las que se pretendió, a la espera de políticas más adecuadas, mantener el plantel laboral. Y en las provincias de Catamarca, Corrientes, La Rioja y Santiago del Estero, en las que el sector industrial representa gran parte del empleo privado registrado, el perjuicio en los sectores metalmecánico, línea blanca, textil y madera y muebles no admite maquillaje.

El sector de alimentos y bebidas, con balance negativo, sigue sufriendo los efectos de un proceso inflacionario alto, caída de la rentabilidad, pérdida de participación en los mercados externos y, en algunos productos, el impacto de las importaciones. Mientras que las manufacturas de origen agropecuario, que debieran ser la piedra basal del anunciado modelo de transformación del granero al supermercado, parecen no haberse anoticiado y cerrarán el año con una merma del 5% debido a la contracción provocada en el mercado interno, explican desde la consultora Radar.

En el sector de maquinaria agrícola, que escapa a muchas de las medidas consideradas nocivas para la mayor parte del espectro productivo, la preocupación por los cada vez más amplios segmentos del mercado ocupados por manufactura importada es preocupante. Y lo es también en la producción de agroquímicos y en sectores como el de equipamiento eléctrico en los que crece la presencia de productos importados y de firmas extranjeras en las contrataciones públicas.

En el sector automotriz y a pesar que el número de vehículos vendidos en el año sobrepasará los 650.000, las terminales locales difícilmente superen ventas por 500.000 unidades. Exportaciones limitadas y un Brasil que no despega explica el comportamiento comercial de grandes fábricas que tienen severas trabas para expandirse mientras crecen las importaciones (muchas de ellas de la mano de esas mismas corporaciones). ADEFA señala una baja acumulada del 14,2% interanual en la producción local de vehículos caída que, en algún momento, puede impactar frontalmente en los niveles de empleo. Hay incertidumbre entre los directivos de las compañías y también y muy alto en los planteles laborales.


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