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Miércoles 17 de Octubre, 2018
Temas en debate

¿La peor de todas?

Dentro del grupo de países emergentes, Argentina enfrenta las peores perspectivas en la segunda mitad del año y ocupa el último lugar en todos los rankings. La conclusión surge de una encuesta realizada por la agencia Bloomberg a un grupo de caracterizados inversores, corredores de bolsa y gerentes de portafolios que, a pesar de saber que el país fue declarado mercado emergente,conservan un alto nivel de desconfianza y mantienen sus acciones muy cerca de la frontera norte.

ImagenAlgo más que meses complicados
El peso argentino muestra mayor debilidad que el real brasileño, la rupia india y el yuan chino y las perspectivas para la deuda no pueden ser más desalentadoras consecuencia de la política monetaria llevada adelante por un Banco Central que equivocó el rumbo y que enmarcó una política económica poco feliz ( y viceversa).

Por otra parte y ampliando el escenario de ésta accidentada vuelta al mundo, el aumento de la tasa de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos y las tensiones comerciales que la primera economía del mundo mantiene con China, han hecho lo suyo. Bloomberg considera que ésta disputa coloca al mundo ante una nueva crisis financiera global y que, como es de prever, las dificultades naturales que conlleva toda crisis golpearán con más fuerza a las naciones en desarrollo.

El éxodo de capitales desde los países emergentes hacia los países que integran el mundo industrializado obligó a los bancos centrales de Argentina, Turquía e Indonesia a subir las tasas para contener la depreciación de sus monedas. La acción terminó golpeando a la actividad económica ( tal como indican los libros de primero atrasado) y, en el caso local, excita sin tapujos un índice de inflación de por sí eminente.

Los precios en Argentina parecen no tener techo y, en el caso de los combustibles, si bien nuestro país ocupa el puesto 27 entre Venezuela y Hong Kong –de los más baratas a los más caros- un conductor local versus uno de los Estados Unidos, debe invertir ocho veces más de su salario para llenar el tanque de nafta.

Los analistas consultados por Bloomberg señalan que si bien los aumentos de las tasas de interés pueden ser una solución “a corto plazo”, en general son contraproducentes para los países muy endeudados. (¿Es adecuado recordar que Argentina es el país que más se hipotecó en el mundo?).

Pero, dejando de lado al propio FMI y su creciente duda sobre la capacidad de repago de una nación caracterizada por la desprolijidad de sus cuentas, no solo Bloomberg frunce la nariz frente a Argentina sino que también lo hace ( y dice) Morgan Stanley que supone que nuestro país deberá surfear tres trimestres de recesión y que el crecimiento del año próximo, que será limitado, se apoyará en los rindes de las cosechas de soja y maíz.

La economía, que dejó de llamarse social desde hace muchos años, concentra su interés en un conjunto de números siempre más ligados a las finanzas que a la economía real. Sin embargo, es aquí donde abrevan los crecientes índices de pobreza y marginación que, a su vez y mal que nos pese, retroalimentan el conflicto social. No creemos que el gobierno esté comprendiendo la gravedad de la situación que enfrentamos,pero querríamos equivocarnos.


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