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Ciencia & tecnología

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La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) instaló en el Centro Atómico Bariloche (CAB) el microscopio electrónico más moderno que hay en el país. El complejo y costoso instrumento permitirá que se efectúen estudios minuciosos en la estructura y en los posibles defectos de diversos materiales, así como en nanociencia

ImagenNuevo microscopio electrónico en el CAB
Conforme con lo que sucede en los países más avanzados, es el caso de los Estados Unidos, Alemania o Japón, y en nuestra región en Brasil y Chile cuyos institutos de investigación cuentan con uno o varios equipos de éstas características, Argentina ha dado un salto cualitativo de importancia al adquirir un nuevo microscopio electrónico de transmisión –TEM- modelo FEI TECNAI F20 para sumarlo al área de investigaciones del CAB. La unidad, que desde hace tiempo reclamaban los investigadores del prestigioso centro de investigación y estudio, fue recibida con inocultable entusiasmo y emplazada en el edificio de Ciencia y Tecnología de Materiales “Daniel Esparza” en la División Metales de la Gerencia de Física.

El nuevo aparato contribuirá al desarrollo de diferentes materiales como aleaciones para componentes de reactores nucleares, microactuadores y amortiguadores de vibraciones, aleaciones livianas, aleaciones magnéticas, materiales cerámicos para componentes de celdas de combustible y de baterías. Asimismo, es el instrumento ideal para el estudio detallado de nanopartículas de una amplia variedad de materiales, con aplicaciones en sistemas de almacenamiento de información y, entre otras, catálisis y medicina.

La instalación de este microscopio, adquirido por la CNEA, representa una inversión de una suma que ronda el millón ochocientos mil dólares (1.800.000 dólares). El equipo tiene varias características novedosas entre las que se destaca un cañón de emisión de campo que genera un haz de electrones de 200 keV con mayor grado de coherencia que permite obtener imágenes sobre detalles extremadamente pequeños, de hasta 0,12 nanómetros (nm).

Por otra parte, la posibilidad de obtener un haz pequeño y brillante permite capturar imágenes en modo de barrido mediante un detector anular de alto ángulo – denominado contraste de número atómico- y distinguir la ubicación de átomos de diferente peso.

El nuevo TEM cuenta además con dos cámaras digitales para la captura de imágenes y patrones de difracción y, en poco tiempo más, se le instalará una unidad de microanálisis que permitirá no sólo examinar la composición local en regiones de tamaño menor a 1 nanómetro (nm) sino la obtención de mapas de composición.

Las características mencionadas hacen de este microscopio un equipo único en Argentina y posibilita que se realicen en el país estudios detallados en las áreas de ciencia de materiales y nanociencia.


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