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Comercio exterior

¿Peligra la relación comercial con China?

Al tiempo que se agrava el conflicto comercial entre nuestro país y China, con amenazas de represalias por parte del gigante asiático y declaraciones de funcionarios locales ratificando que la Argentina ha cumplido con los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio en su política de administración de las reglas del comercio exterior, se conocieron comentarios del economista jefe del Banco Mundial para el área latinoamericana y un informe de la CEPAL poniendo en relieve la importancia de la relación con China para los países de la región.

Días después que la Cancillería argentina solicitara al viceministro de Comercio de China, Jiang Yaoping, la flexibilización de la norma que está limitando el ingreso de aceite de soja producido en nuestro país en el mercado chino “por razones técnico-sanitarias”, el funcionario desde Beijing formuló una advertencia: Su gobierno no tiene otra alternativa que considerar la adopción de medidas ante las barreras que se imponen a las importaciones de ese origen, a las que calificó como “extremadamente anormales y discriminatorias”. Y agregó: “Las compras chinas de aceite de soja no serán normalizadas a menos que los exportadores argentinos incrementen la calidad y seguridad del producto”.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, no demoró en responder a las amenazas de represalias encubiertas en las declaraciones de Jiang Yaoping: “Hemos actuado contra la competencia desleal a favor de la industria nacional, el trabajo argentino y en defensa de 600 mil trabajadores. Cada medida antidumping tiene como origen la prueba de un daño a la industria”.

Giorgi reconoció que nuestro país dictó una serie de esas medidas contra productos provenientes de China; “pero eso no quiere decir que no puedan ingresar al mercado local. Sólo hemos aplicado valores mínimos de importación que indican el precio al que deben llegar esos productos al país en condiciones de competencia leal” (los productos chinos a los que se aplicaron medidas antidumping totalizaron importaciones por 231 millones de dólares en 2009, un 4,8% del total de las ventas chinas -4.823 millones de dólares- en ese año).

Sobre el tema, el viceministro Yaoping argumentó que “las autoridades argentinas iniciaron 18 investigaciones antidumping contra productos chinos, lo que representa el 64% de las medidas de tal carácter que se tomaron en América Latina”, mientras que Giorgi recordó que China “tiene en vigencia con el mundo unas 120 medidas antidumping contra diferentes productos”. Sin embargo, y pese a las discrepancias, ambos funcionarios destacaron la importancia de los lazos comerciales bilaterales, “en un marco de mutuo respeto”.

La participación de China en el comercio de la región es creciente. Un informe de la CEPAL revisa la tendencia en el flujo de comercio e inversión entre el país asiático y América Latina y ofrece algunas proyecciones.

• A mediados de la próxima década China podría ocupar el segundo lugar como destino de las exportaciones de la región, pasando de captar 7,6% del total de las ventas de los países latinoamericanos, a 19,3% en 2020. En materia de importaciones se prevé un comportamiento similar: China superaría en ese año a los Estados Unidos y a la Unión Europea como origen de las compras de la región, en especial de bienes de capital, productos electrónicos, textiles y piezas y partes.

• La canasta exportadora de América Latina hacia China sigue concentrándose en materias primas y sus procesados, aunque varían los grados de especialización. Por ejemplo, Costa Rica, México y el Salvador venden a China algunos productos manufactureros de alta tecnológica.

El informe sostiene que “China se ha convertido en un socio comercial estratégico para los países de la región y existen amplias oportunidades para lograr acuerdos de exportación e inversión en campos como la minería, energía, agricultura, infraestructura y ciencia y tecnología”.

La relación comercial con China, afirma el informe, fue clave para explicar el buen comportamiento de la mayoría de los países latinoamericanos durante la reciente crisis global. Coincidiendo con ello, el economista jefe del Banco Mundial para la región, Augusto de la Torre, dijo que “los países que están cada vez más conectados con China son los que están demostrando un mayor vigor en su recuperación económica –como Chile, Brasil y Perú-, mientras que aquellos con menor conexión con ese nuevo polo de desarrollo de crecimiento mundial la hacen a un ritmo menor, tal el caso de México”.

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