Ir a la página principal
Secciones
Miércoles 22 de Noviembre, 2017
Temas en debate

¿Todo bien?

“Del juego entre cuenta de capital y financiera contra cuenta corriente, en julio se perdieron reservas internacionales ($980 millones), cerrando el mes con un stock de 47.014 millones”, dicen desde la consultora Economía y Regiones (EyR). Una frase anterior explicitaba que se fugan capitales (2.474 millones), hay poca IED (34 millones), se pagan intereses (789 millones), se giran dividendos (250 millones), hay déficit comercial (798 millones), y por ende déficit de cuenta corriente (1.427 millones). Todas las cifras, obviamente en dólares, reflejan un panorama que debería arquear la ceja del más pintado (y no se trata de derechas ni de izquierdas).

ImagenLa politica económica pivotea sobre el endeudamiento externo
Los números acumulados desde enero 2016 son contundentes: hay fuerte toma de deuda como política de financiamiento (acumula US$37.120 millones desde enero’16), la inversión extranjera directa (IED) está estancada (acumula US$ 4.108 millones desde enero’16), la fuga de capitales del sector privado no financiero es creciente (la formación de activos externos acumula US$ 20.103 millones desde enero’16) y hay un déficit de cuenta corriente cambiario que se profundiza (US$ 23.197 millones desde enero’16), aseguran desde EyR “El balance cambiario (y la balanza de pagos también) refleja que Cambiemos, al menos hasta ahora, hizo la mitad del trabajo que debía hacer, pero continúa debiendo la otra mitad. La primera mitad que el gobierno sí hizo es sacarnos del default, devolvernos a los mercados de créditos y abrir la economía. La segunda mitad que el gobierno no hizo es encarar las reformas fiscales y estructurales que el país necesita.” Como consecuencia de haber hecho sólo una parte de lo que hay que hacer, según postulan desde EyR, el balance cambiario (y la balanza de pagos también) ha “engordado” exponencialmente con relación a los años de la administración kirchnerista. En este sentido, la IED aumentó de US$2.574 millones a US$4.108. Pero como el déficit se agrandó, pero se financia mucho menos con emisión monetaria que en los años K’s porque se procura bajar la inflación, el ingreso de deuda tuvo que superar su multiplicación por cinco pasando de 7.049 dólares a 37.720 millones de dólares En este contexto, no tiene que sorprender, suponen desde la consultora, que haya un aumento exponencial de la fuga de capitales que casi se triplicó pasando de 7.007 a 20.103 de dólares. Todo seguiría sin cambios, titulan desde “Economía y Regiones” la nueva puesta al día, ya que el resultado favorable que Cambiemos obtuvo en las PASO es interpretado como un aval hacia el actual programa económico.

A nivel nacional,” la apuesta será la licuación vía crecimiento”. Lo que parece que no ocurrirá si se lee lo que sigue a continuación. “Lo más prudente sería descontar un Presupuesto 2018 sin “cirugía” en el gasto y una reforma tributaria que no baja la presión tributaria, sino que apunta a simplificar (algo) el sistema. En este marco, si todos los astros se alinean, todo sale “bien” y por arte de magia el PBI crece en forma sostenida a un ritmo de 3% anual todos los años, el gasto público y la presión tributaria convergerían a los niveles de la región recién en 2026/2027; es decir hacia el final de un supuesto tercer mandato de Cambiemos” ironizan en el informe. Y enseguida aclaran: “sin embargo, en E&R pensamos que sin reformas estructurales de fondo que achiquen el tamaño del Estado, bajen el gasto reduciendo el déficit fiscal y la presión tributaria, es muy poco probable que se crezca al 3% anual en forma sostenida ( …) y que haya una licuación significativa vía crecimiento; ni del gasto, ni de la presión tributaria”.

Como corolario afirman que “ el gobierno seguirá dependiendo del endeudamiento externo para financiar su déficit fiscal y el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos de nuestra economía durante 2018/2019.”

Ir al principio de la nota