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Ciencia & tecnología

AR-SAT –INVAP: la odisea del espacio

Aterrizado en el aeropuerto de Cayenne y trasladado luego a Kourou, donde lo recibió un equipo de especialistas que estarán trabajando durante 45 días para realizar los últimos ensayos, ARSAT-1 está cada vez más cerca de su lanzamiento. Consecuencia de soñar en grande (y trabajar para lograrlo), Argentina ingresó al club de los ocho países que tienen capacidad para fabricar satélites geoestacionales como el Arsat-1 que será lanzado desde la Guyana francesa en el mes de octubre. Este primer satélite, producto integral de la capacidad de la ingeniería argentina, comenzará a operar en su órbita de 72 grados oeste y lo hará durante al menos 15 años adelantándose en unos pocos meses al Arsat-2 que será lanzado en 2015.

ImagenesArsat-1, primer satélite argentino que brindará servicios a varios países limítrofes.Sede en Bariloche de INVAP, la empresa nacional más importante de tecnología
Construido dentro del marco del proyecto Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones (SSGAT) que se articula en las empresas AR-SAT y su principal contratista INVAP, el primer satélite de comunicaciones argentino será lanzado al espacio en octubre próximo para brindar servicios de televisión, telefonía e Internet. La empresa estatal rionegrina INVAP es la responsable del gerenciamiento del proyecto y del desarrollo completo de todas y cada una de las fases de la ingeniería asociadas a la fabricación, la integración y los ensayos, así como de asegurar la calidad, la puesta en órbita y la operación en las primeras órbitas del satélite. El ARSAT-1, que tiene una masa total de alrededor de 3.000 kilogramos sumados el satélite y su combustible, fue construido en San Carlos de Bariloche tras 7 años y 1.300.000 horas hombre de investigaciones y trabajos realizados por técnicos y profesionales argentinos.

Con una inversión total de 248 millones de dólares, que incluye el traslado en el avión ucraniano “Antonov”, el lanzamiento y la retribución a un grupo de 25 aseguradoras internacionales que verificaron el estado de los pesados y complicados equipos, el satélite será puesto en órbita por medio de uno de los lanzadores que opera la empresa francesa Ariannespace y brindará servicios a nuestro país, a Chile, Uruguay, el Paraguay, las islas Malvinas y el sector de la Antártida Argentina.

Los servicios consisten en la “distribución de la televisión digital abierta (TDA), de señales para cable, Internet y telefonía celular para reemplazar conexiones en lugares donde no las hay, así como su utilización en cajeros automáticos ubicados en zonas poco pobladas de Argentina” declaró el presidente de AR-SAT, Matías Bianchi.

ARSAT-1, que tiene 3,925 metros de alto y 16,416 de largo con paneles solares extendidos, transportará un total de 24 transponders de los cuales 12 operarán a 36 MHz, ocho a 54 MHz y cuatro a 72 MHz. Financiado, desarrollado y ensamblado en Argentina, el histórico hecho es consecuencia de una política de Estado que convirtió a nuestro país en uno de los ocho en el mundo que desarrollan y producen sus propios satélites geoestacionarios. Junto a los Estados Unidos, los únicos en el continente americano.


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