Ir a la página principal
Sectores económicos

Afianzar el rumbo

El Presidente de la Federación Argentina de la Industria Naval pasa revista a los logros recientes del sector y se refiere a los acuerdos con el gobierno venezolano, el leasing naval y a las propuestas de la FINA para consolidar el crecimiento de la actividad productiva.

ImagenHoracio Martínez
El presidente de la Federación Argentina de la Industria Naval Argentina, doctor Horacio Martínez, resumió así la evolución del sector en los dos últimos años tanto a nivel internacional como local.

“En el período 2005/2006 se mantuvo la demanda mundial de diversos tipos de buques –especialmente petroleros, porta contenedores y graneleros– persistiendo en la industria la preocupación por la rápida conversión de China de demandante a exportadora de buques y chapa naval. Mientras tanto, en nuestro país a partir del colapso de la convertibilidad se inició un proceso de recuperación de la actividad que encontró un buen soporte en varias medidas de gobierno que tienen fuerte incidencia en la construcción naval. Entre ellas, la Resolución 78/06 que favorece la construcción de barcos de pesca; la renovación del decreto 1010/04 que permite importar, sin recargos, insumos para la construcción y reparación; los recursos aportados para la capacitación y otras decisiones de carácter impositivo”.

– ¿Qué sectores de la demanda está motorizando la reactivación del sector?.

– La reactivación de la construcción naval está impulsada fundamentalmente por los sectores del transporte fluvial, de buques tanque de cabotaje y del turismo.

Ha crecido también la reparación de grandes buques en astilleros locales, se reanudaron construcciones que estaban paralizadas –buques tanques de doble casco– y se firmaron varios contratos de construcción de barcazas fluviales y remolcadores de empuje.

Se anuncia además la construcción de buques para la Armada, el sector pesquero y la explotación de hidrocarburos en el mar (plataformas y supply-vessels). En el sector de reparaciones navales la novedad ha sido la primera modernización de un buque-crucero de pasajeros, que puede constituirse en un interesante mercado futuro, dada la calidad de la mano de obra que requiere este tipo de trabajo.

Por su parte, el sector de embarcaciones livianas, espera cerrar 2006 con exportaciones cercanas a los 20 millones de dólares.

– Con alguna demora se firmaron los primeros contratos de la línea leasing naval del Banco Nación ¿Que perspectivas se abrieron para la industria con ese instrumento financiero?.

– La firma de los primeros precontratos de leasing con armadores fluviales para la construcción de barcazas y remolcadores de empuje involucra a seis astilleros y se anuncian nuevos contratos que incluyen buques graneleros, areneros y otros de transporte de cabotaje.

El monto de los contratos de leasing en gestión significa duplicar el monto de la línea que con ese destino implementó el Banco Nación, a través de su empresa vinculada Nación Leasing. Las perspectivas que se abren son muy importantes, pero debe solucionarse en forma adecuada la obtención de la “prefinanciación” de las construcciones en el período previo al leasing.

En ese sentido, un solución posible es la aplicación al crédito de la garantía de la hipoteca naval que en ese período tiene al acreedor hipotecario en el primer lugar en la lista de precedencias, pues no existen acreedores por razones de operación del buque.

Nuestra entidad ha solicitado que se reforme por ley el instituto de Hipoteca Naval, elevando su precedencia al tercer lugar y otorgando agilidad al procedimiento de ejecución.

– En el marco de los acuerdos con el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ¿Cómo se ubica la industria naval?.

– Los contratos de la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) con Astillero Río Santiago son de gran importancia por el volumen de trabajo que generan, y abren el camino para otras operaciones y asociaciones que posibiliten nuevas construcciones, reparaciones en el país y proyectos de ingeniería naval con la participación de profesionales argentinos.

– Tal como Ud. lo señaló al comienzo, varias medidas del gobierno nacional revirtieron el crítico cuadro que exhibía el sector con motivo de las políticas implementadas en la década del ‘90. ¿Qué otras decisiones deberían implementarse para consolidar el crecimiento de la actividad naviera?.

– En esa dirección, las medidas de gobierno sobre las que FINA está trabajando son, entre otras, las siguientes:

• Creación de la Dirección Nacional de la Industria Naval, en el ámbito de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables.

• Promulgación de una ley de Actividad Naviera e Industria Naval que aúne ambas actividades, con una única Autoridad de Aplicación, y prevea el otorgamiento de beneficios a los armadores que construyen sus buques en el país.

• Aceptación por parte de la banca oficial de la Hipoteca Naval como garantía real del crédito naval.

• Instrumentación de garantías estatales que posibiliten contratos de exportación de buques para los astilleros nacionales.

• Modificación del régimen de impuestos internos que traba la construcción de embarcaciones livianas en el país.

• Autorización en el ámbito del Mercosur para incluir la chapa naval proveniente de extrazona en la importación libre de recargos.

• Cese de la importación de barcos pesqueros usados, amparada por la Resolución ME 511/2000.

• Imposición de un límite a la edad de los barcos con permisos de pesca nacionales.

• Otorgar prioridad a la ingeniería naval en el proyecto y dirección de las construcciones de buques para el Estado y con beneficios otorgados por el mismo.

• Imponer restricciones a la importación de barcos usados para el cabotaje nacional.

• Acordar dentro del Mercosur la reserva progresiva del transporte en la Hidrovía Paraná-Paraguay para embarcaciones construídas en los países miembros.

• Prioridad para las construcciones navales de embarcaciones y plataformas con destino a la explotación de los recursos naturales en el Mar Argentino.

– Recientemente el diputado Eduardo De Bernardi presentó un proyecto de ley Federal de Actividades Navales y de Promoción de la Industria Naval. ¿Qué opina sobre la propuesta del legislador?.

– La iniciativa del diputado De Bernardi contempla las normas requeridas para el desarrollo de ambas actividades. Si bien el texto del proyecto es perfectible, consideramos que es una buena base para una ley de efectos positivos y trascendentes en el futuro.

Ir al principio de la nota