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Sectores económicos

Algo más que sol y playas

Londres, Bangkok, Paris, Singapur y Hong Kong están entre las ciudades más visitadas del mundo. Pero los países que atesoran los mayores ingresos, por las corrientes turísticas que atraen, no guardan relación lineal con aquellas grandes urbes. La mayor entrada de divisas originadas en el turismo internacional sigue concentrándose en Europa aunque, en forma individual, el mayor receptor de ingresos continúan siendo los Estados Unidos.

ImagenesCuadro de indicadores turísticos de América LatinaCataratas del Iguazú - Argentina
Como tampoco parecen íntimamente relacionadas las ciudades más visitadas con los países elegidos como destino turístico preferido – aquí Francia toma la delantera y aparece México entre los top ten- es lícito concluir que este asunto de adonde vamos y qué motivaciones subyacen en cada elección parece un tanto caprichosa. Es decir, muy humana.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), Alemania continúa siendo el país que genera los mayores gastos en el mundo en turismo internacional. De acuerdo con proyecciones realizadas por el Banco Dresdner, los alemanes y los europeos en general, continuaron siendo en 2008 los emisores turísticos que generaron los mayores gastos debido, en especial, a la fortaleza del euro con respecto al dólar estadounidense. Esta ventaja en el tipo de cambio produjo un mayor flujo de viajes hacia los Estados Unidos y acentuó el histórico atractivo que Times Square en Nueva York, el Memorial Park en Washington o Disneylandia tiene en el imaginario de todos aquellos que los han señalado como “el lugar que no puede dejar de visitarse”.

Por otro lado, la competencia entre las plazas que se ofrecen a los viajeros es cada vez mayor. Mientras en 1950, los 15 primeros destinos turísticos atraían el 88%de las visitas extranjeras, en 2005 sólo llegaban al 57% y se había producido un importante desplazamiento hacia Asia, la zona del Océano Pacífico y América Latina.

De acuerdo con las estadísticas de la OMT, cuya Secretaria General opera en Madrid, los ingresos generados a nivel mundial por el turismo internacional escalaban cada año cerca de 100.000 millones de dólares y, en la actualidad, la cifra total se mueve alrededor de los 900.000 millones. En el último año, ese número sigue representando un crecimiento real cuando se ajustan los ingresos en función de la tasa de cambio y la inflación, pero la crisis internacional ya muestra signos de corrosión en proyectos y ganancias.

En 2009 la demanda turística internacional sigue deteriorándose y su volumen total se encuentra ahora en los mismos niveles que en 2007. Al impacto de la recesión económica mundial -que provocó una retracción de turistas internacionales del 8% entre enero y febrero de este año- se agregó la gripe A (H1N1) que no estimula, precisamente, el lanzamiento de la gente a la aventura.

No obstante en la OMT, organismo que ingresó a la ONU en 2003, se asegura que el volumen de negocios que mueve el turismo supera o iguala al de las exportaciones de petróleo o de automóviles.

Detrás del objetivo de promover un turismo expansivo y responsable se ubica el acuerdo OMT- ONU para cumplir con los Objetivos del Milenio, entre los que erradicar la pobreza no es el menor. Así que muchas de las esperanzas de progreso de los países menos desarrollados, pero con enormes atractivos naturales, reside en fomentar una industria del turismo que estimule su economía sin producir daños ecológicos.

Aunque nadie duda de la incidencia del sector en las cuentas públicas de cualquier país, hoy por hoy se debe esperar la rotación del viento (en especial la superación de la crisis económica mundial) para evaluar la concreción de ambiciosos proyectos en carpeta.

Mutatis mutandis

A lo largo de los últimos años, los cambios que se operan al interior del sector turismo han sido de singular importancia. Últimamente, las transformaciones ocurridas la convirtieron en una actividad cada vez más segmentada, apta para responder a los cambios económicos, culturales, políticos, tecnológicos y demográficos ocurridos en su entorno.

En este proceso y terciarizando muchas de sus actividades, fue posible que ingresaran al negocio empresas de actividades conexas como inmobiliarias, constructoras y entidades financieras que volvieron compleja la operatoria de un sector que dejó de ser campo de improvisaciones.

De hecho, al igual que en otros servicios, los operadores principales han logrado preservar sus ventajas competitivas con lasuscripción de diversos tipos de contratos -gestión, arrendamiento y franquicias- que les permiten introducir innovaciones sin necesidad de abordar nuevas iniciativas invirtiendo capital.

En el sector turismo, dicen desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL- proliferan las “marcas globales” con escasa inversión extranjera directa para asegurar el control de activos físicos, por ejemplo, inmobiliarios. En consecuencia, sigue el informe que estudia el desempeño del sector hasta el año 2008, la atracción de“marcas globales” ha pasado a ser una prioridad para facilitar el acceso a los circuitos internacionales de muchos países en desarrollo que carecen de capital y know-how.

De todos modos, el aumento de la competencia y la sobreexplotación del entorno natural obligaron a los principales agentes turísticos a buscar nuevos destinos para satisfacer a una clientela cada vez más exigente.

En la región se extendió con rapidez una oferta turística basada en el precio y en el modelo del todo incluido, escenario en el que México, los países de la Cuenca del Caribe y Brasil se transformaron en un polo cada vez más atractivo para este tipo de turismo vacacional y concentran, en la actualidad, cerca del 70% de las llegadas internacionales a América Latina y el Caribe.

Los históricos problemas en el suministro de agua potable que enfrentan varios países de la región, junto al tratamiento de desperdicios y la contaminación asociada, comenzaron a mellar las ventajas competitivas en las que se basó la actividad y obligó a que se encare el mejoramiento de las instalaciones y de la infraestructura, decisión que muchas veces involucra a los gobiernos nacionales y/o provinciales.

La combinación de hoteles de alto nivel y proyectos inmobiliarios de alta gama permitió incrementar el flujo de caja de los inversionistas y prorratear los costos y el mantenimiento de las instalaciones comunes de entretenimiento, como los campos de golf, los puertos deportivos y los servicios de salud y bienestar.

Estos megaproyectos, sostienen en la CEPAL, han tenido gran éxito en México y comienzan a extenderse a otros países como Brasil, Costa Rica y la República Dominicana.

En los goznes de los proyectos hotelero-inmobiliarios más importantes funciona la división del trabajo basada en que las partes hacen aquello que pueden y saben: el capital local, en general, alimenta a las empresas constructoras, las inmobiliarias y las entidades financieras, mientras que las cadenas hoteleras internacionales proporcionan su conocimiento del negocio y la experiencia en el trato con los clientes, avaladas por el prestigio de sus marcas.

Aunque, en apariencias, el nuevo modelo tendría mayor articulación con las economías nacionales (en comparación con el de todo incluido que presenta marcadas características de enclave), la crisis financiera global mas los temores asociados a la epidemia de gripe por el virus A, golpea la demanda, como ya se dijo y, como es obvio, las expectativas de los inversionistas.

A la disminución del número de visitantes a América Latina debe agregarse que las ventas de varios de estos proyectos inmobiliarios registraron en los últimos meses una notoria caída, lo que ha complicado la gestión financiera de los articuladores de megaproyectos.

Vienen menos

Durante varios años México ha sido el destino más visitado por el turismo internacional en América Latina. Según el Banco Interamericano de Desarrollo - BID-, los ingresos provenientes del turismo internacional son una importante fuente de divisas para varios de los países de América Latina, y representa un porcentaje significativo del PIB y de las exportaciones de bienes y servicios, así como una posibilidad de empleo, incluso de baja calificación. El ejemplo más significativo es, en especial, la República Dominicana.

A pesar de las deficiencias en infraestructura que aún muestra la región, las posibilidades de convertirse en un polo de creciente atracción siguen intactas.

Ponemos por caso a Brasil que fue clasificado en el Índice de Competitividad en Viajes y Turismo de 2009 en la posición 45 a nivel mundial ,pero que entre los 133 países evaluados clasificó en la posición 2 en el aspecto recursos naturales y en la posición 14 en recursos culturales, a pesar de clasificar en el lugar 110 en infraestructura terrestre y como 130 en seguridad pública.

Estas cifras nos dicen que, aún lejos del ideal, hay algunos aspectos – basados en la belleza y los menores precios relativos- que actúan como un fuerte imán.

Claro está –o debiera estarlo- que las autoridades locales tendrían que esforzarse por asegurarles a los habitantes de cada país – y por extensión a todos aquellos que los visitan- condiciones de entorno que se asemejen o igualen a las del mundo desarrollado. Cuando eso suceda no habrá necesidad de lavarse los dientes en Lima con agua mineral si se es turista, ni recorrer la avenida Bustillo esquivando sus milbaches cuando se recorre la veintena de kilómetros que existen desde el centro de la bellísima y muy publicitada Bariloche hasta la entrada del Llao Llao.√

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