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Economía internacional

América Latina y el nuevo Libro Blanco de China

Con posterioridad a la visita realizada en noviembre pasado por el presidente Xi Jinping a Chile, Perú y Ecuador, el gobierno chino presentó el ”Libro Blanco 2016 para América Latina y el Caribe”, un documento marco para la relación entre el gigante asiático y la región, a la que resalta “como un conjunto de países con inmensas potencialidades y grandes perspectivas de desarrollo, constituyéndose así en una fuerza creciente en el contexto mundial”. Al analizar sus aspectos más salientes, la publicación electrónica “En Cont@cto China” -que edita mensualmente el Observatorio China de la Cámara de Exportadores de la República Argentina(CERA)- destaca que “el documento es mucho más concreto que su versión anterior(difundida en 2008) ya que presenta una serie de nuevas propuestas para potenciar las relaciones, los intercambios y la cooperación entre las partes en campos que van desde la política y la economía hasta la cultura ,la educación, la paz y la justicia”.

ImagenDecidido interés de China por nuestra región
Los “libros blancos” son documentos que definen el interés especial de China por un tema y abordan la política oficial sobre el mismo para los próximos años. En el caso de América Latina y el Caribe (ALC), la nueva versión -que reafirma, sin lugar a dudas, la intención del gigante asiático de continuar ampliando su presencia y relacionamiento con los países de la región- es más abarcativa , al proponer una nueva fase de cooperación integral en ocho áreas. Entre ellas, Economía y Comercio- que por la atención y profundidad que le dedica el documento aparece como la cuestión central de la propuesta- y Coordinación Internacional A las propuestas del gobierno chino para estas dos áreas nos referiremos en esta nota, teniendo como base el trabajo realizado por el Observatorio de la CERA que dirige el licenciado Alonso P. Ferrando.

El capítulo dedicado a “Economía y Comercio” es, por su extensión y variedad de temas, es el más importante del documento ya que aborda las siguientes áreas: Comercio; cooperación en inversión industrial y capacidad productiva; cooperación financiera; cooperación en energía y recursos; cooperación en infraestructuras; cooperación en la industria manufacturera ;cooperación agrícola; innovación tecnológica; cooperación espacial; cooperación oceanográfica; cooperación aduanera y en inspección de calidad ;cooperación entre cámaras e instituciones de promoción de comercio e inversión, y asistencia económica y técnica.

En relación al comercio, el documento incorpora la cooperación no solo en bienes sino también en el comercio de servicios y comercio electrónico y propone estudiar con los países de ALC la negociación de diversos acuerdos de facilitación comercial, entre las cuales –al igual que en el Libro Blanco de 2008- menciona la firma de tratados de libre comercio (TLC). En lo inmediato propone la solución de las fricciones comerciales existentes para que” el comercio entre las partes sea sano, equilibrado y de una estructura diversificada”.

En lo que respecta a la cooperación en inversión se concentra en las inversiones chinas en la región, promoviendo su ampliación y optimización y la suscripción de nuevos acuerdos sobre protección de inversiones, doble tributación y prevención de evasión fiscal ( la CERA señala en este punto que “llama poderosamente la atención” que mientras en el primer Libro Blanco se mencionaba explícitamente que el gobierno chino seguiría acogiendo las inversiones de las empresas de ALC en su país, en la versión 2016 no hay ninguna referencia al respecto).

En materia de cooperación financiera, repite el objetivo de 2008 de apoyar un mayor intercambio y cooperación entre las instituciones financieras chinas y sus pares de nuestra región. En el nuevo Libro Blanco se propone fortalecer el diálogo y la cooperación entre los bancos centrales y las autoridades regulatorias financieras con la finalidad de posibilitar acuerdos transfronterizos de liquidación de moneda local y de liquidación de renminbi (RMB) ,la moneda china. También postula poner en marcha los fondos existentes, entre los que destaca el Fondo de Cooperación China-América Latina, el Fondo de Cooperación en Inversión en Capacidad Productiva China-América Latina, los préstamos preferenciales, los préstamos específicos en infraestructura, así como otras formas de cooperación financiera, como los seguros o los contratos de financial lease (arrendamiento financiero). El trabajo de la CERA subraya que en la nueva versión del Libro Blanco no menciona (como sí se hizo en la anterior) a ningún tipo de cooperación destinada a combatir el lavado de dinero ni el financiamiento al terrorismo.

En el marco de la cooperación en energía y recursos, China amplía su propuesta de 2008 a las actividades “aguas arriba” de exploración y extracción así como en industrias “aguas abajo”, tales como la fundición, la logística, el procesamiento y la manufactura de equipos a fin de incrementar el valor agregado de los productos.

Respecto de la cooperación en infraestructura, el documento chino hace hincapié en el fortalecimiento de la cooperación en consultoría técnica, construcción de obras, fabricación de equipos, transporte, logística comercial , almacenamiento, tecnología de la información y comunicación, energía y electricidad, obras hidráulicas, urbanismo y viviendas, etcétera.

En relación con la cooperación en materia de industria manufacturera, el nuevo Libro Blanco señala que las empresas chinas deben participar de los grandes proyectos de exploración energética y recursos como en los de infraestructura de los países de ALC estableciendo líneas de producción en diversos sectores (maquinaria y equipo, vehículos, comunicación, etcétera). También menciona otros sectores en que las empresas chinas deberían involucrarse dentro de la cadena industrial, como el automotor, motocicletas, industria química, equipos de nueva energía, entre otros. Además, señala que bajo los principios de mercado liderados por empresas se debería analizar la posibilidad de desarrollar la construcción conjunta de parques industriales, centros logísticos, polígonos industriales de alta tecnología, zonas económicas especiales, etcétera.

En materia de la cooperación agrícola, China vuelve a manifestar su interés de promover el intercambio de tecnología sectorial y capacitación de personal en áreas como la ganadería, avicultura, silvicultura, pesca y piscicultura, y reitera su deseo de fomentar la seguridad alimentaria. Como en otras áreas, expresa la intención de activar plenamente los fondos específicos existentes de cooperación agrícola entre China y ALC.

En cuanto a la innovación tecnológica, el documento del gobierno del gigante asiático propone el desarrollo conjunto de laboratorios, centros de investigación o polígonos industriales de alta tecnología, así como al intercambio de ideas, experiencias y proyectos entre los investigadores y científicos de ambas regiones.

Para el área de cooperación espacial, China plantea promover en forma conjunta la aplicación de tecnología espacial en campos como la prevención de desastres naturales, vigilancia agrícola y forestal, el cambio climático, etcétera. Y proceder de forma similar en materia de cooperación oceanográfica a fin de prever los desastres.

En materia de cooperación aduanera e inspección de calidad, la versión 2016 del Libro Blanco enfatiza la importancia que China asigna al fortalecimiento de las capacidades aduaneras, la elaboración de estadísticas confiables de comercio, los controles sanitarios y fitosanitarios y la estandarización. El documento hace hincapié en la necesidad de garantizar la calidad y la seguridad alimentaria. A tal fin impulsa la aplicación, negociación y firma de documentos de cooperación entre ambas partes en esas materias.

Finalmente, el documento plantea profundizar la colaboración con las instituciones de promoción y comercio de ALC y fomentar el intercambio entre sectores empresarios y, en materia de asistencia económica y técnica, subraya que China se propone seguir ofreciéndolas y, dentro de sus posibilidades, ampliar su magnitud, dando prioridad “a las áreas de desarrollo de recursos humanos, capacitación en políticas económicas y de reducción de la pobreza”.

En tanto, en el capítulo dedicado a la Coordinación Internacional el Libro Blanco 2016 hace referencia a la cooperación en los asuntos internacionales, que se buscará reforzar a través de la coordinación y colaboración entre China y ALC en los diferentes organismos económicos, comerciales y financieros internacionales .Entre ellos: G20, APEC, FMI,OMC, Banco Mundial, Banco de Pagos Internacionales, Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero y Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS). Y plantea que China tiene la intención de reformular las reglas económicas y financieras globales, impulsar reformas en el ajuste de las cuotas y en la estructura de gobernanza del FMI y apoyar al Banco Mundial a completar la revisión de la composición accionaria de modo que se aumente la representación de los países emergentes y en vías de desarrollo, así como promover la construcción de una red mundial de seguridad financiera y reforzar el monitoreo y prevención a los sistémicos riesgos globales y regionales.


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