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Sectores económicos

Aportes para la construcción de un proyecto industrial

Con más de 600 participantes, deliberó en la capital santafesina la Segunda Conferencia Industrial de la provincia. La importante respuesta empresaria a la convocatoria de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) para definir los temas centrales de la agenda de trabajo del sector en los próximos meses, evidenció la preocupación existente por el futuro de la actividad manufacturera, tanto a nivel nacional como provincial.

En el acto de apertura, Carlos Bertone fue el encargado de exponer la posición de la FISFE, volcada en un documento que recogió las inquietudes de los industriales que participaron en las preconferencias realizadas en las ciudades de Rosario, Avellaneda, Rafaela, Venado Tuerto y Santa Fe.

Los principales enunciados del texto leído por el presidente de la Conferencia, referencian al modelo vigente, a la responsabilidad empresaria y a los condicionantes de la actividad industrial.

En un rápido repaso, resaltamos los siguientes conceptos:

La consolidación del modelo reclama que recordemos su núcleo medular: el convencimiento que en la organización de nuestra sociedad debe privilegiarse la producción de bienes y servicios, por sobre una cultura rentística y especulativa, teniendo el objetivo final de conformar una sociedad sin marginación y con movilidad social ascendente.

Somos conscientes de nuestras responsabilidades: invertir, innovar, arriesgar, aprovechar las ventajas competitivas y comparativas, insertarnos inteligentemente en el comercio mundial, crear puestos de trabajo con salarios en blanco y remuneraciones que potencien el mercado interno, respetar el medio ambiente, tener responsabilidad fiscal y generar utilidades que hagan sustentable en el tiempo los procesos de amortizaciones y retorno de la inversión.

El contexto actual reafirma que no hay empresas competitivas en forma aislada, que la competitividad es sistémica y por consiguiente el Estado nacional, las provincias y los municipios son partícipes necesarios e imprescindibles de esta construcción.

No podremos invertir sin fuentes de financiamiento y normas estables en las reglas de juego.

No habrá inserción en el comercio internacional sin un tipo de cambio competitivo y una inteligente administración del comercio exterior.

No tendremos creación de empleos sin una mesa tripartita de búsqueda de consenso entre trabajadores, empresarios y los Estados nacional y provincial .

No existe posibilidad de combatir seriamente el flagelo del trabajo en negro sin una ley de riesgo del trabajo que tenga vigencia legal.

No habrá ampliación de la capacidad productiva y superación del retraso tecnológico si existen impuestos distorsivos, regresivos y que desconozcan el valor intrínseco de las cadenas de valor.

No habrá incentivos al riesgo si no se promueve con ventajas impositivas a las PyMES que reinviertan sus utilidades.

No tendremos innovación tecnológica si no logramos un sistema educativo y científico-tecnológico comprometido eficientemente con la producción.

Las reivindicaciones sectoriales o regionales no fueron abordadas en su intervención por el secretario general de la entidad anfitriona. “No porque no tengamos problemas, sino porque creo que estamos ante acontecimientos trascendentes que comprometerán nuestro futuro” afirmó Carlos Garrera, quien a continuación sostuvo que “la dinámica generada por el vasto proceso de globalización y de ajuste estructural de la economía de los últimos años, ha generado en el mundo y la Argentina no esta ajena, un fuerte cambio en las estructuras productivas provocado por los efectos del mercado libre y una ruptura social, signada por un significativo debilitamiento cultural y educativo de la población, debido a las variaciones en las reglas de juego y en los valores visualizados como generadores de progreso y cambio social”.

Acto seguido, el directivo de FISFE afirmó que “si la Argentina aspira a avanzar hacia un proceso de desarrollo con equidad y no hacia un esquema de enclaves industriales competitivos que conviven con una situación de desarticulación productiva y exclusión social, deberá plantearse un proyecto industrial a partir de generar ventajas competitivas en actividades más complejas, promoviendo un fortalecimiento de las cadenas de valor y un creciente contenido de empleo nacional en sus actividades de exportación”.

En el cierre el titular de FISFE, Carlos Capisano, afirmó que el Estado –tanto en el orden nacional como provincial- debe actuar con celeridad para dar respuesta a las inquietudes expuestas en la reunión por los empresarios santafesinos en temas como: tipos de cambio competitivo; administración del comercio exterior; presión impositiva provincial; mejora de la competitividad; provisión de energía y gas... y solución definitiva de los problemas del campo.√

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