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Reportajes

Apoyo a emprendedores

-Aunque el tema de la entrevista con el doctor Hugo Kantis, uno de los investigadores más prestigiosos de nuestro país, se circunscribió a la creación o el apoyo a nuevos emprendimientos, el marco estuvo dado por el interés y la necesidad de regenerar el tejido productivo de un país que vuelve a apostar por el trabajo.

ImagenHugo Kantis
Miles de intentos de formación de empresas que, en su gran mayoría, terminan abultando el índice de mortalidad y un número creciente de microempresas informales que todos los años irrumpe en los mercados permiten pensar que existe en la sociedad un espíritu emprendedor que puede ser estimulado y convenientemente encauzado. Este es el punto en que coinciden el Banco Interamericano de Desarrollo –BID– (a través del Fondo Multilateral de Inversiones) y varios realizadores locales para apoyar un ambicioso proyecto que resume y lleva a la práctica muchos años de investigación sobre emprendedores y emprendedorismo.

¿En qué consiste el proyecto y cómo se define dinamismo?

– Dinámica Sociedad Emprendedora surge de la preocupación de un grupo de personas – no todos son investigadores- interesados por la creación y desarrollo de nuevas empresas. Nos parece estimable que alguien desarrolle una actividad independiente pero, por el valor que tiene desde el punto de vista social y productivo, respaldamos a aquellos emprendedores que pretenden superar ese estadio y apuntan a transformar su emprendimiento en una PyME competitiva. El proyecto se lleva adelante con un aporte de 780.000 dólares del BID-FOMIN e idéntica contribución de la contraparte local.

– Para ustedes, ¿qué condiciones tiene que reunir un emprendimiento para ser caracterizado como PyME?

– Sin entrar en cuestiones metodológicas digamos que la Argentina acaba de cambiar su definición operativa y caracteriza como PyME a toda empresa que, dentro de cierto rango de actividad , tiene capacidad para generar empleo sostenible. Visto así, no definimos como PyME a una microempresa vegetativa ni entra en la categoría aquel cuentapropista que genera empleo solo para si.

Cuando desde la Universidad de General Sarmiento junto con el Banco Interamericano de Desarrollo realizamos un conjunto de investigaciones sobre el mundo emprendedor surgió la pregunta ¿qué es lo que nos interesa y sería importante apoyar?. La respuesta fue que el foco debía estar puesto sobre las empresas dinámicas, es decir aquellas proclives al crecimiento que pueden generar empleo fuera del grupo familiar y recursos por encima de los niveles de subsistencia de su dueño o fundador.

–¿Actúan sobre empresas existentes o en estado embrionario?

– Los destinatarios, es decir los beneficiarios directos, son personas que tienen una idea de negocio pero que, quizás, no se reconocen como empresarios y también aquellos emprendedores que tienen empresas pequeñas y jóvenes, de no mucho mas de tres años desde su fundación, que demuestran una fuerte voluntad de crecimiento. El objetivo explicito es poner en funcionamiento un modelo por el que se crean y perfeccionan proyectos innovadores, sustentables y dinámicos.

–¿Importa el sector?

– No, pero las elecciones recayeron en los sectores industrial y de servicios, aunque hay gente que crea negocios en el comercio con formato innovador. Actualmente, participan del programa en la zona norte 23 empresas con proyectos relacionados con la producción y el servicio en rubros tales como tecnología, náutica, gastronomía, turismo, cultura, salud y diseño.

El rasgo distintivo es que Dinámica se alimenta de las investigaciones que venimos haciendo desde tiempo atrás con el BID, pero aunque se trata de un fenomenal laboratorio de investigación, ahora nos proponemos una intervención concreta para ayudar a que las empresas con potencial de crecimiento crezcan y maduren.

–¿Cómo?

– Mediante cuatro instancias: primero fortaleciendo la red de instituciones de apoyo a los emprendedores. En principio se lo hace en dos polos, en el norte del Gran Buenos Aires y en el sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En la segunda instancia se elegirán 300 empresas dinámicas a las que se les prestará asesoramiento y apoyo técnico. En tercer lugar se elegirán un centenar de empresas a las que se le brindará apoyo financiero y también técnico para poner en marcha el proyecto. En esta instancia damos mucha importancia a la vinculación con financiadores.

–¿Quiénes son?

– Personas que, en general, no desean exposición pública pero que están fuertemente comprometidos con el programa.

El cuarto componente del que le hablé se apoya en las mediciones que se efectúan sobre los resultados obtenidos en estos dos polos que van a permitir difundir la importancia de la actividad empresarial en el Gran Buenos Aires y nos van a otorgar una base sólida para replicar el modelo en otros lugares de Argentina.

– En este momento ¿ operan solo en el área metropolitana?

– Si, en la zona norte que comprende Tigre, San Fernando, Malvinas Argentinas, San Miguel, José C. Paz, Pacheco y en el sur de la Ciudad de Buenos Aires.

Estos son ámbitos geográficos que tienen probada potencialidad, pero también problemas, en especial de empleo. De manera que la elección de las áreas geográficas no fue casual.

–¿Cómo llegan a la gente?, ¿cómo atraen a los futuros emprendedores o a los que, siéndolo, pretenden crecer?

– Con la realización de actividades de animación comunitaria y por medio de conferencias, talleres o seminarios, además de barrer información desde instituciones directa o indirectamente comprometidas con el desarrollo productivo local, caso de instituciones oficiales o privadas ya establecidas o de las universidades zonales. Después, y a medida que vamos obteniendo los primeros resultados, hay un efecto imitación que tiene un resultado multiplicador.

–¿Cómo se realiza la evaluación de la idea-negocio?

– Mirando no sólo el proyecto sino apreciando las condiciones de la persona que lo lleva adelante. Si bien hay excelentes ideas de negocios, algunos se diluyen porque las personas que los generaron se dan cuenta que lo suyo no es ser empresario. Por el contrario, hay otras ideas que parecen no tan buenas y terminan siendo exitosas por el empeño y el entusiasmo que pone el que la lleva adelante. Así que en este tema del emprendedorismo importa no solo el caballo sino también el jinete y desde Dinámica miramos ambos aspectos.

Ofrecemos un programa de asistencia técnica y financiera denominado “aceleración”, que otorga a los seleccionados un menú de formación, de tutoría y mentoría; workshops; conferencias; charlas; cursos; talleres; y una amplia red de apoyo y vinculación entre los emprendedores y los diferentes actores clave que contribuyen al proceso emprendedor.

–¿Cuál es el perfil de los que se reconocen como emprendedores?, ¿tienen algún tipo de formación?, ¿conforman grupos?

– La población es heterogénea, si bien reconocemos que hay un yacimiento potencial entre los que realizaron o están cursando estudios universitarios o terciarios. También observamos que, cada vez mas, hay un interesante espíritu asociativo entre personas que buscan complementar habilidades para llevar adelante en forma exitosa un proyecto. Estas personas especializan sus roles, desarrollan mejores redes para identificar oportunidades y conforman emprendimientos basados mas en la innovación que en la competencia de precios.

–¿Hay comportamientos diferentes según el género de los emprendedores?

– No, pero hasta ahora el grueso de la población lo constituyen hombres de clase media que alrededor de los 30 años deciden fundar su primera empresa.

Hay que tener en cuenta que muchos de los emprendedores fallan entre dos o tres veces antes de ser exitosos.

–¿Qué diferencia existe entre este proyecto y la incubación de empresas?

– Dinámica tiene la particularidad de acompañar al emprendedor en el medio en que se va a desarrollar y lo hace desde que la persona tiene una idea hasta su inserción en el mercado, para dar un ejemplo extremo. Las incubadoras en cambio, albergan proyectos y les otorgan distintos tipos de servicios durante tres años en un microclima protector. De todos modos, ambos procedimientos son complementarios y de hecho coexisten en el polo Sur.

–¿Ambos polos, se desarrollaron en forma conjunta?

– No, en el polo Sur funciona el Centro Metropolitano de Diseño que arrancó sus actividades hace unos cuatro años. El polo Norte, en cambio, comenzó su práctica recién en marzo de 2006 y desde entonces hemos recibido a unos 500 emprendedores.

–¿Se incentiva la formación de redes?

– Ese es uno de los objetivos, se trabaja activamente para que los emprendedores adquieran capacidades que les permitan integrarse en redes que fortalezcan su competitividad local e internacional. El esfuerzo está puesto en diseñar y poner en marcha un proyecto que le pertenezca a una o a un grupo de personas y en hacerlo porque se lo considera potencialmente exitoso, independientemente de si cuenta o no con los recursos que se necesitan para llevarlo a la práctica.

También hay ejemplos de emprendedores que ya han realizado sus primeras ventas y que reconocemos que tienen capacidad para crecer. Creemos que ser emprendedor es una actitud que tiene que estar acompañada con la capacidad de implementar. Es decir, para ser un emprendedor hace falta, sin dudas, una buena idea de negocio pero también solvencia para llevarla a la práctica.

–¿Cuáles son las instituciones comprometidas en el proyecto?

– Hay universidades, entidades de desarrollo productivo , empresas y personas asociadas. Están la Universidad Nacional de General Sarmiento; la Universidad de San Andrés; la Universidad Tecnológica Nacional Regional Pacheco; la Unión Industrial de Tigre; el Centro Metropolitano de Diseño y la Corporación Buenos Aires Sur. El órgano ejecutor es la Fundación General Pacheco y entre los donantes figuran Francisco de Narváez, el Banco Río y la Corporación Buenos Aires Sur.

–¿Cuáles son los indicadores que calificarán a éste proyecto como exitoso?

– En los próximos tres años estimamos que habrá unas 1.500 personas con competencia en la creación de empresas, medio millar de planes de negocios elaborados; 300 planes de negocios asesorados y asistidos, no menos de un centenar de empresas en marcha con vías de acceso al financiamiento y mas de cien nuevos formadores y orientadores. Esta es otra contribución del BID- FOMIN y de las demás instituciones comprometidas, para crear puestos de trabajo genuinos mirando, en especial, a la población joven. Pretendemos fortalecer el tejido PyME, canalizar aptitudes creativas e innovadoras y hacer un aporte significativo al crecimiento económico. Cuando repliquemos esta experiencia en otras zonas geográficas del país contribuiremos, asimismo, a revitalizar las economías regionales.


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