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Sectores económicos

Asimetrías que afectan el desarrollo de las empresas

El sector autopartista argentino es el principal empleador de la cadena de valor automotriz, ocupa de forma directa a más de 52.000 empleados, casi 10.000 personas menos que en diciembre de 2007. Factura unos 4.000 millones de dólares al año y explica más del 7% del producto industrial.

ImagenJuan Cantarella - Gerente General AFAC
Escribe Juan Cantarella - Gerente General AFAC

Existen aún restricciones de carácter estructural que hacen que por cada vehículo producido adicional, se genere un incremento en las importaciones de autopartes que agrava el déficit comercial del sector. Si durante el año 2010 la producción de vehículos alcanza las 700.000 unidades, de acuerdo a los pronósticos, el déficit estimado para la balanza comercial, sólo en el sector autopartistas, será de 7.200 millones de dólares. El déficit comercial en autopartes con Brasil explica al 36% del déficit total del sector autopartista.

También es fuerte el desbalance histórico y sistemático que existe con la Unión Europea. Argentina exportó componentes por un valor cercano a los 110 millones de dólares durante los primeros 9 meses de 2009 e importó por 850 millones de igual moneda, equivalentes al 22% de las importaciones totales. De los 2.433 millones de dólares de déficit comercial que registró el comercio de autopartes entre enero y septiembre de este año, el 30% (unos 740 millones) se explica por el desequilibrio comercial con la UE. La eventual reapertura de las negociaciones con ese bloque es una nueva amenaza potencial para la industria autopartista.

Existen también otras asimetrías que afectan al desarrollo del autopartismo local, entre las que podemos enumerar:
  • La estrategia de las corporaciones automotrices orientada a reducir sus estructuras globales. En el Mercosur se asigna a Brasil el rol de Centro de Decisión Regional, lo que implica el desplazamiento de la estructura local y pérdida de autonomía de decisión de las filiales locales.
  • La reducción y concentración de la base mundial de proveedores.
  • La tendencia generalizada a disminuir la inversión para el desarrollo de autopartes. Se concentra mayor volumen de producción en proveedores globales con unidades productivas en países de bajo costo y se minimiza el costo logístico.
  • Los niveles de precios de las materias primas e insumos para producir autopartes en la región son determinados por el Arancel Externo Común del Mercosur.
  • La perforación del Arancel Externo Común en importación autopartes, por efecto de los regímenes de Admisión Temporaria y Régimen de Aduana en Factoría con posterior destino de exportación Intra-Mercosur.
  • La tendencia a incrementar las importaciones de autopartes provenientes de países con sistemas políticos y socioeconómicos que favorecen la producción a bajo costo, apoyados en sólidas políticas de estado para la promoción del sector que les permite alcanzar escalas de producción altamente competitivas.
  • La escala insuficiente, por duplicación de plataformas, crea una desventaja en el costo logístico para exportar a países con mayor volumen de producción.

El arancel de los vehículos terminados es el máximo permitido por la OMC, el 35%, el de las materias primas entre el 10 y 14%, mientras que el arancel promedio efectivo de las autopartes es inferior al 5%.

Entendemos que para la sustentabilidad del sector autopartista a largo plazo, se requiere la aplicación de políticas de Estado tendientes a incrementar el contenido nacional, y la implementación de un paquete de medidas promocionales que a continuación detallamos:
  • Financiación de la actividad.
  • Adecuación impositiva. A modo de ejemplo, las autopartes importadas no tributan el Impuesto a los Ingresos Brutos, mientras que la producción local se ve seriamente afectada por este tributo.
  • Adecuación arancelaria (mayor equidad en la cadena productiva).
  • Política laboral que reduzca la conflictividad inorgánica de las plantas.

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