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Miércoles 23 de Octubre, 2019
PYMES

Balance con desniveles

Aquellos días gloriosos del ascenso, tras el abismo posconvertibilidad, quedaron bien atrás. Las exportaciones argentinas sufrieron importantes bajas durante los últimos años y dado que no todos los jugadores sufren el impacto declinante del mismo modo, fueron las Pequeñas y medianas empresas exportadoras los más afectados. Lo demuestra, entre otros estudios, el más reciente trabajo del Observatorio PyMEX de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) que, a trazos gruesos delinearemos a continuación (en zip adjunto los cuadros con información estadística que acompañaron la nota).

En toda época electoral, y más aún ahora, el oficialismo suele reiterar que todo marcha sobre rieles y sin fisuras, en tanto que la oposición sostiene absolutamente lo contrario. Claro que la Argentina no es el centro del mundo –y menos aún en materia comercial- ni los discursos de ocasión sirven para revelar, en la medida de lo justo, cuánto sucede –con números en la mano- en los distintos planos de la economía real.

Por caso, el panorama que ofrece el cuadro de ventas de las manufacturas que con destino al mundo emigran desde las fábricas de nuestro país, no es tan reconfortante como las perspectivas que ilusionaban hace algo más de un lustro, pero tampoco tan dramático como a primera vista podría parecer. Precisamente para referirnos a ello, estas páginas se referencian en el ya tradicional y pormenorizado análisis que sobre el comportamiento exportador de las PyMES –firmas que no superan los 36,2 millones de dólares en ventas totales ni los 9.3 millones en exportaciones anuales-ofrece cada año el Observatorio del Instituto de Estrategia Internacional de la CERA.

En principio, para afincarnos en “Las PyMEX 2005-2014. Una mirada actual” –tal el título del trabajo que habremos de comentar- debemos remitirnos a sus primeras conclusiones:
  • Mientras que las exportaciones del mundo crecieron más que el PBI, en la Argentina sucedió lo contrario; principalmente por la retracción que nuestras ventas al exterior “sufrieron a partir del 2011, con una caída (en valores constantes 2005=100) del 17% entre ese año y el 2014, lo que implico una caída promedio del 6% anual”.
  • Nuestro país incrementó su producción industrial hasta el 2008, cuando la crisis internacional frenó la marcha ascendente que luego, y con un gran impulso, retomó durante el bienio 2010 / 2011. Recién después vino el tobogán y es así que este final del ciclo llegó con “magras tasas de crecimiento del producto y retroceso de los volúmenes transados hacia el exterior, situación que está poniendo en evidencia los problemas de competitividad que tiene la economía argentina”.

Ambos ítems resumen los principales rasgos de lo que acontece. De algún modo explica el retroceso de los últimos años, durante los cuales las PyMEX redujeron del 12 al 8% su participación en las expo totales de nuestro país.

Sin embargo, al analizar de punta a punta el período, podrá notarse que en la canasta exportable aumentó la participación de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) -sobre todo, y en forma creciente, aquellas que presentan un contenido tecnológico medio/alto- así como creció el padrón de PyMEXportadores, que supo superar los diez mil inscriptos, aunque son 5.700 -o sea, 1.700 más que entre 2001 y 2004- las firmas que habitualmente exportan cada año.

Evolución

En efecto, durante la última década se han sumado más de mil firmas al negocio exportador de manufacturas y la mayoría son PyMEX que ampliaron sus ventas con productos que incluyen cierto grado de complejidad (medicamentos de uso humano y veterinario, maquinaria agrícola y compresores, además de vinos, alimentos para animales, productos químicos, artículos de plástico) y la llegada a destinos poco antes inexplorados: India, Iraq, Irán, Arabia Saudita, Bielorusia, Senegal, Omán, Camboya, Sierra Leona. En ese sentido, pese a que los montos exportados por las grandes empresas septuplicaron (y hasta fueron 11 veces mayores en 2014) a los de las PyMEX, éstas han demostrado una mayor diversificación, tanto en los bienes exportados como en los destinos a los que arriban sus productos. Entre ellos, cocinas y calefones; instrumentos musicales; bebidas, gaseosas y jugos envasados; productos lácteos y helados. Es lógico que ello suceda: sin hablar de granos o primarios, sino de manufacturas, los grandes flujos comerciales residen en pocas manos, lo que entre las PyMEX implica una gran dispersión de ingresos: en promedio, 867 mil dólares en 2014 (desde los 665 mil de 2005) contra los 65 millones (36 millones en 2005) que dan cuenta del monto/promedio exportado por las grandes firmas.

PyMEX

También hacia el interior del sector, el comportamiento entre unas y otras es diferente por cuanto las medianas –que son las que más crecieron- concentran las tres cuartas partes del valor FOB obtenido por el universo PyMEX a lo largo del período, aunque las P (de pequeños exportadores) son mayoría, en tanto representan el 80% del padrón a pesar de la significativa baja que sufrieron en 2014.

Las primeras, más dinámicas, concentran sus ventas en ramas de consumo más extendido -carnes, frutas, pescados, productos químicos- mientras que las pequeñas –cuya producción y mercados de destino son más acotados- centralizan sus despachos en bienes más duraderos: instrumental médico e instrumentos musicales, publicaciones e insumos de oficina, prendas de vestir y calzado.

No obstante, si de canasta exportable se trata, tanto las Grandes empresas exportadoras (GEx) como las PyMEX coinciden en que concentran sus envíos en tres grandes complejos sectoriales: Alimentos (que entre las GEx representa la mitad de sus exportaciones) más bebidas y tabaco. Metalmecánica. Químicos y plásticos.

La suma de los tres indica el 96% de las exportaciones a cargo de las grandes empresas y el 90% del segmento las PyME, que durante el último año sufrieron un significativo retroceso. En Metalmecánica, tal retracción se verificó no sólo en bienes de capital (máquina-herramientas y de uso general) sino también en la provisión de las piezas y equipos que producen los autopartistas de la industria automotriz. En Alimentos-Bebidas-Tabaco, en mayor medida por las malas condiciones climáticas que arruinaron buena parte de la cosecha cuyana, las preparaciones de Frutas, hortalizas y legumbres cayeron de 317 a 191 millones de dólares. Y otro tanto ocurrió en los rubros textil/vestimenta y cueros/calzados, en los que cayeron las ventas externas de lana - tejidos de punto y cueros curtidos respectivamente.

Patrones

En fin, pese a los resultados decrecientes del último bienio, entre los años 2005 y 2014 las PyMEX han demostrado un gran dinamismo. Sin embargo, siguen siendo las grandes –y por lejos- las que llevan las de ganar, ya que sólo en Químicos/Plásticos (medicamentos, plaguicidas, productos de limpieza, envases plásticos) las PyMEX crecieron en mayor proporción que ellas. En otros rubros, la performance del segmento PyMEX no alienta al optimismo. Por ejemplo, durante 2014, el valor de las expo en madera fue inferior al que logró el sector diez años antes, aunque mientras que los textiles –tanto grandes como pequeños y medianos- pudieron mantener su nivel de ventas a pesar que en los intermedios años felices habían logrado superar paulatinamente sus marcas anteriores. Otro cuadro exhibe el sector metalmecánico. Las exportaciones PyMES crecieron por debajo del nivel general de las ventas externas argentinas -las de sus pares y nones- y menos aún que las propiciadas por grandes firmas de su mismo sector. Un claro ejemplo de ello ocurre en el sector automotriz, en el que las grandes firmas autopartistas triplicaron su nivel de crecimiento frente la cada vez más perdidosa proveeduría PyME. Y otro tanto sucede entre los productores de insumos básicos, en el que las GEx duplican los envíos de metales no ferrosos provenientes de las canteras locales. No obstante, la venta de la mayor parte de los bienes de consumo hogareño (línea blanca y pequeños electrodomésticos) que en 2005 eran regenteados por las grandes, diez años después quedaron en manos PyMES. También es de destacar su avance en la colocación externa de maquinaria agrícola y para la actividad minera, de equipos de elevación y para la industria alimenticia así como la de aparatos de distribución de energía eléctrica.

En cuanto a Alimentos, el panorama exportador favorece notoriamente a las grandes, cuyo peso en Aceites, Carnes, Lácteos y Tabaco es prácticamente excluyente. Sólo las medianas, algunas y muy pocas, están ingresando a ese selecto club al que las PyMES acceden ante el retroceso de las grandes. Lo prueban aquellos productos sujetos a la elaboración de pescado, donde tienen una fuerte presencia, e incluso en el rubro Azúcar, debido al buen desempeño que demuestran las jaleas made in Argentina en su incursión por el mundo.

Claro que no siempre triunfan los mejores. En el caso de los Vinos –meritorio rubro en el que las PyMEX duplicaron sus exportaciones- las GEx llevan la delantera. También en Frutas –especialmente las secas o deshidratadas, pero también los jugos- y las legumbres, donde los envíos de las PyMES perdieron cierto peso conquistado en el pasado. Otro es el cantar de Cereales y sus productos, un campo en el que “las PyMEx –según especifica la CERA- avanzaron con mucho dinamismo, en especial en Preparación de arroz y en Productos de panadería, aunque no lograron superar las tasas de las Grandes, en Harinas”.

Marcas

Como suele ocurrir, son las grandes firmas –la mayoría, multinacionales- las que llegan más lejos. Sus espaldas son más anchas y por lo tanto no las abatata los avatares locales (crédito, cambio, costos / fisco, escala, rentabilidad) que tanto desconcierta a las empresas de menor porte. Es así como en un escenario dominado por la contracción general, los despachos de las grandes han avanzado hacia horizontes otrora lejanos –la India, Vietnam, Filipinas, Pakistán, Croacia, Costa de Marfil- en buena medida para suplir la caída de ventas en Brasil, el principal mercado de exportación de la Argentina. Sucede que durante 2014, las exportaciones manufactureras argentinas cayeron un 7 por ciento debido al deterioro que sufrieron las ventas de las Grandes (6%) -especialmente a Sur y Centro América- y también de las PyMEX (-16%) a Europa y Asia Pacífico. De modo que a pesar de la reducción del 13% para las grandes firmas y 15% para las pequeñas y medianas, para unos y otros el Mercosur sigue siendo el principal destino de sus envíos.

Además, pese al descenso del último bienio y después de Asia Pacífico, que ha duplicado la facturación de 2005, el Mercosur es el destino que más creció durante el período considerado, ya que el “salto exportador” entre 2005 y 2008 ha sido espectacular. Luego, en plena crisis internacional se observó una caída del 2% anual, mientras que a partir de 2011 esta tendencia se potenció hasta alcanzar el 15% de baja en 2014. O sea un registro que, exceptuando los coletazos del “efecto caipiriña” del ´99 y la crisis argentina del 2002, constituye el peor guarismo de las últimas dos décadas. Pero claro, mirando hacia el interior del bloque es posible observar que las ventas a Uruguay, Venezuela y particularmente a Paraguay, crecieron proporcionalmente más que a Brasil, cuya participación dentro del bloque cayó diez puntos: de 64 al 54 por ciento. También al resto de ALADI –que compra el 21% de las argenPyMEX- la proporción de estas ventas cayó un 6% durante el período analizado (17% durante 2014) mientras que las pérdidas de mercados en buena parte del mundo es aún más significativa -23 puntos en la Unión Europea, 21 en Europa del Este y resto de Europa- siendo los dos destinos donde en 2014 más cayó la participación de las PyMEX. Sólo el NAFTA, que recibe el 13% de los envíos, permanece de punta a punta más o menos estable, mientras que hacia América Central y el resto de América –adónde se exporta el menor monto (3%)- creció el flujo comercial en los últimos tiempos. Alzas y caídas

Entre los compradores de manufacturas argentinas de origen PyME, ocho países del “top ten” pertenecen a los Países En Desarrollo y Emergentes (PEDyE). Los tres principales destinos son Brasil, Uruguay y Chile, mientras que Estados Unidos (4º) y Rusia (8º) son los únicos “desarrollados” que ocupan lugares preferenciales en el ranking que completan Paraguay, Bolivia, México, Perú y Colombia.

Por su parte, España, Alemania e Italia se ubican en la 12º, 13º y 14º posición, mientras que Venezuela (11º) resignó su posición a favor de Colombia, aunque por escaso margen. En definitiva, los diez primeros países explican las tres cuartas partes del total exportado por PyMES argentinas, cuando en 2005 representaban algo menos de dos tercios, “lo que estaría indicando un sostenido incremento de la concentración” de este tipo de exportaciones.

En ese sentido, la cabeza del podio que ocupa Brasil como principal comprador, es inamovible. Pero también es de destacar el impetuoso dinamismo que evidencia el comercio con Uruguay: entre 2005 y 2014 sus compras crecieron a una tasa anual del 11%, duplicando su participación hasta desplazar a Chile, que ahora ocupa la tercera posición.

Otros países –Paraguay y Bolivia- también han acrecentado (y duplicado) el ingreso de productos argentinos en forma sobresaliente, en tanto que Perú y Colombia –tras superar algunos sobresaltos- mejoraron su participación del 2005.

Si en cambio la tabla de posiciones expone a las regiones, el primer lugar es para el Mercosur y el segundo para el Resto de ALADI, mientras que Asia Pacífico fue el destino que más creció (aunque en 2014 cayeron las ventas a Indonesia, Malasia, China y Vietnam); el NAFTA el que reporta menor crecimiento; Europa del Este crece por las ventas a Rusia y Bielorrusia, en tanto que la Unión Europea fue el destino con peor desempeño en el período analizado.

Ahora bien, tras este año electoral, habrá que ver cómo sigue la película. El mundo cambia, la Argentina también.

Escribe: Luis Sznaiberg


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