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Miércoles 23 de Octubre, 2019
Ciencia & tecnología

C y T: una ventana al futuro

El aumento del presupuesto, el financiamiento para proyectos productivos y científicos, la mayor cantidad de investigadores, la construcción de infraestructura, la repatriación de científicos residentes en el exterior, el desarrollo de un plan estratégico de ciencia, la realización de Tecnópolis, junto a destacados descubrimientos y desarrollos, permiten hablar de una década ganada para la ciencia argentina, señalan desde el MINCyT.

ImagenCFK inaugura el Polo Cientifico Tecnológico
Por primera vez en la historia y como hito en Latinoamérica Argentina creó en 2007 el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva –MINCyT- dirigido desde entonces por el doctor Lino Barañao Con clara conciencia de estar ejecutando una política de largo plazo, las autoridades ministeriales comenzaron a revertir la situación de postración de un sector que había sido duramente castigado por la ideología neoliberal imperante hasta entonces. Mientras en el año 2002 la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica ejecutó fondos por un monto superior a $55.000.000 para financiar proyectos de investigación, desarrollo e innovación, en 2012 esa misma institución adjudicó una cifra superior a $1.000.000.000 a más de 2.000 proyectos que acompañan el crecimiento del sector científico y del productivo.

En 2003, el déficit de infraestructura para la ciencia argentina era de 120.000 metros cuadrados. Durante décadas no se construyeron laboratorios ni institutos de investigación y los edificios existentes mostraban evidentes condiciones de abandono. Desde el 2007 y en el marco del Plan de Obras para la Ciencia y la Tecnología, el ministerio apuró la edificación de más de 45.000 metros cuadrados con una inversión cercana a los $250.000.000. En la actualidad, 19 obras en construcción y 11 comprometidas, entre las que se destaca el Polo Científico Tecnológico y sede administrativa del Ministerio de Ciencia, esperan su conclusión.

Por su parte el CONICET recibió desde 2003 un impulso significativo. Un investigador adjunto que tenía una remuneración de alrededor de 1.600 pesos en la actualidad percibe más de 13.500; un técnico auxiliar pasó de 764 a más de 7.600 pesos y las becas doctorales de 900 pesos subieron a 6.100 en el mismo período.

Un punteo de los principales logros obtenidos en éstos últimos diez años incluye: Repatriación de científicos y promulgación de la ley RAICES.

Desde el año 2004, el Ministerio fomentó la repatriación de 972 científicos que vivían y ejercían su profesión en el exterior. Y a partir de la promulgación de la “Ley RAICES” (Ley 26.421) la repatriación de investigadores es una política de Estado que no solo promueve el retorno de científicos e investigadores, sino que fomenta la vinculación entre los científicos residentes en Argentina y aquellos que viven en el extranjero.

Aumento del número de investigadores: El CONICET está integrado en la actualidad por 7.194 investigadores, 2.312 técnicos y 8.553 becarios (entre doctorales y posdoctorales). En 2003 solo había 3.804 investigadores, 2.378 técnicos y 2.221 becarios. El presupuesto de la institución pasó de 260 millones en el 2003 a 2.900 millones en 2013.

Plan Argentina Innovadora 2020: A través del Plan, presentado en 2013 y del que participaron 300 referentes de todo el país, el ministerio pone el acento en políticas focalizadas en tecnologías (nanotecnología, biotecnología y TIC) y sectores (ambiente y desarrollo sustentable, agroindustria, energía, salud, industria y desarrollo social) considerados estratégicos. Por otra parte se identifican 34 núcleos socio-productivos hacia donde orientar las capacidades de trabajo del sistema científico con el objetivo de federalizar el impacto de la innovación. Creación del Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires: En noviembre de 2007, se firmó un convenio entre autoridades argentinas y la Sociedad Max Planck de Alemania para la creación del Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires – CONICET – Instituto Partner de la Sociedad Max Planck (IBioBA-CONICET-MPSP). Un plantel de 61 investigadores trabaja dentro del Polo Científico Tecnológico constituyendo el primer instituto Max Planck de Latinoamérica.

Tecnópolis: Es la mega muestra de ciencia, tecnología y arte organizada por la Unidad Ejecutora Bicentenario de Secretaría General de Presidencia en Villa Martelli con dos objetivos fundamentales: constituirse en un lugar de esparcimiento y educación para el gran público y generar un espacio para entusiasmar a los jóvenes por las carreras científico tecnológicas. Durante el año pasado la visitaron más de 3.500.000 personas.

TecTV: El canal TECTV, que comenzó sus transmisiones oficiales en abril de 2012, es el primer canal público destinado a la difusión de la ciencia, la tecnología y la industria nacional. Cuenta con una programación íntegramente producida y emitida en alta calidad digital (HD).

Por su parte el fuerte impulso en materia de políticas científicas se reflejó en nuevos desarrollos y descubrimientos entre los que se destacan: Descubrimiento del gen de la sequía: Científicos del CONICET y de la Universidad Nacional del Litoral, con el apoyo de la empresa Bioceres S.A., desarrollaron un gen para mejorar semillas de diferentes cultivos – plantas de soja, trigo, alfalfa y maíz- tolerantes al estrés hídrico y salino y aumentar la productividad Participación de argentinos en el CERN: El ministerio financia grupos de investigación que participan del proyecto científico que utiliza el Gran Colisionador de Hadrones del Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), en Ginebra, Suiza. Durante la primera etapa de la construcción, científicos argentinos contribuyeron a generar circuitos eficientes de conversión de potencia. Investigadores pertenecientes a las universidades de Buenos Aires y La Plata participaron asimismo del proyecto ATLAS que tuvo a su cargo el diseño y la construcción de uno de los cuatro detectores de partículas del colisionador.

Rosita ISA: El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Balcarce y el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB-INTECH) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) desarrollaron el primer bovino bitransgénico argentino que produce leche similar a la materna, apta para lactantes. La ternera, llamada Rosita ISA, nació el 6 de abril de 2011 como fruto del trabajo conjunto de las dos instituciones estatales. Se trata del primer bovino clonado bitransgénico obtenido en el país y en el mundo al cual se le han incorporado dos genes humanos que codifican dos proteínas presentes en la leche humana.

Yogurito: Fue desarrollado por el Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA-CONICET). Su consumo permite reforzar el sistema inmunológico que se encarga de proteger al organismo de bacterias causantes de enfermedades. Actualmente el programa Yogurito-Escolar beneficia a 100.000 niños y niñas que reciben el yogurt probiótico tres veces por semana como complemento alimentario.

“Capitán Beto”: Argentina puso en órbita el pasado 26 de abril, el primer nano satélite de plataforma abierta de su historia. Se trata de un desarrollo nacional financiado por el Ministerio de Ciencia y producido por la empresa Satellogic en colaboración con INVAP. Se trata de un satélite, cuyo nombre técnico es CubeBug-1, de 2 kg de peso, concebido, diseñado y fabricado en el país. Su software y hardware son de plataforma abierta y están disponibles para aficionados, universidades e institutos de investigación.

Puesta en órbita del SAC-D/Aquarius: En 2011 se apoyó con fuerza la misión del satélite argentino SAC-D/Aquarius llevado a cabo por la CONAE y la NASA aportando U$S 1.300.000 para financiar la ejecución de 15 proyectos de investigación -que se realizan en nuestro país con los datos que provee el satélite- para aumentar el conocimiento sobre el océano, el clima y el medioambiente.

Pierre Auger: Desde el Observatorio Pierre Auger ubicado en los departamentos de Malargüe y San Rafael en la provincia de Mendoza, se miden las cascadas de partículas que se producen cada vez que un rayo cósmico choca contra las moléculas de la atmósfera superior. El Observatorio, inaugurado en 2008, posee 1.600 detectores de superficie, distanciados a 1,5 km entre sí, que les permite cubrir una superficie total de 3.000 km2.

Primera planta de anticuerpos monoclonales: En 2012 se inauguró la primera planta de América del Sur que, con financiamiento del MINCyT, producirá anticuerpos monoclonales para el tratamiento de cáncer y enfermedades autoinmunes. Estos medicamentos ofrecen terapias novedosas y efectivas para el cáncer y otras enfermedades infecciosas e inflamatorias. Su alto costo provoca que sea fundamental el desarrollo de una producción local que permita ampliar las posibilidades de tratamiento a todos los segmentos de la población.

En 2004, después de anunciar una suba del 50% en los sueldos de los investigadores del CONICET, el presidente Néstor Kirchner le dijo al matemático Adrián Paenza: “Juntame a ocho o diez de los mejores científicos argentinos, quiero saber qué les duele y dónde les duele”. Desde entonces, siguiendo una política coherente, los científicos argentinos dejaron de “lavar los platos” y comenzaron a transitar el único camino que le permitirá al país su desarrollo: el conocimiento. En 2013 hay que cuidar lo hecho e ir por más.


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