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Sectores económicos

Con la mira en las elecciones

Los cambios en el gabinete y los últimos anuncios de CFK tienen como objetivo lograr un mejor posicionamiento del FpV en las elecciones de octubre. Dentro de ese esquema se inscriben los estímulos orientados a revitalizar un consumo que, según CAME, en mayo retrocedió un 7.1% interanual.

ImagenHay que sostener la demanda.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa -CAME- acusa al “ruido producido por el dólar paralelo” como causante de la contracción de las ventas minoristas que en los primeros cinco meses del año se contrajeron un 3,7% respecto a idéntico período de 2012. La caída más estrepitosa -38,3%- se dio en las inmobiliarias a punto tal que ese rubro no solo explica 1,4 puntos porcentuales de la baja promedio del mes de mayo sino que, de ser soslayado, permitiría que la caída que comentamos ronde el 5,7%.

Pero, según Ecolatina, no es sólo el verde “blue” el que incidió para encoger la demanda sino que variables menos volátiles como la menor creación de empleo, salarios reales estancados y, entre otros, una menor dosis de confianza entre los consumidores también hicieron lo suyo. El empleo, dicen desde la consultora, apenas subió 0,7% interanual mientras que, en el primer trimestre de 2013, la subocupación demandante aumentó 11%. Por su parte el salario real acumula una caída de 1,1% respecto a diciembre último aunque se mantiene estable respecto a los registros de los primeros meses del 2012.

Las ventas en supermercados en términos reales (deflactadas por nuestro relevamiento de precios dicen los economistas de Ecolatina), evidencian en el primer cuatrimestre del año una suba de tan sólo 1,1% interanual, frente a un alza de más de 3% durante 2012. Y apuntan que el IVA DGI creció en los primeros cuatro meses del año 23% respecto a igual período del año anterior de la mano de la suba de precios, mientras que el patentamiento de autos acumulan un alza del 5,6% motorizados por la fuerte suba de abril (+33,8% interanual) después de un primer trimestre con resultados mixtos.

El enfriamiento del consumo y la necesidad de estimularlo de cara a las elecciones legislativas, provocaron que el Poder Ejecutivo anunciara una serie de medidas que se anotan para reactivar la demanda. El aumento de las asignaciones familiares (que muestra un incremento de más del 70% respecto al mismo período del año que pasó y supera con creces a la inflación); la suba pronosticada de las jubilaciones; los acuerdos salariales logrados por los distintos gremios – que cerraron paritarias alrededor del 24%- y, entre otras, los nuevos acuerdos de precios, aunque de efectividad limitada, permitirían un shock de ingresos que se canalizaría a tonificar la demanda.

La elevada propensión marginal a consumir de los sectores beneficiados por estas medidas nos permite prever, dicen los consultores, que prácticamente la totalidad del monto adicional asignado (que alcanzaría 0,6% del PBI) será direccionado a bienes de consumo masivo.

El riesgo implícito, no dejan de señalar desde Ecolatina, es que los pesos volcados al mercado (que inicialmente apuntalarán el gasto) se dirijan luego al mercado paralelo volviendo a presionar sobre la brecha cambiaria.

Pero ¡cuidado!, si bien todo apunta a que en los meses previos a las elecciones (convalidado por una mayor expansión de la emisión monetaria), se viva un período de mayor consumo, el ciclo es transitorio.

Pasados los comicios, y disminuido el efecto de ilusión monetaria, Ecolatina estima un cierre de año más débil aunque, en promedio, el desempeño de la llamada “variable objetivo del Ejecutivo” (la apuesta al consumo como motor de la economía) será algo mejor que la de 2012. El problema es que a futuro, dicen después, se le sumarán nuevos aprietes cambiarios y también, aunque en menor medida, presiones inflacionarias que son el fruto del mix expansivo de la política monetaria/fiscal.


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