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Política industrial

De política industrial y otras cuestiones

“Una industria nacional de bienes de capital debilitada favorece que la producción de bienes de consumo sea definida y diseñada en otros lugares condenándonos al atraso que significa ser solamente proveedor de commodities”... “El desarrollo en la Argentina de una industria de bienes de capital requiere necesariamente la definición de políticas selectivas que se justifican por los efectivos beneficios en cuanto al ahorro de divisas, la integración del tejido productivo y la reconstrucción de una estructura económica basada en el desarrollo industrial con alto valor agregado”.

ImagenUna politica para los bienes de capital
Ambas definiciones están incluidas en el prólogo de la segunda parte del “Manual de Fomento Industrial” que reúne siete estudios económicos-sectoriales elaborados por la Cámara de Industriales de Proyectos e Ingeniería de Bienes de Capital (CIPIBIC), en los que se abordan la problemática actual de la industria de bienes de capital desde los requerimientos de empleo; los costos de producción; el creciente déficit del comercio exterior sectorial; la sustitución de importaciones; la promoción de exportaciones, el financiamiento, la generación de ventajas competitivas, la creciente penetración de China en el mercado local con bienes no seriados y los efectos negativos de la ‘sustitución inversa’ en rubros en los que en la Argentina existe capacidad productiva para su fabricación”.

En la primera parte del “Manual” -presentado en noviembre de 2009- la entidad presentó el “diagnóstico y las propuestas para un desarrollo estratégico de la industria de bienes de capital”, desarrollados en cinco documentos.

En la segunda parte se reunieron los estudios económicos realizados por CIPIBIC en los dos últimos años en los que expuso con amplitud las características del sector, su evolución reciente y el rol estratégico que ocupa en la industria de proyectos e ingeniería de bienes de capital en el proceso de desarrollo de los países, así como su influencia en el ritmo de crecimiento de la productividad y la competitividad sistémica de la economía nacional.

En un capítulo final -“Propuestas y medidas”- quedaron enunciados una serie de lineamientos que debería incluir una decidida intervención estatal apuntando a consolidar el desarrollo sectorial. De ese conjunto, destacamos los siguientes requerimientos:
  • Dar continuidad al régimen del bono fiscal, garantizando certeza en el largo plazo mediante la formulación del mismo en forma de ley.
  • Establecer incentivos para la reinversión de utilidades en la compra de maquinarias y equipos de origen nacional.
  • Eliminar la generalización de la alícuota quebrada del IVA, limitándola a aquellos sectores que la soliciten o en su defecto generar un mecanismo para la devolución del IVA al inversor.
  • Avanzar en la “des-burocratización” de las instancias administrativas con el propósito de asegurar un ágil recupero de diversos créditos fiscales a favor del fabricante local.
  • En el marco del cumplimiento de distintas metas de desempeño por parte de los productores favorecidos, avanzar hacia el máximo nivel arancelario extra-Mercosur consolidado en la OMC (35%) en aquellos sectores productores de bienes de capital y sus partes con mayores potencialidades en materia de sustitución de importaciones.
  • Modificar el sistema de importaciones temporarias para perfeccionamiento industrial (Decreto 1330/04) para los bienes de capital no seriados con el objetivo de acortar los tiempos de gestión y extender los plazos permitidos en forma automática.
  • Gestionar la administración del comercio exterior con una visión industrialista, allanando la importación de insumos industriales, sobre todo los que no tienen producción local, mediante un régimen legal sin discrecionalidad.
  • Avanzar en la derogación de los regímenes de importación de “bienes integrantes de grandes proyectos de inversión” y de “líneas de producción usadas”. En todo caso, las importaciones deberían restringirse a casos excepcionales de interés estratégico cuando la oferta local no resulte suficiente (para lo cual debería establecerse un mecanismo de consulta previa a fabricantes locales).
  • Reducir el plazo máximo del beneficio de la importación temporaria de bienes de capital -sin perfeccionamiento industrial- Decreto 1001/82 Art.31.- inc. 1. a). Básicamente, por cuanto el largo período por el que se habilitan los ingresos temporarios termina desnaturalizando la esencia del régimen en la medida en que, en la mayoría de los casos, los bienes terminan siendo reexportados plenamente amortizados.
  • Revisar las alícuotas de derechos de importación de ciertos insumos básicos estratégicos (tanto los de los que no se elaboran en el país, como los de aquellos que sí se producen en el medio doméstico y sus precios son muy elevados) .
  • Garantizar la aplicación efectiva de la legislación de “compre nacional” y de los respectivos “compre provinciales” en diversos sectores (energético, infraestructura vial y ferroviaria, telecomunicaciones, transporte, planes de viviendo, obra pública, etcétera). Estos esquemas deberían corresponderse con márgenes de preferencia y reservas de mercado para empresas nacionales.
  • Implementar la eliminación de los derechos de exportación y el aumento de los reintegros a las exportaciones de maquinarias y equipamientos para la producción y agilizar el régimen de reintegros por exportación de plantas llave en mano, evaluando el aumento de la alícuota.
  • Establecer líneas específicas de pre-financiación y financiación para exportaciones de bienes de capital similares a las disponibles internacionalmente, e implementar estructuras de financiamiento ad hoc para la adquisición de bienes de capital fabricados en el país que sean “flexibles” en diferentes aspectos: tasas, plazos, condiciones en materia de garantías y requisitos patrimoniales, rubros elegibles, etcétera.

“Es necesario que todas (las medidas propuestas) se incluyan en un proyecto de desarrollo sostenido en el tiempo, que trasciendan las diferentes administraciones y se constituyan en políticas de Estado” subraya el documento.

La segunda parte del “Manual de Fomento Industrial” fue presentada en un seminario que contó con la participación de los economistas Martín Schorr y Marcelo Rougier y el Ingeniero Ruben Fabrizio. Las palabras de bienvenida, definiendo los objetivos de los estudios y ratificando el compromiso de las empresas integrantes de CIPIBIC de seguir bregando por el fortalecimiento del sector estuvieron a cargo del presidente de la entidad, ingeniero Gustavo Manfredi.


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