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PYMES

Del ahogo fiscal y otros problemas

Ante la decisión de la Administración Federal de Ingresos Públicos(AFIP) de otorgar mayor celeridad y sencillez a la disposición de los fondos embargados para usarlos para el pago total o parcial de las sumas demandadas con más el 15% de pago a cuenta de intereses y costas, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) sostuvo que la medida “en el mejor de los casos puede significar un leve mejoramiento de los tiempos administrativos y judiciales pero no resuelve el origen del problema: la acuciante situación fiscal del cientos de miles de empresas ante la falta de planes de facilidades de pagos y una moratoria adecuada para el sector”. En ese sentido, la entidad reclamó que se declare la emergencia fiscal de las micro, pequeñas y medianas empresas y, por separado, expresó su preocupación por “el rosario” de problemas -aumentos tarifarios, ahogo financiero ,caída de la demanda, entre otros- que ponen en peligro la continuidad de la actividad de las firmas de menor dimensión.

ImagenLas PyMES piden a la AFIP una moratoria adecuada a las posibilidades del sector.
La propuesta de APYME contempla la declaración de la emergencia fiscal, suspendiendo por 180 días los embargos y ejecuciones fiscales por deudas hasta el 31 de marzo de 2018 con refinanciación y moratoria a 120 meses de todas las deudas consolidadas, incluidas los planes caducos y deudas en trámite administrativo y judicial. Para la entidad,”es indispensable que las autoridades, además de tomar nota de la ola de embargos, actúen para que las empresas que proveen más del 70 por ciento del empleo no lleguen a esta instancia”(fuentes oficiales estimaron que en 2017 sufrieron embargos alrededor de 250.000 PyMES).

También motivaron un pronunciamiento de APYME los fuertes incrementos que se vienen aplicando en las tarifas energéticas, los precios de los combustibles, transportes, peajes e insumos para la producción. Al respecto señaló que las PyMES padecen un doble efecto negativo:” por un lado, ven aumentar de modo exponencial sus costos, y por otro, no pueden descargar estos aumentos en los precios del mercado interno, deprimido por el mismo proceso inflacionario y de pérdida de poder adquisitivo de la población”.

Por último, y en relación con la norma de la AFIP que impuso la obligación a comerciantes, prestadores de servicios y profesionales de aceptar pagos con tarjetas de débito en sus operaciones con consumidores finales, APYME apuntó que la medida en sí,” de implementarse adecuadamente” puede resultar una herramienta válida para impulsar ventas, beneficiar al consumo y facilitar la formalización de la actividad, pero llamó la atención por la situación de vastos universos de micro y pequeños negocios, emprendimientos y todos aquellos segmentos de baja facturación ,no contemplados por la AFIP como exceptuados, que deben afrontar el costo mensual del lector de tarjeta, utilización de teléfonos (celulares,en la mayoría de los casos) y la tasa(1,1%) que aplican los bancos para las operaciones de contado, similar a la vigente para negocios establecidos y las grandes cadenas de ventas minoristas ”La medida de la AFIP, subrayó la entidad que preside Eduardo Fernández ,no puede aplicarse a todos por igual sino equitativamente, siendo preciso establecer un claro criterio de segmentación para que un potencial beneficio no perjudique a los negocios chicos, barriales, cuentapropistas y profesionales, indispensables para sostener la actividad económica local”.


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