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Procesos de integración

Del código y de la renta aduanera

Informe Industrial requirió las opiniones del presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, doctor Enrique S. Mantilla; del presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina, ingeniero Diego Pérez Santisteban, del director-gerente de la Asociación de Importadores y Exportadores de la República Argentina, licenciado Adriano De Fina, y del presidente del Centro de importadores del paraguay, ingeniero Max Haber, sobre los acuerdos logrados en el ámbito del Mercosur en temas aduaneros-código, distribución de la renta y eliminación del doble cobro del AEC-.

ImagenesEnrique S. MantillaDiego Pérez SantistebanAdriano De FinaMax Haber
Enrique S. Mantilla

Después de un intenso trabajo técnico estamos en presencia del Código Aduanero Mercosur (CAM) N° 2 que requiere aprobación legislativa. El anterior nunca fue aprobado por los Parlamentos de los países miembros. Se ha abierto un debate sobre el mismo y se pueden realizar diversos niveles de análisis. El que presentamos aquí sólo incluye tres cuestiones.

1) ¿Aceptará el Parlamento Paraguayo el nuevo sistema? Porque para este país el CAM implicará un salto estructural ya que una parte sustantiva de su presupuesto fiscal es solventado por lo recaudado por los aranceles de importación. Al no haber un recaudador Mercosur y por el contrario depender de estimaciones de transferencias realizadas por otras Aduanas, el debate en Paraguay va a ser intenso. Esto sucederá porque su sistema rentístico no parece el adecuado para el de una Unión Aduanera o situaciones cercanas a ella.

A ello hay que agregar que: cuanto más acuerdos de libre comercio se firmen como Mercosur o en el caso de los acuerdos en la ALADI, donde hay muchas bilateralidades entre terceros países y los socios del Mercosur, Paraguay podrá estar afectada por el efecto “gruyere” del Arancel Externo Común cuando se produce un salto de partida en los países socios.

2) La Argentina ¿está preparada para salir del estado de transición previsto en el CAM? Los derechos de exportación intra-mercosur son una anomalía. Cuando se fusionen los territorios aduaneros el debate quedará saldado. Pero el capítulo sobre la transición genera el efecto de “gatopardo”, todo cambia para que nada sustancial cambie. El laudo N° 1 del Tribunal Ad-Hoc del Mercosur había eliminado las licencias no automáticas en el comercio intra-Mercosur, sin embargo se aplican con los gobiernos no demasiado interesados en exigir el cumplimiento del laudo. Este ambiente no es muy propicio para garantizar la correcta aplicación de las normas del Mercosur o para pensar en un período de transición corto.

3) ¿El CAM es la muestra de un fuerte impulso para la construcción de una Unión Aduanera en el Mercosur? Al respecto hay dos visiones:
  • Para algunos el CAM es sólo un objeto narcisista que sólo se refleja a sí mismo, sin producir referencias integradoras con el entorno. Es una manera de alargar el presente con un poco de orden burocrático con significantes desconectados y discontinuos en los procesos claves.
  • Para otros, esa opinión es refutada con el argumento de que es un paso importantísimo pues se han puesto normas aduaneras en común, paso clave para la consolidación institucional. Es un punto de “Arquímedes” para apoyar consistentemente la convergencia de los territorios aduaneros. Se ha encontrado la hoja de ruta hacia la Unión Aduanera.

Las preguntas ¿qué significado tiene el CAM? y ¿cuál es su impacto sobre el proceso de integración? están todavía sin una respuesta definitiva y son parte de un debate abierto que saldarán futuros acontecimientos.

Diego Pérez Santisteban

“Fue la reunión más importante desde la de Ouro Preto”. Las palabras finales de Lula da Silva resuenan todavía en los oídos de todos los que asistieron al cierre de la última cumbre del Mercosur, celebrada en la provincia de San juan. Al margen del grado de coincidencia que se tenga con esta valorización del presidente de Brasil, es indudable que las resoluciones adoptadas son muy alentadoras y pueden llegar a marcar un hito en la historia de la integración regional. Dentro de ellas, el Código Aduanero del Mercosur, ocupa el sitial de honor.

A nuestro juicio, lo más relevante de esta Cumbre podría resumirse así: • Aunque se trata de un Código Aduanero parcial, en el que se recogen sólo aquellos capítulos y temas en los que se logró total acuerdo de los países miembros, es positivo que se haya formalizado este primer paso, como una señal que permita luego seguir avanzando en lo pendiente. Para consolidar este paso, sería imprescindible que se siga avanzando sin demora en la negociación y acuerdo de otros muchos aspectos que debe contener un Código Aduanero, que esta primera versión no incluye.

• Es además muy importante que se haya establecido y comprometido un cronograma concreto de eliminación del doble cobro del arancel aduanero dentro del Mercosur, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades que ello implica por las enormes diferencias relativas entre los países miembros frente al necesario reparto de la renta aduanera entre ellos, para lo que habrá que buscar mecanismos prácticos y equilibrados. Se ha planteado llegar al 2012 (en una primera etapa), al 2014 (en una segunda) y finalmente al 2019 con una definición y aplicación práctica generalizada. El camino no será fácil, pero al menos es positivo que se haya consensuado un cronograma de avance.

• Estos dos puntos (CAM y eliminación del doble cobro del AEC) tienen además gran relevancia como mensaje al mundo, porque eran dos de los principales obstáculos que la Unión Europea encontraba (y reclamaba) para avanzar en el acuerdo Mercosur-UE. Lo decidido despeja la situación, y aunque por supuesto no constituye la médula de la cuestión permite que se pueda avanzar en la negociación de una manera más efectiva.

• La Argentina aprovechó la integración de este CAM parcial, para introducir un elemento (quizás transitorio) de gran valor para contener una situación compleja: una cláusula que establece que en todo lo que no esté específicamente incorporado en esta primera versión del Código, supletoriamente regirán las decisiones nacionales que cada país tenga. Esto tiene un particular impacto para el tema de la aplicación de derechos de exportación, que nuestro país utiliza y que en principio iban en contra de la estructura jurídico normativa del Mercosur. De esta forma, los derechos han quedado bajo un paraguas, al menos transitoriamente, lo que permitiría su mantenimiento como instrumento de la estructura fiscal argentina.

El acuerdo alcanzado para la utilización del Documento Único Aduanero del Mercosur (DUAM) y el establecimiento a nivel regional del Manual de Valoración Aduanera constituyen los otros dos aspectos más notorios de la Cumbre.

Adriano De Fina

Siendo nuestra entidad una de las primeras instituciones que apoyó públicamente la conformación del Mercosur, participando durante todo el período de transición desde el año 1991 al 1995 en las reuniones de la Sección Nacional del Grupo Mercado Común con el sector privado, y también del Subgrupo de Trabajo Nº 7 de Política Industrial del bloque subregional, no podemos estar más que satisfechos por este gran paso que significa la aprobación del Código Aduanero Mercosur.

Desde la reunión de Ouro Preto en 1994 cuando se firmó un convenio entre los Estados partes para la creación del CAM pasó mucho tiempo. Recién ahora después de 16 años se consigue en la reciente Cumbre el acuerdo final sobre este importante texto que consolidará de ahora en más la Unión Aduanera del Mercosur. Solo resta que los Parlamentos de los Estados partes lo ratifiquen, y se supone que lo harán independientemente de los diversos equilibrios de fuerzas políticas que cada uno presente, porque le resultará difícil a los legisladores de cara a sus representados, dar la espalda a semejante posibilidad histórica de profundizar la integración regional.

La falta de avances más rápidos en todos estos años dió espacio para el escepticismo por parte de muchos especialistas y dirigentes que, contando con información objetiva y datos contundentes, prefirieron y prefieren destacar las ausencias e imperfecciones por sobre los pacientes y pequeños logros alcanzados en todo este tiempo. En A.I.E.R.A., nunca compartimos esta corriente escéptica a pesar de la falta de avances e imperfecciones objetivamente señaladas, porque siempre fue claro para nosotros que los problemas del Mercosur se lograrían solucionar con más Mercosur, es decir con mayor convencimiento y trabajo para alcanzar la integración de los mercados y los pueblos de los países que lo conformamos, y no con el desaliento y el abandono del concepto de integración para refugiarse en ideas fracasadas que recomiendan a los países integrarse económicamente al mundo en forma individual y no a través de la fuerza que da la pertenencia a un bloque regional.

La aprobación del Código Aduanero del Mercosur no se presentaba fácil antes de la Cumbre de San Juan porque había dos temas relevantes para resolver: la situación del doble cobro impositivo y la aplicación de los derechos de exportación. Respecto al problema de la doble tributación dentro del bloque se llegó al acuerdo de que cuando la mercadería de extrazona ingrese, el arancel externo común se abonará una sola vez y la renta se trasladará al país que funcione como receptor final del bien. Esta situación presentaba una gran contradicción en el Mercosur y finalmente pudo solucionarse.

En relación al problema de las retenciones se acordó finalmente que cada Estado decida si aplicar o no derechos de exportación y en caso afirmativo determinar los montos de los mismos. La fórmula quedó consagrada en el artículo 7 del Código. Nuestra entidad está conforme con esta solución por considerar que la facultad de establecer derechos de exportación forma parte de la soberanía de un país. En resumen, se pudieron allanar estos problemas y llegar a un acuerdo general gracias a que en la actualidad, y quizá por primera vez en la historia, los Presidentes de los países del bloque comparten una misma visión estratégica regional, y negociaron lo que tuvieron que negociar para establecer un nuevo hito en la consolidación de la integración.

Sin dudas fue la mejor Cumbre del Mercosur, como lo definió el Presidente de Brasil, porque lo proyectado en 1994 se concretó en 2010, porque la Unión Aduanera, condición inexorable para un mercado común, será realidad y ya no habrá vuelta atrás.

Max Haber: El alerta de los empresarios paraguayos

Para el presidente del Centro de Importadores del Paraguay, ingeniero Max Haber, “ha sido muy importante que, en la reunión de San Juan, se aprobara el Código Aduanero del Mercosur que hace años estaba demorado y/o en discusión. Evidentemente resta un trámite de no menor significación, como lo es elevarlo a la consideración de los Parlamentos de los cuatro países para ser internalizado en sus respectivas legislaciones”. Sin embargo, el dirigente destacó que la preocupación mayor de Paraguay se concentra en los procedimientos para la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común y la distribución de la renta aduanera. “Nosotros somos defensores a ultranza del artículo 8 de la Decisión CMC 54/04 que establece que las mercaderías importadas directamente al territorio de un Estado Parte, cuyo destino final requiera necesariamente el tránsito por el territorio de otros Estados Parte, serán consideradas mercaderías en tránsito conforme a las normas y los acuerdos internacionales vigentes. Con el importante agregado de que ‘a todos los efectos, será considerado primer puerto de ingreso al territorio del Mercosur el lugar de destino de la mercadería en tránsito, hasta inclusive después de la conformación total de la Unión Aduanera’”.

En Paraguay los bienes importados ingresan, salvo un pequeño porcentaje que lo hace vía aérea, por puertos y carreteras de la Argentina y Brasil y, en menor medida, de Uruguay. “Por ello es de fundamental importancia que la desaduanización se realice en el destino final y no quedar al arbitrio de interpretaciones (arancelarias) de terceros”.

Por otra parte, y si bien la Decisión CMC No 10/10 en su anexo dispone “el establecimiento de una compensación para el Paraguay, considerando su condición especial y específica de país sin litoral marítimo, su alta dependencia de las recaudaciones aduaneras y la eventual pérdida de recaudación derivada de la eliminación del doble cobro del AEC”, desde Asunción, el Ministro de Hacienda paraguayo alertó que la problemática de la compensación y las transferencias que debe recibir su país cuando el Código entre en vigencia requiere de un amplio análisis previo y definiciones bien precisas. “El arancel justifica gran parte de la recaudación fiscal de Paraguay, subraya Haber, y hoy lo cobra automáticamente. Y no alcanza con enunciar que la transferencia de los saldos netos de recaudación fiscal deberá ser periódica e implementada con un procedimiento transparente, ágil y simplificado”.

Como cierre, Haber nos deja una pregunta (tema) para que investiguemos: ¿Las Constituciones de los socios de Paraguay en el Mercosur contemplan y/o permiten que ingresos provenientes de la recaudación fiscal puedan ser transferidos a otro país?...

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