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Economía internacional

Demandas ante la OMC

Entre el 1º de enero de 1995 -fecha en que entró en vigencia el Mecanismo de Solución de Diferencias (MSD)- y el 31 de diciembre de 2014 los países de la región iniciaron ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) 117 casos de solución de diferencias en calidad de reclamantes y figuraron como demandados en otros 93 casos, que equivalen a 24% y 19%, respectivamente, del total de presentaciones iniciadas en ese período (488). Estos datos están consignados del documento “La participación de América Latina y el Caribe en el Mecanismo de Solución de Diferencias de la OMC”, elaborado por expertos de la División de Comercio Internacional e Integración de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Imagen“Ranking de países de la OMC que demandaron y fueron demandados a través del MSD”.
Si bien la participación de la región en el MSD ha sido muy superior a su presencia en el comercio mundial de bienes, que en igual lapso alcanzó un promedio de 5,5%, la utilización del mecanismo se concentra en un número reducido de países.

Según el trabajo, Brasil, México, la Argentina y Chile son los principales usuarios de la región del MSD, acumulando 63% del total de casos en que un país de la región figura como reclamante y 69% del total de casos en los que figura como demandado.

Los cuatro países ocuparon el primer, segundo, cuarto y octavo lugar, respectivamente, entre las 10 naciones en desarrollo que más frecuentemente recurrieron al MSD como reclamantes entre 1995 y 2014. Incluso Brasil, México y la Argentina superan a China –principal exportador mundial- en su presencia en el mecanismo y se ubican en un rango similar al de países industrializados como Canadá y Japón. Los países centroamericanos también han sido activos usuarios del MSD, si bien su participación en el sistema se ve aumentada por los varios casos suscitados en torno al régimen de importación de banano de la Unión Europea. En el otro extremo, 7 países de la región (entre ellos Venezuela, República Dominicana y Uruguay) solo han iniciado un caso cada uno, y 12 países (10 de ellos del Caribe, junto con Bolivia y Paraguay) no han iniciado ninguno.

En el estudio de la CEPAL también se destaca que 52% de los casos en que los países de América Latina y el Caribe han sido demandados ante el MSD proviene de otros países de la misma región, lo que indica la existencia de múltiples controversias comerciales intrarregionales. “Frecuentemente las naciones latinoamericanas y caribeñas han preferido recurrir a la OMC pese a ser miembros de un mismo esquema de integración económica o tener acuerdos comerciales vigentes que incluyen sus propios mecanismos de solución de controversias”.

Una proporción muy importante de los casos de solución de diferencias iniciados por los países latinoamericanos en calidad de reclamantes no llega a la etapa de establecimiento de un Grupo Especial (panel). En efecto, el 37% de los casos iniciados por países de la región entre 1995 y 2014 se encontraba oficialmente en fase de consultas en diciembre del último año, incluyendo solicitudes de consultas presentadas muchos años atrás, por lo que cabe inferir que la gran mayoría de ellas no corresponde a casos activos. Cabe subrayar que, de los 43 casos iniciados por países de la región como reclamantes y que se encuentran oficialmente en fase de consultas, solo 7 se iniciaron en 2012 o con posterioridad.

El documento del organismo regional señala que Estados Unidos es el miembro de la OMC que figura en más ocasiones como demandado ante el MSD por países de la región (30 casos), seguido de la Unión Europea (24 casos) y Chile (9 casos), y llama la atención sobre que China, que ingresó a la OMC en 2001 y ya es el segundo socio comercial de América Latina y el Caribe, solo ha sido demandada por países de la región en 5 oportunidades (4 por México y una por Guatemala). Por otro lado, Argentina es el país de la región que ha sido demandado ante la OMC en mayor número de ocasiones en el período estudiado (22 veces), seguida por Brasil (15) y México (14).

El MSD tiene como objetivo central “hallar una solución positiva a las diferencias” y sus funciones principales son: aportar seguridad y previsibilidad al sistema multilateral de comercio; preservar los derechos y obligaciones de los miembros en el marco de los acuerdos de la OMC y aclarar las disposiciones de dichos acuerdos de manera consistente con el derecho internacional público.


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