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Miércoles 17 de Octubre, 2018
PYMES

El ministro Sica tiene quien le escriba

La tasa de financiamiento por las nubes, la casi inexistencia de créditos accesibles para capital de trabajo o compras de maquinarias e insumos, las dificultades que encuentra el segmento para hacer frente en tiempo y forma a los altos niveles de endeudamiento, lo que deteriora las cadenas de pago, llevaron a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) a elevar a la consideración del ministro de Producción un “conjunto de propuestas diseñadas desde las necesidades y la visión de las pequeñas y medianas empresas” que buscan garantizar su supervivencia y proteger con ello la creación de empresas y la generación de empleo.

ImagenEl ministro de Producción, destinario de las preocupaciones  y propuestas de CAME.
Con pasivos financieros calculados por el Banco Central de la República Argentina en 490.000 millones de pesos- teniendo en cuenta todo tipo de créditos- y con tasas que promedian 50/60% , la situación de las PyMES es muy preocupante y de demorarse la implementación de las medidas sugeridas por CAME el futuro de las empresas que componen el segmento es incierto.

En la “misiva” dirigida al ministro Sica, la entidad empresaria se concentra en primer lugar en la formulación de las propuestas para aumentar el financiamiento: Bajar de 29% a 21% la tasa por los créditos subsidiados para descontar cheques ,ampliar el destino de esa línea y poner a disposición de las PyMES créditos blandos para financiar capital de trabajo, comprar insumos, maquinaria, y financiar exportaciones; eliminar los límites de monto para participar de la línea y poner cupos por tamaño de empresas, y triplicar los fondos del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) para financiar inversiones del segmento. Respecto de esto último, CAME destaca que a través de esa entidad se destinaron algo más de 13 mil millones de pesos en líneas- entre otras, Primer Crédito PyME, exportaciones, inversión productiva- con tasas muy convenientes; sin embargo, ese monto equivale a apenas el 2,7% del stock total actual de financiamiento, en manos de las empresas de menor dimensión.

Para ampliar el caudal de financiamiento a las empresas, CAME propone: Utilizar parte de los encajes bancarios para financiar a través de la banca pública y privada a las PyMES a una tasa anual no mayor a 21%; poner en marcha de forma urgente la factura electrónica que permite descontarla como si fuera un cheque ,abriendo un nuevo canal de financiamiento, y devolver a las empresas los saldos técnicos acumulados en la AFIP actualizados por la misma tasa que ese organismo cobra por deudas atrasadas.

Por último, y con la mira en el saneamiento de los pasivos financieros de las PyMES, la entidad que preside el misionero Gerardo Díaz Beltrán plantea: Implementar una línea a través del BICE a tasas máximas de 20%/21% para cancelar deudas de las empresas del segmento con los bancos que aplican tasas superiores al 50% anual; establecer un acuerdo con el Sistema Financiero, que contemple la renegociación de las deudas de las PyMES, otorgándoles un periodo de gracia de tres meses y bonificando desde el Estado Nacional parte de la tasa de interés; poner topes máximos al costo financiero total (CFT) que cobran los bancos por créditos personales, descubiertos, descuentos de documentos y créditos productivos ; suspender todos los embargos de la AFIP a las PyMES hasta diciembre de 2018; reformular la moratoria vigente con tasas viables (no mayores al 21% anual);eliminar impuestos sobre intereses punitorios, y bajar de 25% a 5% el primer anticipo de ganancias.


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