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Miércoles 23 de Octubre, 2019
Reportajes

El puente entre los que saben y los que hacen

¿Estuvo con Barañao?” preguntó el doctor Conrado Varotto sorprendiéndose por mi respuesta negativa. “¿No conocés a Barañao?”, se enojó Rebeca Guber en otra ocasión y, acto seguido, me sugirió la importancia de entrevistarlo. Así que, pescada en falta gravísima, el alivio llegó por los buenos oficios de Bernardo Kosacoff que nos presentó al doctor Lino Barañao en un pasillo del Ministerio de Economía y Producción en ocasión de la realización de un seminario sobre innovación tecnológica.

ImagenLino Barañao
Comprensivo, el presidente del Directorio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, aceptó fijar fecha y hora para una reunión que se realizó pocos días más tarde. De ideas claras y lenguaje preciso, durante el encuentro periodístico el doctor Barañao ratificó la impresión que nos había dejado como panelista de aquel seminario en el que coincidimos: una persona muy lúcida y poco convencional que sabe qué es lo que quiere y hacia donde va.

-¿Por qué se crea la Agencia?

– La Agencia se crea bajo el concepto que es conveniente separar las funciones de ejecución de las de financiamiento. En ese momento el CONICET, el INTI o el INTA tenían, cada uno, fondos bastante magros para investigación que distribuían en forma endogámica. La constitución de la Agencia obedece a una corriente, ya probada en otros países, en la que el otorgamiento de fondos a los investigadores se realiza en forma independiente de la institución a la que pertenecen. A esos fondos se accede por un sistema homogéneo, de evaluación por pares, por disciplina y con criterios de calidad y pertinencia.

– ¿Cuál es el modelo que se sigue ¿el americano o el europeo?

– Es el americano mas una parte de financiamiento a la industria que la National Science Foundation no tiene, ya que su misión es financiar la ciencia básica en todas las disciplinas En Europa los modelos dependen del país, en Francia hace tres años se creó una Agencia Nacional de Investigaciones, similar a la nuestra.

– Pero hay una Agencia europea

– Si, pero los subsidios que otorga son exclusivos para proyectos comunitarios.

En el momento de la creación de nuestra Agencia, se fusionan un fondo que existíaen el ámbito del Banco Nación, el Fontar (Fondo Tecnológico Argentino), con un nuevo fondo que se dedica a financiar la ciencia básica, el Foncyt (Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica). Esta estructura, que suma dos fondos, permite atender tanto las necesidades del sector público como las del privado y no sólo la creación de cocimiento sino la innovación y modernización tecnológica.

– ¿Fontar y Foncyt atienden las necesidades del sector público y privado en forma indistinta?

El Foncyt tiene una línea para colaborar con el financiamiento de proyectos entre sector público y empresas y el Fontar otra para entidades públicas que puede ser aplicado a universidades. Una de las acciones a la que apuntamos es establecer una relación más eficaz entre el primero, que financia la investigación, y el segundo, que hace lo propio con la innovación. En sus comienzos, el funcionamiento del sistema fue bastante estanco.

– ¿Cómo se evalúan los proyectos y cómo hace un investigador que tiene una buena idea y quiere transformarla en un producto para acceder al financiamiento de la Agencia?

– Los criterios de evaluación son mixtos, por un lado se valoran los antecedentes del grupo o delinvestigador que propone el proyecto y, por el otro, el mercado al que va dirigido o las posibilidades de patentamiento de ese producto o de ese desarrollo. Lo que en verdad importa es demostrar que ese producto tiene un mercado.

– ¿Cómo hacen para que las empresas grandes, que tienen personal .calificado y mayor capacidad de lobby, no absorban los créditos mas jugosos?

– Se cumplen en forma estricta pautas ya establecidas, entre las que el nivel de facturación de las empresas son un buen reflejo de su tamaño. Hay líneas de financiamiento que son exclusivas para pequeñas y medianas empresas. Las empresas grandes sólo pueden acceder a créditos que otorgamos por medio de la banca privada o a deducciones impositivas através del crédito fiscal, pero los subsidios están destinados a las Pymes. Fíjese que Invap, por su nivel de facturación, no califica como empresa de ese segmento y, en consecuencia, no puede ser sujeto a aportes no reembolsables. Pero, por otra parte, su condición de empresa estatal le dificulta el acceso al financiamiento, por lo que estamos buscando una excepción para poder asistirla. Esta es una demostración de lo estrictas que son las normas.

– ¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de la Agencia?

– Estamos encarando un nuevo tipo de proyectos, los proyectos integrados, que son de gran magnitud e insumen entre 3 y 4 millones de dólares. Para poder concretarlos esperamos que confluyan instituciones de investigación y empresas que tengan un objetivo común que pueda ser alcanzado utilizando varios de los múltiples instrumentos de la Agencia. Tenemos muchos instrumentos pero todos se ofrecían en forma individual y con escasa coordinación. Lo que hemos introducido como novedad, a partir del Programa de Acción Tecnológica 3 financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es un sistema por el cual se otorgarán fondos sustancialmente mayores. Pero, repito, el requisito es la asociatividad. Esta acción va dirigida a proyectos globales en los que los participantes tienen que constituir una sociedad ad hoc con responsables científicos y administrativos. . Por otra parte deben establecerse metas parciales que son evaluadas en cada oportunidad, teniendo en cuenta que el lazo máximo de ejecución es de 4 años. Paralelamente estamos trabajando en el lanzamiento de una línea de subsidios para nuevas empresas de base tecnológica -stars up- a fin de año.

– Supongamos que tengo unexcelente proyecto que, de acuerdo a las estimaciones que realiza el grupo constituido, insume 5 millones de dólares.¿me los dan?

– No, nuestro tope es de 4 millones. El resto debe ser cubierto por la contraparte, porque el subsidio cubre el 50% del proyecto, de manera que las empresas que intervienen tienen que demostrar que pueden enfrentar una inversión inicial que cubre el 50% restante.

– ¿Y qué hace un investigador?

– Presenta un proyecto con su grupo y allí lo que se valora es la originalidad de la idea y su impacto potencial. Además los investigadores pertenecen a una institución, llámese universidad o Conicet, que son las que le sirven de respaldo. En general se les pide que cubran algunos gastos, nunca más del 10% del proyecto. Por otra parte, la mayor parte de los fondos se destina a la compra de insumos y equipamiento y a los gastos propios del proyecto que se rinden rigurosamente. Y tenemos un sistema de compras que provoca muchos enojos porque se lo considera engorroso.

– Pero, la Agencia se creó para limitar o, mejor aún, para superar la burocratización del Conicet ¿y caemos en lo mismo?

– No, pero es cierto que la operatoria se complica por múltiples motivos entre los que el resguardo de quien toma cada una de las decisiones no es el menor.

Lo que ocurre es que nosotros tenemos un sistema por el que la administración de los proyectos corre por cuenta de las llamadas Unidades Administradoras que cobran un porcentaje por la organización y que son las que deberían ocuparse de toda la parte burocrática. Lamentablemente, les resulta más fácil delegar esa parte en los investigadores que son voluntariosos y que, por la necesidad de contar conlos equipos, se ocupan de cosas de las que no deberían ocuparse.

Pero estamos verificando los procedimientos y haciendo una campaña de educación y de revisión de las distintas Unidades Administradoras para que no carguen a los investigadores con tareas que no le son propias.

– ¿Cómo se articula la relación entre las Unidades y los investigadores?

– A través de Innova-T para los investigadores del Conicet y de Ubatec para los de la Universidad de Buenos Aires. Ellas son los que se encargan de recibir los fondos, girárselos al investigador, controlar las boletas, elevar las rendiciones...Supongo que a medida que madure el sistema la tendencia será que, simplemente, el investigador declare bajo juramento las cosas queha comprado, es decir qué ha hecho con el dinero que se le ha otorgado. En los Estados Unidos es así.

– ¿Por qué el BID tiene que financiar el 50% de los proyectos de investigación?

– Porque ofrece tasas muy convenientes parael país. Ocurrió que hubo períodos en que no había superávit del Estado, ni fondos que permitieran financiar la investigación.

– ¿Y hoy?

– El aporte estatal está creciendo significativamente respecto de lo que ocurrió en añosanteriores. Pero debemos reconocer que existen algunas ventajas en obtener fondos de organismos multilaterales, porque esos apoyos están garantizados por un período dado. Es decir, una vez que se aprueba el proyecto, lo que corresponde a ese préstamo está disponible todos los años, sin importar eventuales crisis. Este operatoria permite mayor previsibilidad y este hecho no es menor.

Por otra parte, obtener una financiación de este tipo obliga a una presentación muy rigurosa, hay que decir año por año lo que se va a hacer y hay que tener los procedimientos muy aceitados. Este esfuerzo es útil a la hora de asumir una planificación más eficiente.

– El BID ¿condiciona?

– Condiciona los mecanismos de compra, .porque presta plata a los países miembro para comprar productos de esos mismos países. Por ejemplo, no se pueden comprar equipos a China o a Australia, porque son países que no pertenecen al organismo. Y hay otros condicionamientos entendibles como, por ejemplo, no financiar a la industria de armamentos.

Los sectores los elegimos nosotros, con la condición de que los proyectos puedan ser medidos, es decir que expongan indicadores que permitan conocer su avance.. Porque debe entenderse que también elBID evalúa a sus funcionarios y que, así mismo, es evaluado en sus políticas. Reconocemos que en el pasado los organismos tenían posiciones más duras porque el país tenía que mendigar por un préstamo. Pero hoy, con un cambio ciertamente enfático delas condiciones económicas y con menos tomadores de créditos, hay posibilidades de que sean los prestatarios los que impongan condiciones. Esta forma de operar no nos crea un compromiso político ni ético, pero siendo la ciencia y la tecnología unrecurso estratégico la tendencia debe ser a que sea financiada, directamente, con recursos del Tesoro Nacional.

– ¿El porcentaje destinado a investigación y desarrollo aumentó en valores absolutos o ese porcentaje se mantiene invariable y hay mayor flujo porque aumentó el PBI?

– Si uno compara el presupuesto de la Agencia del 2003 con el que tenemos ahora se multiplicó por 6 y creo que la economía no creció en la misma proporción.

Entre 2003 y 2006, el FONTAR ha comprometió 449 millones de pesos para financiar 1911 proyectos de empresas cuyo principal objetivo es el desarrollo de innovaciones y la modernización del aparato productivo.

Por otra parte, los sueldos de los becarios del CONICET se triplicaron, aunque aún no pueden equipararse con los estándares internacionales Pero quiero resaltar que esta administración conoce el valor estratégico de la ciencia y la tecnología y es conciente que hay que incorporar recursos para su mayor, mejor y más rápido desarrollo.

También existe una fuerte preocupación porque hoy, en nuestro país, la carrera científica no despierta interés en jóvenes con ambición.

Registrando esa realidad estamos encarando, con un préstamo del Banco Mundial, la promoción de nuevas empresas de base tecnológica. El punto de partida es saber que una empresa de este tipo conjugará dos aspectos, la investigación original y la generación de riqueza que garantizará un mejor nivel de vida a los profesionales que trabajen en ella. Esta es una experiencia muy enraizada en los países desarrollados en los que los jóvenes profesionales y los investigadores establecen su propia empresa y tienen ingresos adicionales.

– Este es un tema en el que, me parece, habrá que remover antiguos prejuicios, también de los propios investigadores

– Absolutamente, siempre se vio a ese procedimiento como condenable porque ellos siguen perteneciendo a organismos de investigación o universidades.

El prejuicio existe, pero hay que legitimar éste posicionamiento y ésta operatoria. Lo que sucede es que venimos de una tradición de larga data, de costumbres que abrevan en la conformación del sistema de las universidades inglesas en la que se mantuvieron disociadas la investigación científica (que era para la elite aristocrática) y la tecnológica (para los hijos de los proletarios). Para esa sociedad, la actividad productiva no era digna de un científico y aunque había modelos alternativos, ese fue el que se importó.

Fíjese que Luis Pasteur puede conjugar la actividad científica con la técnica porque es un hombre que pertenece a la pequeña burguesía. Y es el primero en obtener una patente, que era algo totalmente inusual para la época.

– Hoy a un científico se lo sigue evaluando por la cantidad de “papers” publicados y no por las patentes que puede haber obtenido

- Si, es cierto y tiene que ver con esa tradición de la que hablamos… Nosotros estamos creando instrumentos para generar nuevasempresas a partir de investigaciones originales. Queremos apoyar con capital semilla a nuevos grupos de emprendedores para que las empresas puedan cubrir sus necesidades durante el período más riesgoso, que es el de su incubación.

También es necesario un mayor aporte del sector privado, pero que los empresarios lo entiendan y pongan mas énfasis en la investigación y desarrollo supone un cambio cultural fuerte porque hasta no hace mucho la rentabilidad empresaria estuvo mas relacionada con la destreza de los gerentes financieros que con la incorporación de conocimiento.

– ¿Cómo visualiza la sociedad argentina el trabajo de científicos y tecnólogos?

– La valoración de los científicos argentinos es alta y también loes su trabajo pero, de acuerdo a estudios de investigación realizados sobre el tema, aún no se establecen conexiones entre ese quehacer y el mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad. La ciencia se considera a través de los premios que obtiene un investigador, si son Nóbel es mejor, pero aún no se la considera un motor del desarrollo económico, como sucede en los países altamente tecnificados.

Recientemente estuvimos reunidos con representantes de la Embajada de Corea y vamos a encarar un proyecto muy interesante de asociación entre empresas coreanas y argentinas en áreas pre-seleccionadas, en principio en software y en biotecnología. Corea es un ejemplo de país que apostó al desarrollo científico-tecnológico y mantuvo esa apuesta a lo largo de muchos años hasta lograr lo que es en la actualidad: un país que crece significativamente y se constituye en un modelo a seguir. Lo llamativo es que en la e a partir de conocimientos generados en el sector público se crean nuevas empresas que dan trabajo calificado a la gente, estaremos sentando las bases de un modelo productivo que, como ocurre en todo el mundo desarrollado, priorita la inteligencia sobre el trabajo manual.

Creo que es función del Estado crear esas alternativas y que para hacerlo es deseable y necesario el aporte de las universidades públicas que, lamentablemente, hoy siguen enquistadas en un modelo perimido. Las universidades públicas no están viendo la realidad y están perdiendo la condición de defensoras de la libertad de pensamiento y de desarrollo del espíritu crítico. Hoy se convirtieron en una corporación de docentes que en forma comprensible pero no admisible, trabaja en forma exclusiva para garantizar su supervivencia. El concepto de bien común, que en este caso es lograr la real capacitación de los estudiantes universitarios para el mundo en el que deberán insertarse, ha quedado en el olvido. A este marco se suma el sistema perverso por el cual los fondos para las universidades se repartieron de acuerdo al número de alumnos, así que muchas universidades del interior descartan las carreras de abogacía y medicina para poder ampliar su estructura. Hoy enfrentamos la situación absurda de regiones cuya universidad carece de carreras que les permitan a sus jóvenes estudiar los problemas que son típicos de esos territorios y que, una vez graduados, puedan insertarse productivamente para ayudar a resolver los problemas que afectan a esa comunidad y, por ende, a los contribuyentes que les costearon las carreras.

– Creo que es un imperativo la revisión de toda la cadena educativa. La escuela primaria y la secundaria no cumplen ni con sus papeles históricos – la primaria de homogeneización social- ni con nuevas funciones que atiendan a los requerimientos del país productivo al que deberíamos tender

– En un todo de acuerdo. La escuela pública ha sido, en nuestro país, un factor esencial de cohesión social. Hoy todo está muy atomizado y hasta se ha perdido ese orgullo que despertaba el Estado rector. Mi madre era maestra en una escuela pública y mi padre empleado de Vialidad Nacional y ambos se jactaban de sus funciones y de pertenecer a un Estado que cumplía un rol que se identificaba con los objetivos del país. Hoy, gracias a las políticas de los ‘90, todo lo que tenga que ver con lo público está devaluado.

Hay mucho por hacer y por rehacer. Necesitamos conformar una sociedad que apueste al cambio y tenemos que respaldar elcrecimiento del país en base a la producción y al trabajo. Pero el nuestro no debe ser cualquier modelo productivo, sino aquel que tienda a la diferenciación de productos por el agregado de más y más conocimiento.


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