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Economía internacional

El sube y baja de las IED

Latinoamérica incrementó en 16% el flujo de Inversiones Extranjeras Directas (IED) en 2011, en especial en América del Sur que atrajo el 34 por ciento de ellas. Según la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), Brasil fue el país de la región que más IED recibió (66.700 millones de dólares), seguido de México (19.600 millones), Chile (17.300 millones), y Colombia (13.200 millones). Un planteo novedoso en la materia es una de las “perlas” del estudio, ya que propugna que las inversiones extranjeras directas deben estar dirigidas especialmente al desarrollo sostenible de los países receptores. Al respecto el licenciado Fernando Porta, que comentó el trabajo en su presentación en Buenos Aires, destacó que “es un cambio de óptica, ya que aboga por una nueva generación de políticas de inversión que no solo se preocupen por atraerla, sino también por maximizar los efectos esperados”.

ImagenAmérica del Sur tuvo un importante aumento en las IED.
El importante aumento de las inversiones externas directas recibidas por los países del Cono Sur se debe, según los economistas del organismo internacional, a los mercados de consumo crecientes, a índices de crecimiento elevados y a un gran legado de recursos naturales. Por su parte, en los países de América Central y el Caribe, las IED se incrementaron el 4%, mientras que en los centros financieros "offshore" cayeron en el mismo porcentaje. No obstante, estos centros atrajeron el 3l% de todas las inversiones de este tipo de la región.

El estudio destaca que una de las características de 2011 es que, si bien los países desarrollados hicieron inversiones en nuevos proyectos -con un aumento del 19% con respecto al año anterior- se desprendieron de activos más de lo que compraron en el mercado de fusiones y adquisiciones, confirmando una tendencia que se venía profundizando de los últimos tres años. Ejemplos de ello fueron las compras de activos de cobre de la japonesa Mitsubishi a Anglo American; o las chinas Sinopec y Sinochem que adquirieron activos de petróleo en la Argentina y Brasil a la estadounidense Occidental Petroleum y a la noruega Statoil.

Esta tendencia, sostienen desde la UNCTAD, va a continuar en 2012 con la ya anunciada retirada de varias entidades financieras europeas. "El vacío será llenado por instituciones regionales que quieren devenir internacionales". Alguno de estos ejemplos son la venta de activos del Banco Santander en Colombia a la chilena Corpbanca; o la holandesa ING que ya ha anunciado que se retira de su negocio de pensiones y seguros, que pasa a manos de la colombiana Grupo de Inversiones Sudamericana.

Por otra parte, el informe -subtitulado “Hacia una nueva generación de políticas de inversión”- define como "volátiles" la salida de IED desde Latinoamérica, dado que cayeron un 44% en 2009 comparada con el registro de 2008, crecieron un 121% en 2010 respecto a 2009 y disminuyeron un 17% en 2011 respecto al año anterior.

Con respecto a las perspectivas futuras, el informe señala que son débiles dado que si bien sigue siendo una región muy atractiva por sus recursos naturales y sus altos índices de crecimiento a pesar de la negativa situación internacional, es precisamente este contexto mundial el que puede frenar eventuales inversiones extranjeras directas. "La incertidumbre creada por la crisis de la deuda soberana europea también afecta a las perspectivas de la región, que seguramente registrará un ligero crecimiento en 2012”.

Al analizar la evolución de la IED en el mundo, el informe señala que creció un 16% respecto de 2010. Los países en desarrollo y las llamadas economías de transición acaparan 51 por ciento de los flujos de capitales, aunque con disparidades. En los países industrializados también hubo un desempeño muy heterogéneo en la captación.

Crecieron las inversiones en China e India, cayeron en Asia occidental y en Medio Oriente. En África el mayor volumen lo recibió la región subsahariana, especialmente Nigeria y Sudáfrica, y retrocedieron los países del norte.

En los países industrializados, las inversiones crecieron hacia Estados Unidos y Canadá, en Europa en menor medida, y cayeron fuertemente en países en crisis como España, Portugal y Grecia, y levemente en Japón.


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