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PYMES

El subibaja de los PyMExportadores

El Instituto de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) presentó su 11o informe anual que, a diferencia de los anteriores, analiza la evolución de las ventas externas de las pequeñas y medianas empresas manufactureras durante la última década. Rico en información reunida por su Observatorio PyMEx, fue elaborado por la licenciada Eugenia Crespo Armengol y su equipo. El trabajo será reseñado a continuación.

ImagenLas regiones y las PyMES
Como suele aleccionar el economista Miguel A. Broda en las celebraciones del Día de la Exportación, la era dorada del capitalismo acabó poco después del fatídico 11-S estadounidense. La última crisis que estornudó Wall Street así lo demuestra: sin reparar en el déficit ocasionado por su gasto en acciones bélicas, el escándalo de las subprimes afectó de neumonía al resto del mundo. Así es como el comercio internacional, entre otros desconciertos, ya no es lo que era: su volumen global cayó 12,3 puntos durante el bienio siguiente al 2007 y pese a los signos de mejoría aún permanece en observación crítica. Algunos desprevenidos se quedaron sin fortuna, cientos de miles de puestos de trabajo permanecen sepultados bajo el derrumbe del último trienio, y si bien no en todas las regiones del mundo esta crisis (con carácter extensivo y universal) ha repercutido del mismo modo, a diferencia del brote asiático del ´97, que tan importantes repercusiones tuvo en América Latina y tan fuerte golpeó a la Argentina, esta vez el G-7 es el que lleva la peor parte. Nosotros, no tanto. Es historia conocida.

Aún así –como revela Crespo Armengol en “Las PyMEx en el período 1999-2009. Respuesta ante la crisis”- pese a que la incipiente recuperación es todavía insuficiente para despejar la incertidumbre actual, “lo peor parecería haber quedado atrás”.

Sin embargo, como corolario de lo acontecido –anticipa la autora- “el valor de las exportaciones argentinas de bienes se retrotrajo el 20%, interrumpiendo un período de alto crecimiento que se extendió por 24 trimestres, hasta el penúltimo de 2008, observándose algunos síntomas de recuperación recién en el segundo trimestre de 2009”.

Como se verá en presente, además, durante el año del bicentenario las exportaciones argentinas se estarían encaminando hacia un mejor resultado. Argentinos

Hace un año y medio se profundizó el retroceso de nuestras exportaciones que, a partir del segundo trimestre de 2009, recobraron brío más por volumen que por precios en descenso. En un plano más amplio –el que abarca el estudio- se muestra que tomando como base 1999, las cantidades exportadas aumentaron el 30% hasta 2007 y los precios el 16%. El mismo ejercicio, pero fundado en valores de 2008, revela que el crecimiento en cantidad fue similar (32%) mientras que “el gran cambio lo dieron los precios”, que aumentaron casi el 45%. En definitiva, tomando el período considerado, la suba de precios durante la década alcanzó el 21% mientras que el volumen exportado sumó 26 puntos porcentuales.

También el 2009 marcó un antes y un después respecto a la estructura sectorial y el grado de intensidad tecnológica de los productos exportados: luego de muchos años sin variaciones significativas, el año pasado perdieron peso los productos primarios (34% en volumen, 16% en precios) a favor de las manufacturas de origen agropecuario y, en menor medida, de las MOI.

En otro plano, desde 1999 se comprueba una caída de la participación exportadora de las industrias de baja tecnología a favor de las medianas, aunque en conjunto los envíos industriales retroceden en 2009 debido al avance relativo de las MOA; sobre todo, en materia de “Residuos y desperdicios de la industria alimenticia”, que ocupan el cuadro de más baja calificación en orden a su contenido tecnológico.

En general, cabe distinguir que por fuera del comportamiento manufacturero de la mayoría de PyME exportadores, “a lo largo de todo el período el aumento que experimentaron las exportaciones descansó en un número muy limitado de productos y sectores que concentraron la mayoría de las ventas externas: Cereales. Oleaginosas. Carnes. Aceites. Residuos de industria alimenticia. Productos químicos y plásticos. Vehículos. Combustibles. Metales. Maquinarias”.

Desempeño PyMEx

Obviando el comportamiento de aquellas grandes empresas (responsables del 89% de las manufacturas exportadas) cuyas ventas al mundo superan los 7,5 millones de dólares/año, y también el de las Micro -que exportan por debajo de los 50 mil dólares anuales-, el estudio del IEI-CERA se afinca en la observación de las empresas pequeñas y medianas, cuyo rango de facturación por exportaciones está comprendido entre ambas marcas. Ellas traducen el 62% del padrón (55% en 1999) compuesto por 9 mil firmas en 2009 (6.667 diez años atrás) mientras que, en relación inversa, sus envíos significan menos del 10% de las exportaciones totales.

Detrás de este cúmulo de datos subyacen dos signos alentadores: Al club de exportadores se sumaron casi 2 mil PyMES durante la última década mientras que en los últimos años una porción de las medianas, aún exigua, ascendió a la categoría reservada a las grandes.

En realidad –recuerda Crespo- el mayor ingreso de PyMES al negocio exportador ocurrió a partir de 2003, al compás de los grandes exportadores (GE) de manufacturas, creciendo en forma constante hasta 2008.

Al respecto, cabe consignar que durante el tobogán del 2009, el retroceso sufrido por las PyMEx (9%) fue inferior al 16% que afectó a las GE, lo que conduce a sostener que fueron “muy activas al momento de incorporarse al mercado exportador, habiendo mantenido en un año como 2009 una mejor performance que la de las grandes firmas; sin embargo, en términos de facturación, las PyMEx no han podido seguir su ritmo de crecimiento a lo largo de todo el período”. Ello se verifica al cotejar el promedio exportado: Si bien ellas pasaron de 600 a 800 mil dólares entre 1999 y 2009, las grandes lograron acrecentar su facturación de 20 a 50 millones en el mismo período. Tan significativa diferencia es la que determina la pérdida de participación de las PyMEX en el negocio exportador.

No obstante, el sector analizado ha podido diversificar sus ventas a muchos mercados con diferentes grados de exigencia, en cuanto a calidad y tecnología de producto, al tiempo que en el 2009 lograron orientar sus ventas a los mercados de ALADI y de otros países emergentes menos afectados por la crisis en curso que los más desarrollados. Eso “contribuyó a que tuvieran un mejor comportamiento que el de los GE manufactureras, afectados en mayor medida por la caída de los precios internacionales, particularmente por sus ventas de commodities”.

Sectores

Es notable la diferencia entre GE y PyMEx respecto al tipo de actividad sectorial que resulta de los productos que exporta cada uno de estos grupos de firmas.

Las industrias de mayor tamaño concentran sus ventas en productos que requieren gran escala –petroquímicos, metálicos básicos (acero y aluminio), automóviles, pasta para papel, etcétera- mientras que las PyME ganan posición, aun dentro de los mismos complejos productivos, en eslabones más especializados de transformación productiva.

Por caso, en el sector Alimentos, bebidas y tabaco, la presencia de PyMEx representa sólo el 9% del total de exportaciones. Sin embargo, en algunas ramas (Frutas y legumbres. Elaboración de pescados. Productos de cereales y panadería) llegan a compartir el 50% de las ventas, mientras que casi la tercera parte (30%) de los vinos argentinos que consume el mundo se origina en establecimientos pequeños o medianos. Por el contrario, en otros subsectores (aceites, lácteos, azúcar, carne bovina y aviar) la participación PyME es poco significativa.

Algo parecido ocurre en la industria metalmecánica, donde las PyMEx participan con el 12% de las ventas al exterior mientras que los productos básicos (hierro, acero, aluminio, cerámica y vidrio) son abastecidos por las Grandes. Las de menor porte remiten maquinaria y equipos, bombas y compresores, estructuras metálicas, tanques y depósitos, herramientas de mano. En Químicos y plásticos, en cambio, la mayor presencia de las PyMEx se ubica en la cadena plásticas, así como en pinturas, colorantes y medicamentos de uso veterinario. En Madera y papel su participación predomina en todos aquellos rubros relacionados con la impresión de libros, folletos y otras publicaciones; también, en la producción de papeles engomados, papeles especiales y en envases de papel y cartón.

Por su parte, en Textil y vestimenta, las empresas pequeñas y medianas se especializan en la exportación de prendas de vestir y otras confecciones, participando con más del 70% de estos envíos. En el sector Cuero y Calzados, las curtiembres son de las grandes pero la marroquinería –maletas y bolsos que se lucen en el extranjero- así como la fabricación de calzados de cuero con destino for export, quedan en manos de las PyMEx.

Cambios

La estructura sectorial de las exporPyMES se mantuvo relativamente estable durante la última década. Sin embargo, al interior de cada sector se observan diferencias sustanciales. Por ejemplo, tanto Alimentos, bebidas y tabaco como Metalmecánica, que muestran una evolución muy dinámica -8 y 9% anual- alcanzaron crecimientos mayores al promedio de 7,4%. De ahí su aumento en la representación del sector en detrimento de sectores como Textiles y vestimenta + Cuero y calzado, cuya participación en el total decayó.

En el caso de Alimentos, bebidas y tabaco merecen destacarse los últimos seis años –con tasas de variación anual promedio del 13%- en los que se conjuga una notable evolución en frutas y legumbres (pasas de uva, ciruelas secas, mostos concentrados, maníes preparados y aceitunas en conserva) junto con la de la exportación de Carnes (principalmente bovina, aunque también de pollos y ovinos). Ambos agrupan la mitad de las exportaciones de alimentos. Un escalón abajo corresponde a la venta de vinos, harina de trigo y productos de panadería, que también muestran un sostenido crecimiento a lo largo de los últimos años.

En Metalmecánica, las exportaciones de bienes de capital crecieron a un ritmo de 9% anual, tasa que asciende al 12% si se considera sólo el último lustro, cuando pasaron de 441 a 790 millones de dólares. En ese rubro predominan las Maquinarias y equipos, tanto las de uso industrial como las destinadas a la minería y los sectores agropecuario y forestal.

También el sector Químicos y plástico superó el promedio general de la década –de 388 a 839 millones de dólares- destacándose los envíos de envases y manufacturas de plásticos, medicamentos, y productos de tocador e higiene que incluyen cosméticos y perfumes.

Con altas y bajas, Madera y papel tuvo una evolución más pausada. Desde aserrados y tableros hasta productos de madera y carpintería, este subsector ha ganado valor agregado pero no ha podido mantener su inserción en los mercados externos. En la cadena de Papel, los más dinámicos han sido los fabricantes de papel, cartón y envases, así como los impresores y editores de libros y publicaciones, que año a año superan sus marcas.

Entre los “perdedores”, Textil y vestimenta no logró recuperar sus exportaciones de los `90; en particular, por la caída de la producción de fibra de algodón, cuyos excedentes se destinaban al mercado mundial y ahora sólo alcanza a satisfacer las necesidades locales. No obstante, hay ítems que demuestran algún signo de recuperación: lana peinada, tejidos de punto, algunos tejidos especiales de uso industrial.

Tampoco para Cueros y calzado el panorama es feliz. Disminuyendo un 30% los montos exportados durante la década (20% sólo en el último año) esta caída se puede atribuir a la concentración de la actividad en empresas de mayor envergadura o bien –como explica Crespo Armengol- al bajo nivel de crecimiento de faena vacuna, fuente de aprovisionamiento de las curtiembres.

Avances y retrocesos

Entre 1999 y 2009, con sus más y sus menos, hubo más alzas que bajas entre las acciones de las PyMEx. Sin embargo, no todas son rosas. En 2009 la actividad sufrió un retroceso general del 9%, que repercutió sobre todos los sectores mencionados: Alimentos, -6%. Metalmecánica, -12%. Cueros y calzados, -20%. Químicos y plásticos, un más atenuado descenso; Madera y papel, una caída mayor. Sin embargo, dentro de ellos, algunos rubros lograron sostener los montos exportados durante el año anterior mientras que otros padecieron la caída con mayor intensidad.

Al respecto cabe reiterar que el deterioro de las ventas PyMEx fue menor que al impacto que recibieron las grandes. Procurando explicar este fenómeno, la autora entiende que el hecho de que las firmas pequeñas venden a mercados más cercanos –América Latina sufrió menos la crisis que los países desarrollados del norte y oriente- da sentido a este curso de acción.

Sobre el particular, resulta conveniente abordar el desempeño por destino que experimentaron las exportaciones manufactureras de las PyMEx. Hacia el Mercosur, las ventas crecieron a un ritmo de 5,3%, mejorando ininterrumpidamente su participación desde 2006, para situarse en 2009 como receptor de un tercio de todas ellas. Los rubros más significativos, pese a su notable caída, corresponden a sectores de la metalmecánica, la química y plásticos, alimentos (con subas de manufacturas exportadas en 2009) y bebidas. Dentro de este bloque regional, los envíos a Brasil constituyeron el 65% del total en 2009; o sea, dos puntos más que el año anterior.

También la presencia en el resto de ALADI es muy significativa. Con una tasa media de crecimiento anual del 11%, sobre todo en el último lustro, la facturación pasó del 17% en 1999 al 24% en 2009. Venezuela y Bolivia lideran ese dinamismo; hacia Perú, Colombia y Ecuador son las caídas más acentuadas. Por otra parte, las exportaciones a la Unión Europea crecieron a una tasa media de 7% anual, con señales de disminución en los últimos años. A su vez, las colocaciones en los tres países del NAFTA registraron el más bajo índice de crecimiento anual (4%) retrocediendo a partir de 2007 hasta el 12% del total. Asimismo, fue muy fuerte (36%) la caída de ventas a los países de Europa del Este y resto de Europa, así diminuyeron los envíos a China, Angola, Sudáfrica, Japón, Cuba y Australia, e incremento de comercio con Argelia, República Dominicana, Vietnam y Turquía.

De ese modo, realizando un ranking de ventas al exterior se observa que cinco países (Brasil y los Estados Unidos –que al comenzar el período recibían el 41% de los envíos y 30% diez años después-, Chile, Uruguay y Venezuela) reciben más de la mitad -54%- de las exportaciones PyME. Bolivia, que ha intensificado sus compras; Paraguay, Perú, España y los Países Bajos –que también han mermado su comercio- completan el cuadro que, con menor concentración de la que existía diez años atrás, se extendió a 171 países de destino en 2008 (128 en 1999; 168 en 2009).

Destinos

Durante la década transcurrida, las argenPyMEx acentuaron el grado de especialización tecnológica de sus exportaciones hacia el Mercosur, el resto de ALADI y la UE. En dirección inversa decrecieron las destinadas al NAFTA, mientras que las de más baja intensidad tecnológica (alimentos, cueros, textiles) se dirigieron a Europa y resto de África. Los casos más destacados en los que el índice de especialización creció, han sido Asia Pacífico, Medio Oriente, Resto de Asia y Oceanía, aunque en todos ellos los montos resultaron poco significativos.

En definitiva, si bien el mundo acorta cada vez más sus distancias, poco más del 37% de las exportaciones se concentró en destinos cercanos, menores a 3 mil kilómetros. En ese sentido, el tamaño del exportador es determinante a la hora de definir el alcance de sus envíos: mientras que los de las grandes promedian 8.318 kilómetros (una medida que acerca al NAFTA; 11.000 kilómetros es el rango que comprende a Europa y Oceanía), entre las medianas prevalecen los 6.037 y el promedio de las pequeñas alcanza a 4.478 kilómetros.

Otros puntos a remarcar son los siguientes:
  • En 1999 las PyMEx eran responsables del 13% de las exportaciones manufactureras, porcentaje que ha ido decreciendo hasta ubicarse entre el 10 y el 11 por ciento en los últimos dos años.
  • 5.600 PyMEx -4 mil de ellas con envíos permanentes- representan el 62% de los exportadores de manufacturas.
  • Han podido diversificar sus ventas a muchos mercados con diferentes grados de exigencia en cuanto a calidad y tecnología de producto.
  • Una parte sustantiva de ellas, en 2009 orientó sus ventas hacia ALADI y otros de los países emergentes menos afectados por la crisis internacional.
  • A lo largo de la década fue aumentando la participación de las empresas medianas (exportan entre 1 y 7.5 millones de dólares/año), que logran exportar 88 veces más que las pequeñas firmas.
  • Existe una marca diferencia de participación entre las PyMEx respecto a las GE, con peculiaridades propias de sus productos.
  • Durante la década analizada, las Pymexportaciones hacia el Mercosur crecieron a tasas inferiores al promedio. No obstante, el bloque regional representa un tercio de los envíos, de los cuales dos terceras partes están dirigidas a Brasil.
  • Los envíos al Resto de ALADI, que tuvieron un fuerte dinamismo en la década, con un crecimiento anual del 11%, se retrajeron al 9% en 2009, lo que fundamentalmente afectó a la industria metalmecánica. El mercado chileno representa casi la mitad del bloque mientras continúan en alza las ventas a Bolivia y Venezuela.
  • Las exportaciones a los 27 países de la Unión Europea se contrajeron un 17% en 2009, con fuertes caídas en Francia, España, Alemania e Inglaterra. También cayeron los despachos a Estados Unidos y al resto de Europa.

Otro cambio se produjo a partir del retroceso relativo del Mercado Común del Sur, aunque durante el 2009 mejoró su participación respecto al año anterior, debido a que las ventas a Brasil cayeron menos que las destinadas al resto del mundo.

Luis Sznaiberg


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