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Miércoles 23 de Octubre, 2019
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El viento giró de cola al frente

De acuerdo a la Fundación Getulio Vargas (FGV) de Brasil y el Instituto de Estudios económicos de la Universidad de Múnich, el llamado Índice de Clima Económico (ICE) de América Latina perdió 4 puntos desde julio hasta octubre y se ubicó en los mismos 80 puntos en que estaba poco más de cinco años atrás, en julio de 2009, cuando la región sufría los efectos de la crisis económica internacional. Para enfrentar el clima adverso, desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aconsejan aumentar la integración regional, mejorar la infraestructura y la logística y enlazar la producción en cadenas de valor internacionales.

ImagenMayor integración para enfrentar la crisis.
El ambiente para los negocios en la región resbaló gradualmente desde los 95 puntos que registró en enero de este año a más de veinte puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos diez años (102 puntos) debido a la mala evaluación de los especialistas sobre la coyuntura económica.

De acuerdo con el estudio, fue el cuarto trimestre consecutivo en que el índice se mantuvo en un nivel considerado como desfavorable manteniendo la misma tendencia negativa de la economía mundial, cuyo índice cayó desde 130 puntos en julio hasta 112 puntos en octubre.

De los once países analizados, el que alcanzó el mejor indicador en octubre fue Paraguay, seguido por Bolivia, Perú, México, Uruguay, Ecuador y Chile.

Pese a que el índice de Brasil subió, en el período analizado, desde 55 hasta 57 puntos tiene el tercer peor nivel entre los países analizados y superó a la Argentina, cuyo índice cayó desde 57 hasta 47 puntos en los últimos tres meses.

Por su parte Venezuela, en donde desde julio de 2013 el índice se mantiene en 20 puntos, persevera en el nivel más bajo de toda la región.

Los principales problemas apuntados por los institutos que realizan la evaluación son el deterioro de la confianza en las políticas del gobierno, la baja competitividad internacional, la inflación, el déficit público y la falta de mano de obra calificada.

Otras economías altamente desarrolladas como la de Japón, Francia, China, y África del Sur también tienen calificaciones deslucidas, en tanto que los Estados Unidos, la Unión Europea, Alemania y el Reino Unido siguen dentro de un clima favorable aunque superadas por India que registra el mejor índice de la investigación (145 puntos).

Las proyecciones respecto al PBI de América Latina para los próximos tres años no supera el 3% y ronda el 2,7% cuando se evalúa el PBI mundial con un aumento pequeño para la Unión Europea (del 1,6 al 1,7%) y un poco mayor para los Estados Unidos (del 2,2 al 2,6%).

Ante éste cúmulo de indicadores poco propicios, la región podría organizar su defensa, piensan desde el BID, con una mayor integración regional, acciones decididas a favor de la modernización de su infraestructura y de la logística y del fortalecimiento del estado de derecho.

En la actualidad, la capacidad regional para participar en las cadenas globales de valor se ve obstaculizada por su considerable rezago con respecto a Europa y Asia en lo que atañe a capacidad logística, incluyendo la infraestructura física de puertos y aeropuertos, así como en tecnologías de información y comunicaciones (TIC), que son elementos vitales para el buen funcionamiento de los métodos de manufactura ajustada que prefieren los principales fabricantes internacionales.

Además, América Latina y el Caribe están retrasados frente a otras regiones en materia de reducción de trabas regulatorias y en la adopción de acuerdos de libre comercio que permitan racionalizar y reducir los costos de las transacciones internacionales. Mientras el promedio de las exportaciones de un país europeo incluye alrededor de 39% de su valor en insumos de otras naciones, la proporción en América Latina es de sólo el 22%.

Un estudio desarrollado por el Sector de Integración y Comercio del BID revela que:

- Si América Latina y el Caribe moderniza el transporte y la logística hasta alcanzar niveles similares a los de la Unión Europea, la región puede atraer 20% más de inversión extranjera directa (IED) asociada con cadenas de valor.

- Los países que comparten acuerdos de integración regional profundos con países socios, tienden a atraer 12% más de IED relacionada con cadenas de valor que los países sin acuerdos.

- El fortalecimiento del estado de derecho puede hacer que los países se tornen más atractivos para las firmas internacionales que desean radicar una parte de su producción en América Latina, donde son necesarios 733 días para hacer cumplir un contrato, en lugar del promedio de 389 días en Asia.

En el trabajo, firmado por el economista jefe del área, se examinan casos de empresas en los sectores aeronáutico, automotriz, de las TICs y agroindustrias de Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y México que se unieron a cadenas de valor mundiales y se constituyen en ejemplos sobre la forma en que los gobiernos y las empresas pueden impulsar otros encadenamientos enfatizando la necesidad imperiosa de reducir los costos del comercio exterior en la región.


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