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Ciencia & tecnología

El vigor de las ideas de Jorge A. Sábato

En el Instituto que lleva su nombre convergen la Universidad Nacional de General San Martin –UNSAM- y la Comisión Nacional de Energía Atómica –CNEA-y a lo largo de sus recién cumplidos 20 años otorgó más de 370 títulos entre doctores, magister, especialistas en física, en materiales y en ensayos no destructivos (END).

ImagenLa vigencia de sus ideales
El Instituto de Tecnología Jorge A. Sábato lleva el nombre de quien fuera, entre otras, un apasionado y efectivo impulsor del desarrollo metalúrgico local. Hombre de convicciones firmes, polemista temible y, por sobre todo, poseedor de una clara visión del papel que la ciencia y la tecnología debían jugar en la construcción del país, “Jorjón” Sábato dejó prendida una llama que sigue ardiendo en instituciones públicas y privadas que llevan y honran su nombre.

En la alta casa de estudios, fundada el 16 de noviembre de 1993 por la confluencia de la UNSAM y la CNEA, ya se formaron 75 doctores, 144 magister, 31 especialistas en materiales, en física y en END y 120 ingenieros en materiales. Su decana, la doctora Ana María Monti, señala la importancia de sus 5 carreras acreditadas y categorizadas con el más alto nivel por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria -CONEAU- y la trascendencia de haber conseguido aportar a la sociedad no sólo un distinguido grupo de profesionales, sino una comunidad de personas inspiradas en aquella frase atribuida a Nietzsche “di tu verdad y rómpete”, que Sábato tenía como lema.

En el ámbito privado, la reconocida empresa rosarina del sector de máquinas-herramienta Defante y Cia inauguró, un quinquenio atrás, la Sala Auditorio Jorge A. Sábato en la que realizó más de 190 reuniones donde se abordaron distintas temáticas vinculadas, en especial, al sector de ciencia y tecnología y al desarrollo del capital social

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