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Temas en debate

En Brasil convocan a defender la industria y el empleo

La Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipos (ABIMAQ) y tres centrales sindicales han iniciado una campaña, “En defensa de la Industria y el Empleo”, para sensibilizar a los gobernantes de todos los niveles, especialmente al Gobierno Federal y al Congreso Nacional, sobre la necesidad de modificar la actual política económica y poner énfasis en el crecimiento y desarrollo del país.

ImagenEl “Manifiesto”, empresario-sindical.
La entidad fabril, Fuerza Sindical, la Unión General de Trabajadores y la Central General de Trabajadores convocaron a una movilización por la grave situación que afronta el sector industrial y en repudio a la política económica vigente que, “en el primer semestre de 2015 destruyó más de 345.000 puestos de trabajo”.

En el “Manifiesto” difundido por las cuatro entidades, se afirma que “el fenómeno de la desindustrialización es crítico y fatal cuando ocurre a un país como el nuestro, con más de 200 millones de habitantes y una renta individual anual que no supera los 12.000 dólares. Vivimos una crisis sin precedentes que puede llevar a Brasil a retroceder a la condición de ‘país-colonia’, productor y exportador de commodities agrícolas y mineras, condenando a la mayoría de su pueblo a un futuro sin sueños ni perspectivas”.

La industria de transformación, sostienen los promotores de la campaña, genera puestos de trabajo en cantidad y calidad y repercute positivamente en la actividad y la creación de empleos en el resto de las ramas industriales. Sin embargo, sigue la declaración, la recesión que hoy alcanza a todos los sectores de la economía brasileña comenzó para ella en 2011. La pérdida de competitividad se profundizó por la política que lleva adelante el gobierno de Dilma Rousseff. Altas tasas de interés, excesiva carga tributaria, tipo de cambio sobrevalorizado, postergación de obras públicas, costo de la energía, precariedad de los servicios públicos y la infraestructura, entre otros factores, han sido extremamente onerosos para fabricar cualquier producto en Brasil y acabó favoreciendo la entrada de bienes importados ¡El producto fabricado en el país paga más impuestos que los provenientes del exterior!!! La iniciativa de dirigentes de industriales y gremiales enfatiza la necesidad de reducir la tasa de interés a niveles internacionales y el “spread” practicado por los bancos; retomar la inversión en obras de infraestructura para mejorar la competitividad de la industria; adoptar una política cambiara realista y rebajar impuestos.

Por último, y sintetizando su posición, el “Manifiesto” subraya: “el gobierno gasta por año solamente para pagar intereses cerca de 460 mil millones de reales. Todo ese dinero, que termina irrigando al sistema financiero y al rentístico, generando ganancias espectaculares a los bancos debería ser direccionado a inversiones en infraestructura, salud, educación, crédito productivo y desarrollo tecnológico para hacer girar a la economía y aumentar la competitividad de la producción nacional”.

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