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Miércoles 22 de Noviembre, 2017
Energía

Energías renovables: Se renuevan propósitos e intenciones

En todo plan hay un propósito manifiesto y, muchas veces, otro encubierto. La presentación de un plan para incentivar el desarrollo de energías renovables tendería a una progresiva modificación de la matriz energética a la vez que aspirar a consolidar capacidades existentes y al desarrollo de nuevos contenidos en el sector industrial. La necesidad de emplear mano de obra con grados de calificación mayor al promedio provocó que ADIMRA y CIPIBIC del lado de la industria metalúrgica como la UOM, la UOCRA y Luz y Fuerza en representación de los gremios, dieran su visto bueno al propósito estatal manifiesto.

ImagenPresidente Macri anuncia el Acuerdo en el Salón Blanco
Con la convicción de que nuestro país tiene, por sus características geográficas, un considerable potencial en la generación de energías renovables - en especial solar y eólica-, valorizando el sector industrial metalmecánico y la dotación de mano de obra calificada local, el plan del gobierno dice apuntar al desarrollo de una industria proveedora de bienes de capital capaz de abastecer el mercado interno así como el regional e internacional.

Y lo hace respetando el Acuerdo Productivo Nacional que “ implica una fuerte acción del Estado para mejorar la competitividad de la producción nacional a partir de la reducción del costo argentino, y para transformar gradualmente la estructura productiva del país, difundiendo y facilitando la incorporación de nuevas tecnologías y preparando al mundo del trabajo para las ocupaciones emergentes en el modelo industrial del siglo XXI.” En el marco del Régimen de Fomento para el Uso de Fuentes Renovables de Energía, instaurado por la Leyes 26.190 y 27.191, se estableció el objetivo de aumentar la participación de las energías renovables en el consumo de energía eléctrica total hasta alcanzar un 8% a fines de 2017 y un 20% en 2025 partiendo de un modesto 2% actual.

Los arquitectos del proyecto basan el potencial energético renovable en consideraciones tales como una capacidad eólica en la Patagonia del 45%, que es récord a nivel mundial y que permitiría generar 700 MW al año; el potencial solar en el NOA, las posibilidades de desarrollo del biogás y la biomasa asociadas a la utilización de los residuos agrícolas, forestales y ganaderos y el caudal de ríos y arroyos que posibilitaría llegar a una potencia hidráulica instalada de 1.000 MW.

Considerando estos factores se realizaron licitaciones de Energía Renovable en las Rondas 1 y 1.5 del Programa RenovAr, resultando adjudicados proyectos por un total de 2.423,5 MW, principalmente, asignados a generación de energía de fuente eólica y solar, y biogás, biomasa y pequeños aprovechamientos hidroeléctricos. Además, se firmaron nuevos contratos, sobre regímenes sectoriales anteriores, por un total de 500 MW en tecnologías eólica, solar y biomasa.

Por otra parte, el Ministerio de Energía y Minería ha convocado a presentar ofertas en la Ronda 2 del mismo programa, por una potencia total de 1.200 MW, recibiéndose ofertas por 9.401 MW.

Sumas mediante, la inversión proyectada a 2025 en proyectos de energías renovables sería cercana a los 15.000 millones de dólares.

“La incipiente cadena de valor está estructurada sobre la oferta provista por industrias metalmecánicas locales dedicadas principalmente a otras actividades, y a proveedores de equipos y componentes eléctricos (transformadores, conductores, baterías, etc.). En este sentido, se estima que hay aproximadamente 4.000 trabajadores empleados en actividades conexas, con más de 110 empresas proveedoras de la cadena eólica y solar fotovoltaica, 5 fabricantes de calderas para biomasa y alrededor de 50 proveedores locales de equipamiento eléctrico que son de uso transversal a todas las tecnologías”.

La política del Estado Nacional -reza la propuesta presentada- “está orientada a la atracción de tecnólogos extranjeros e inversiones que permitan el crecimiento de la producción local en una cadena de valor basada en la demanda local generada por futuras rondas de licitaciones y en el objetivo de exportar partes y piezas estratégicas, considerando el potencial local en la industria metalmecánica”.

Sobre esta premisa el Ministerio de Producción inició distintas acciones con el objetivo de incrementar la integración nacional hasta el 50% en un plazo de 5 años, manteniendo un precio competitivo para la energía.

Este propósito explica la convocatoria al sector privado y a los representantes de los trabajadores a una Mesa de Diálogo donde se establece unir esfuerzos para llevar adelante un Acuerdo que fortalezca al sector y a toda su cadena de valor. Hacia 2025, el programa, pronostica licitaciones por cerca de 10.000 MW lo que generará una inversión bruta de 15.000 millones de dólares con un impacto en la actividad directa e indirecta de más de 7.000 millones de igual moneda y la creación en la industria de más de 9.000 puestos de trabajo calificados.

Llegar a armar ese escenario requiere, según informes oficiales, el cumplimiento previo de los siguientes objetivos: *Generar condiciones de competitividad para toda la cadena de valor de energía renovable incluyendo las etapas de construcción, transporte, fabricación, operación y mantenimiento.

*Promover el desarrollo de mercado de energía renovable con previsibilidad en el marco de la Ley N° 27.191 y sus normas complementarias en un marco de estabilidad jurídica y normativa.

*Impulsar la radicación de tecnólogos internacionales que transfieran tecnología y desarrollen proveedores locales en el sector, bajo estándares internacionales de calidad, procurando alcanzar en 2023 una integración promedio del 50% en la fabricación de aerogeneradores y del 30% en paneles solares.

*Promover la internacionalización de proveedores locales a partir de la integración de cadenas globales de valor *Procurar el alcance de precios competitivos para toda la cadena, que preserven la competitividad de la industria local en un mercado altamente internacionalizado.

*Promover la generación de empleo de calidad mediante la creación de programas de capacitación a los trabajadores del sector en fabricación de equipos y en la operación y mantenimiento de parques eólicos y solares.

*Impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías en las que Argentina pueda convertirse en productor líder de la región.

El proyecto especifica que se incentivará la producción nacional para alcanzar en el 2025 al menos el 20% de la matriz eléctrica nacional en el marco de la Ley N° 27.191 mediante: *Promoción de la inversión y radicación en Argentina de tecnólogos y desarrolladores internacionales con asistencia de la Fundación Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional.

•Mecanismos de estímulo a la integración nacional en el marco de la adjudicación de proyectos con mayor contenido local en las ofertas, en el marco de precios competitivos.

•Beneficio fiscal equivalente al 20% de la integración local utilizable para el pago de impuestos nacionales para los proyectos que incorporen al menos un 30% de componentes electromecánicos de origen nacional.

•Definición de componente nacional sujeto al beneficio fiscal que incentiva la integración de cadenas globales de valor mediante mínimos de integración progresiva que inician en el 35% para el caso de equipamiento para energía eólica alcanzando el 50% en 2023. Instrumentado mediante Resolución Conjunta N° 1 de fecha 28 de septiembre de 2017 del Ministerio de Producción y del Ministerio de Energía y Minería.

•Nuevo esquema arancelario que promueve la integración de partes no producidas en Argentina a bajo costo, promoviendo su importación a arancel 0%, incrementando el arancel del aerogenerador al 14%, instrumentado mediante el Decreto N° 814 de fecha 10 de octubre de 2017.

•Creación del Registro de Fabricantes y Proveedores de Componentes destinados a la Producción de Energía Eléctrica a partir de Fuentes Renovables que da a conocer a desarrolladores y tecnólogos internacionales la oferta local de aprovisionamiento de partes y componentes, por medio de la Resolución Conjunta N° 1 de fecha 28 de septiembre de 2017 del Ministerio de Producción y del Ministerio de Energía y Minería.

Y señala entre los incentivos fiscales la devolución anticipada del IVA, una amortización acelerada, la exención de derechos a la importación y de todo otro derecho, impuesto especial, gravamen correlativo o tasa de estadística para la importación de bienes no fabricados en el país, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2017 y la exención al Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.

Además de la creación de un Centro de Energías Renovables con infraestructura y equipamiento para laboratorios y áreas de servicio las tres patas del Acuerdo (el sector público nacional y el provincial, el privado y el privado y los sindicatos) asumen compromisos explícitos. Cómo establecer un marco normativo y jurídico certero para la promoción y el estímulo a la integración nacional de componentes y fabricación de equipos en Argentina, tanto para las licitaciones a través de CAMMESA como en el Mercado a Término de Energías Renovables un adecuado esquema arancelario de equipos, partes y componentes para optimizar la participación de la industria nacional; promover líneas y mecanismos de financiamiento para el desarrollo de proyectos de energías renovables con incentivos en tasa; cupo y/o plazo para los proyectos que promueva integración nacional de componentes y, entre otros, facilitar el acceso al Programa de Desarrollo de Proveedores (PRODEPRO) del Ministerio de Producción con instrumentos de asistencia técnica y financiera para mejora productiva son las obligaciones que asume el sector público a nivel nacional.

Los compromisos que se adjudican al sector público provincial, que aún no ha firmado, serían los de procurar la estabilidad fiscal del sector en el territorio provincial y la promoción de un plan productivo para el desarrollo de proveedores locales en coordinación con el Gobierno Nacional.

Por su parte el sector privado se obliga a realizar inversiones en proyectos de energías renovables a precios competitivos a nivel internacional; integrar progresivamente componentes de origen nacional con proveedores locales homologados; transferir tecnología e instalar buenas prácticas de manufactura en el marco del desarrollo de proveedores locales para promover precios competitivos de la energía y, entre otras, integrar cadenas de valor globales y profundizar el perfil exportador de las empresas proveedoras así como ampliar la capacidad productiva para acompañar el crecimiento del mercado interno y regional.

El sector privado también asume compromisos en forma conjunta con los sindicatos para adaptar los convenios colectivos y el encuadramiento sindical a las características productivas propias del sector, sosteniendo las condiciones adecuadas de empleo, así como fomentar la formación continua de los trabajadores; elaborará programas de capacitación con el objetivo de fomentar el empleo de calidad; realizará una propuesta de mejora de la productividad y control del ausentismo y promoverá mesas de diálogo para la inserción de nuevas tecnologías.

El seguimiento y la implementación de los compromisos asumidos por cada actor será llevado adelante por la creación de la Mesa de Trabajo para el Acuerdo por la Producción y el Empleo en el sector de Energías Renovables.

No es ocioso puntualizar que el Acuerdo Productivo Nacional, que es el gran escenario donde se inscriben las políticas sectoriales, incorpora distintas iniciativas con impacto directo, en este caso, sobre la competitividad de la industria de Energías Renovables: 1.Reducción del costo del capital, para impulsar las inversiones productivas. 2.Fomento al trabajo de calidad y la productividad laboral por medio de la revisión de los costos no salariales que encarecen el empleo; impulso a la formalización y al empleo joven, y la articulación de la oferta educativa con las demandas actuales. 3.Lanzamiento del plan de infraestructura y energía más ambicioso de la historia argentina, para reducir los costos logísticos y asegurar la provisión de energía en condiciones competitivas para la producción nacional.4.Incentivos a la innovación, mejora de los procesos e incorporación de tecnología para aumentar la productividad. 5.Equidad y eficiencia fiscal a partir de la lucha contra la evasión,la coordinación tributaria a nivel federal y la reducción de impuestos. 6.Defensa de la competencia y transparencia de los mercados para crear un mercado de más y mejores bienes.7.Desregulación y facilitación burocrática para simplificar y reducir los costos de la gestión administrativa de las empresas. 8.Integración inteligente al mundo por medio de la apertura de nuevos mercados para el talento y los bienes nacionales.


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