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Economía internacional

Europa desde Alemania

Alemania, que ocupa el primer lugar en cuanto a calidad de vida en un ranking elaborado por el semanario “Newsweek”, realiza fuertes ajustes en su presupuesto pero mantiene el nivel de gastos e inversiones en ciencia, tecnología y educación. Desde el Viejo Continente, el doctor Carlos A. Fasciolo se refiere al comportamiento de la economía germana y la respuesta de los países europeos frente al ajuste de sus presupuestos nacionales. También destaca la actitud cautelosa de los consumidores.

ImagenEl ministro de Finanzas de Alemania elevó a la consideración del Bundestag el presupuesto para el año 2011.
Europa parece estar tomando aliento para retornar al camino de una leve recuperación. A pesar de estos cautos adjetivos, lo que se trata de transmitir es que la economía no esta detenida ni estancada sino en un proceso de adecuación o, al menos, recuperando terreno después de la crisis desatada con el desmesurado crecimiento de la deuda pública de Grecia, Portugal, Irlanda y España –los denominados PIGS-. La producción industrial en Francia mejoró apenas 0,9% en agosto pasado respecto del mes anterior, el 0,1% en Italia y se mantuvo estable en Alemania y en la zona del euro, mientras en España caía el 0,3%, en Portugal el 1,2% y en Grecia el 2,5%.

Alemania, la economía más poderosa de la Unión Europea, tuvo una leve recaída luego de una tenue recuperación en el segundo trimestre del año. Sin embargo, los analistas económicos se niegan a hablar de una double dip recession, una doble crisis. Incluso vaticinan un crecimiento del 1,5% en el tercer trimestre del año y un 1% para el cuarto.

Así como el mundo observa con atención la evolución de China, Corea, Japón y los países del Asia-Pacifico para atenuar la crisis mundial, los países de la Unión Europea siguen de cerca el comportamiento de la economía alemana. Su mejor sostén y mayor impulso viene dado por la industria, especialmente la de maquinarias, maquinas herramientas y equipos industriales además de la reconocida industria automotriz (no debe olvidarse que la economía alemana contribuye con el 30% del PBI de la zona del euro).

A mediados de septiembre, el ministro de Finanzas, Wolfgang Schauble sometió a la aprobación del Bundestag (parlamento) el presupuesto del gobierno alemán para el año 2011 con un ajuste de más de 14 mil millones de dólares, la primera etapa de un ahorro de 100 mil millones de dólares, en un plan de cuatro años. Los ajustes presupuestarios abarcan todos los sectores del gasto público con la sola excepción de los recursos destinados al desarrollo de las ciencias, la tecnología y la educación.

Para enfrentar esos ajustes, la generalidad de la población de Alemania y muchos países de Europa cuentan con una arraigada conducta de cauta y mesurada en sus gastos, con hábitos de consumo que alcanzan a cubrir sus necesidades sin ostentación. En opinión de Andrea Sama, un profesional diplomático de la embajada de Italia en Berlín, estas características son tomadas como virtudes por la población europea” en contraposición con el elevado consumismo de la media estadounidense. En otras palabras, el europeo compra aquello que necesita y no lo que esta en oferta.

Pero por encima de las coyunturas actuales, las adecuaciones a que deberán ajustarse las estructuras económicas para superar la crisis de la deuda pública, los europeos continúan desarrollando sus planes de largo plazo y preparándose para el futuro con proyectos basados en una economía competitiva y sustentable y en inversiones en la capacitación de su población. Mucho se ha dicho y comentado sobre la decadencia de Europa pero lo cierto es que el Viejo Continente tiene abundantes experiencias de superar turbulencias y salir renovado social y culturalmente.

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