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Comercio exterior

Exportar servicios, una oportunidad

El comercio mundial de servicios ha registrado un significativo aumento en los últimos años (según estimaciones de la Organización Mundial del Comercio en 2010 superó los 3.600 billones de dólares, recuperándose de una caída en 2009 provocada por la crisis financiera en los países desarrollados). En esta nota, el licenciado Carlos J. Gelmetti -profesor universitario y especialista en temas vinculados con la internacionalización de las PyMES-, analiza las posibilidades que tienen las empresas argentinas de participar en un mercado cada vez más demandante de servicios.

ImagenLa OMC define a la comunicación transfronteriza como uno de los modos de comercio internacional de servicios.
El término servicios cubre un amplio espectro de industrias que actualmente dominan la producción y el empleo de la mayoría de las economías del mundo, aunque por décadas se consideró que las posibilidades de expansión del comercio de servicios eran sustancialmente menores que la de los bienes. Esta presunción estaba principalmente basada en el hecho que resultaría muy complejo poder identificar los innumerables obstáculos técnicos e institucionales, que los gobiernos aplicaban sobre esta actividad, ya con la implementación de normas o regulaciones. Este supuesto, tanto desde el punto de vista de la demanda como de la oferta, se vio cuestionado por hechos registrados durante las últimas décadas: el espectacular avance tecnológico, particularmente en el sector de las comunicaciones e informática; el cambio de enfoque en las políticas públicas (que consideraban a los servicios como bienes no transables) y la apertura gradual de sectores de enorme peso económico como la banca, los seguros, los servicios profesionales, transporte, turismo, entre otros. En este sentido, un aporte importante fue la incorporación durante la Ronda Uruguay (OMC) la negociación del tema de comercio de servicios.

En un contexto de globalización de los mercados, tanto comerciales, industriales como financieros, la reorganización de los modelos de negocios para maximizar los beneficios de la tercerización y el mayor foco puesto en las competencias centrales, se ha convertido en una estrategia clave que persiguen las grandes compañías alrededor del mundo.

En términos generales, los principales beneficios que las empresas buscan obtener al relocalizar servicios son: ahorro de costos, flexibilidad estratégica, mejor calidad del servicio, acceso a mejores talentos y tecnologías, procesos más eficientes y transparentes, reducción de riesgos y mayor cumplimiento de las normas regulatorias.

El acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) de la Organización Mundial de Comercio (OMC) ofrece una amplia definición sobre el término “comercio de servicios” basado en cuatro modos de suministros de los mismos:
  • Suministro transfronterizo. A través de la comunicación transfronteriza en la que ni el productor ni el consumidor-usuario se desplazan físicamente (sólo cruza el servicio). Este modo supone la utilización de medios electrónicos por parte de prestadores de numerosos servicios profesionales, tales como ingeniería, arquitectura, consultoría, e incluso por sectores de la medicina especializados en diagnósticos por imágenes. Numerosas PyMES argentinas se encuentran insertas en cadenas de valor a las cuales les suministran servicios altamente especializados, principalmente a través de industrias creativas (edición de libros, realización de publicidades, desarrollo de software, diseño de indumentaria, industria del videojuego y de la animación, conocimiento on line, etcétera.
  • Consumo en el extranjero. Este modo supone el desplazamiento del cliente a otro país para recibir la prestación. Esta modalidad es la habitual en los casos del consumo de servicios médicos y de las actividades de turismo. En el caso de los servicios médicos (turismo médico) es lo que ha motivado a hospitales y clínicas argentinas a unirse para promover la marca Argentina Healthcare. Según estadísticas de la consultora Deloitte & Touche, éste es un mercado que genera unos 60.000 millones de dólares y se espera que en el 2012 supere los 100.000 millones.

    En el caso del turismo, el potencial es enorme, dado que no sólo nuestro país cuenta con una oferta muy grande de bellezas naturales sino también son las diversas opciones temáticas que el mismo puede ofrecer, tales como: turismo cultural (baile y música, idiomático, religioso, arqueológico, etc.), turismo activo (aventura, rural, joven, ecoturismo, avistaje), turismo deportivo (pesca, caza, golf, esquí, trekking, alpinismo, buceo, rafting), turismo de interés especial (enológico, ferias y exposiciones, trenes turísticos), el ya mencionado más arriba turismo salud, entre otros. También debemos incorporar la oferta argentina en condiciones de responder a la demanda de lugares para filmaciones de films, comerciales, etc. tanto de productores independientes como de importantes compañías extranjeras.
  • Presencia comercial en el extranjero. Este modo consiste en la apertura de filiales con radicación permanente en otro país. Es utilizada, en general por estudios de servicios profesionales, aunque también ciertas instituciones médicas y culturales se han movido en este sentido durante los últimos años.
  • Desplazamiento del prestador al extranjero. Este modo supone el traslado temporario de especialistas a otros países en los que prestaran sus servicios profesionales. En algunos casos, existen barreras para este tipo de exportación de servicios. En el rubro de la medicina, por ejemplo, existen regulaciones que impiden el ejercicio de la actividad a profesionales no matriculados localmente. No obstante, estas restricciones no operan para las actividades académicas.

El importante crecimiento reciente de las exportaciones de servicios argentinos (estimado en 3.000 millones de pesos en el 2009), parece ínfimo comparado con las cifras que alcanza el comercio mundial de servicios. En la actualidad se calcula que la comercialización internacional de servicios alcanza el 25% del comercio mundial y se estima que alcanzará en el 2020 el 40%. ¿Existe alguna duda sobre en que debemos focalizar nuestros esfuerzos exportadores?

Lic. Carlos J. Gelmetti

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