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PYMES

Fomentar lo que el mundo reconoce: Talento argentino

El doctor Adrián Pérez, diputado nacional y candidato a vicepresidente de la Nación por la Coalición Cívica, comenta los aspectos más salientes de la propuesta del nucleamiento político para promover el desarrollo y fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas y de los proyectos impulsados por emprendedores.

ImagenAdrián Perez

Escribe el doctor Adrián Pérez


En las economías desarrolladas del mundo las pequeñas y medianas llegan a representar más del 90% del total de las empresas. Las PyMES no solo tienen capacidad de crear empleo, sino también generan condiciones favorables para la competitividad sistémica y para la existencia de tramas productivas. Permiten una distribución más equitativa del poder económico. Además de las PyMES, los emprendedores tienen un rol importante en el crecimiento económico. Incentivan el desarrollo de las actividades innovadoras y de alto impacto económico, social y tecnológico.

Tradicionalmente las principales dificultades que enfrentan tanto las PyMES como los emprendedores son la falta de acceso al crédito y a servicios de consultoría y capacitación. Existen hoy marcadas debilidades estructurales: la endeblez institucional y política, la corrupción sistémica, la deficiente distribución del ingreso, las altas tasas de inflación y el reducido tamaño del mercado de valores. Por ello, para la implementación de cualquier propuesta para el desarrollo del sector se requiere en primer lugar contar con un marco macroeconómico estable con reglas de juegos claras que no generen incertidumbre. La estrategia de desarrollo empresarial debe ser parte central de la política económica y consistente con la estrategia macroeconómica del país. Pese a que hoy existen programas nacionales y algunas experiencias locales interesantes, no hay una política de Estado permanente en este sentido.

En este contexto, nuestra propuesta parte de un enfoque total de manera que no se trate de medidas aisladas y descoordinadas, sino que tiendan a generar un desarrollo sostenible en el largo plazo. Al mismo tiempo hay que avanzar en una verdadera simplificación de la operatoria, que se traduzca en una efectiva disminución de la carga burocrática que actúa como un fuerte desincentivo para el desenvolvimiento de las actividades de las PyMES y los emprendedores.

Una Agencia de Desarrollo Emprendedor

En función de ello proponemos la creación una Agencia de Desarrollo Emprendedor que tendrá a dos áreas bien definidas de competencia: una dedicada a las PyMES y otra a los emprendedores, en atención a la diversidad y heterogeneidad que caracteriza a uno y otro segmento. Las diferencias sectoriales, regionales, de idiosincrasia, evolutivas, son las que deberán definir el tipo de apoyo a proporcionar. Sin perjuicio de las particularidades, existen ejes que atraviesan los dos universos y los comprenden transversalmente: educación y capacitación, asesoramiento, exportación, trabajo en redes, financiamiento, calidad, formalidad y disminución de la presión tributaria. Desarrollaremos algunos de ellos.

Con respecto a la capacitación, la Agencia contará con un departamento interno de capacitación y difusión de las actividades, el cual trabajará con los medios públicos de comunicación y diarios nacionales. La capacitación estará destinada no solo a emprendedores/PyMES sino también a partes interesadas como inversores ángeles, educadores u otros actores vinculados. También tendrá como objetivo influir en la educación formal a los fines de generar una cultura emprendedora. La propuesta prevé incorporar en los diferentes niveles educativos una materia o proyectos especiales vinculados a esta temática. En la misma línea, promoverá organizaciones que apoyen la cultura emprendedora y creará una red con universidades y centros académicos. Respecto al asesoramiento, se establecerán servicios vinculados a la formalidad y legalidad del negocio, así como a la generación de nuevos proyectos.

Pondremos el énfasis en generar y transformar las PyMES existentes orientándolas a la exportación y así capturar los mercados de América Latina y los Estados Unidos o Europa. Muchos proyectos de empresas se piensan globales o se pueden transformar en globales evolucionando hacia negocios de escala. Por diferentes razones, explotar la veta de la exportación es una carencia histórica de nuestros pequeños empresarios. Entonces trabajaremos en explorar las oportunidades, aprovechar las ventajas competitivas y la capacidad de transformar los proyectos en sustentables.

El financiamiento, uno de los obstáculos más frecuentes para el crecimiento de las PyMES y para el nacimiento de nuevas empresas, es uno de los ejes principales de nuestra propuesta. Hay diferentes acciones como la conformación de sistemas de garantías, subsidios de tasas de interés, fondos públicos de inversión y líneas específicas por parte de bancos públicos, etcétera. Sin embargo, existe falta de coordinación y ausencia de evaluaciones sobre su aplicación y el impacto real que presentan. Trabajaremos en esta línea. Proponemos la bonificación de tasas de interés, que compense esa discriminación por medio un esquema de licitación de cupos de préstamos, donde todos los bancos puedan participar, y que tienda a favorecer en mayor medida a las empresas localizadas en regiones menos desarrolladas del país. Recuperaremos el rol de financiamiento que solía tener el Banco de la Nación Argentina. Promoveremos la creación de fondos de capital con recursos públicos o apalancando fondos privados existentes. El Estado se convertirá en socio inicial e institucional de dicho desarrollo. Promoveremos la expansión del microcrédito con menores requisitos que los establecidos actualmente. Otra medida posible, será la convocatoria a empresas internacionales de capital de riesgo para que liciten fondos propios para ganar el derecho a recibir una proporción de los recursos públicos. En cada uno de los casos el Estado establecerá las condiciones que deben darse para obtener tales créditos (por ejemplo: porcentaje de emprendedores jóvenes, empresas con expansión en el mercado externo, etcétera), como así también los criterios asociados al control del sistema.

Por último, somos conscientes de los altos niveles de presión tributaria que impiden al sector su pleno desarrollo. Continuaremos trabajando para mejorar esta situación con propuestas como las que ya hemos realizado: eliminación del impuesto al cheque, ganancia mínima presunta y reinversión de utilidades, entre otras. Generaremos también las condiciones e incentivos necesarios para incorporar a los empresarios al sistema formal reduciendo los altos niveles de informalidad en el segmento PyMES.

Desde la política, la contribución debe pasar por generar las condiciones para desarrollar una cultura de trabajo, innovadora, transparente, sustentable y de alto impacto social, con la creación de nuevas fuentes de empleo formal. Del mismo modo, el desarrollo del conocimiento y la innovación generada a partir de los proyectos de las PyMES y de los emprendedores redundarán en progreso para el conjunto de la sociedad. Apostar a este sector es mirar y creer en el futuro. En el futuro de una Argentina plena de oportunidades para aquellos que quieren trabajar, producir y crear en su territorio.


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