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Sectores económicos

Industria naval: un acuerdo para consolidar el desarrollo

El autor de esta nota, doctor Horacio Martínez, es vicepresidente de la Federación de la Industria Naval Argentina y miembro del Comité Directivo de la Unión Industrial Argentina. Por su destacada trayectoria en la actividad marítima recibió recientemente la “Medalla de Oro” que otorga la Federación Industrial de Ligas y Asociaciones Marítimas y Navales (FIDALMAR), que integran instituciones de todo el mundo. La entrega de la distinción se concretó en el marco de la XXIII Asamblea de la entidad celebrada en Río de Janeiro, Brasil.

ImagenHoracio Martínez
El 11 de julio pasado, el Sindicato Nacional de la Industria de Construcción y Reparación Naval y Offshore de Brasil (SINAVAL) y la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA) suscribieron un Acuerdo Marco de Reciprocidad, Cooperación y Complementación que tiene como principales objetivos fomentar la integración productiva y promover vínculos comerciales y productivos entre las empresas de ambos países, apuntando al desarrollo y crecimiento sostenido de la actividad. También contempla el estudio de acciones tendientes a lograr el aprovechamiento racional y la complementariedad de sus capacidades instaladas, para atender las demandas de nuevas embarcaciones y reparaciones provenientes de los sectores público y privado, Existe un paralelo histórico en la desactivación de ambas industrias que tuvo su punto de inflexión a fines de la década del 90. A principios del año 2000 los astilleros brasileños comenzaron a participar en la construcción de diversas plataformas marítimas, y en 2006 recibieron órdenes por 26 nuevos petroleros para modernizar la flota, asegurando ocupación y empleo especializado en el sector. En 2007 se creó el Programa de Aceleraçâo do Crecimiento do Goberno Federal (PAC) que identificó a la industria naval como uno de los sectores de mayor relevancia para cumplir los objetivos estratégicos del vecino país, tanto por sus características de movilización de grandes obras productivas, demanda de recursos financieros y alto valor de empleo especializado. Así el sector pasó de 2.000 empleos directos a principios de la década a más de 39.000 en 2007. Coincidentemente, en igual período, la Argentina definió como instrumento estratégico industrial a la actividad naval, tanto de construcción como de reparación. Y en esa dirección, se llevó adelante un trabajo denominado “Bases del Plan Estratégico para el Desarrollo” del sector, en cuya redacción participaron representantes de instituciones y entidades comprometidas con la actividad marítima, incluyendo actores académicos como la Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad de Buenos Aires. El valor de esta propuesta lo constituye las coincidencias alcanzadas, en base al diálogo y la superación de las diferencias, entre organizaciones empresarias, sindicales, profesionales, y universidades públicas del país.

Desde los sectores productivos tanto argentinos como brasileños, se considera que la implementación de las acciones previstas en el acuerdo requiere el apoyo decidido de las autoridades nacionales de ambos países.

En ese sentido, en el seminario “Argentina – Brasil una Alianza Productiva Clave”, celebrado en Buenos Aires durante la última visita del presidente Lula, que fue acompañado por una numerosa delegación empresarial, la Federación Industrial del Estado de San Pablo (FIESP), en la persona de su presidente, Paulo Skaf, y la Unión Industrial Argentina, destacaron las potencialidades de ambos sectores navales.

Los empresarios de los dos países estamos convencidos que, a pesar de la crisis financiera que afecta a los mercados internacionales, nuestra industria es un verdadero anclaje para las futuras inversiones de la economía real, porque a partir de ella se mejorará la logística del transporte en la región, y esto, sin duda reducirá costos y redundará en mayor eficacia, condiciones necesarias para enfrentar con éxito los tiempos que se avecinan.√

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