Ir a la página principal
Economía internacional

La CEPAL prevé un entorno externo más favorable para la región

En su informe anual sobre la evolución de la economía de la región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe señala que un menor dinamismo de la demanda externa, una mayor volatilidad financiera internacional y una caída en el consumo fueron los factores que incidieron en una expansión más modesta de los países en 2013, lo que hizo caer la estimación de 3,0% prevista por el organismo en julio pasado a 2,6% al cierre del año. Para 2014 la CEPAL espera que un entorno externo moderadamente más favorable contribuya a aumentar la demanda externa y, por lo tanto, las exportaciones de la región. Asimismo, prevé que el consumo privado continuará creciendo, aunque a tasas inferiores que en períodos anteriores, mientras que se mantiene el desafío de aumentar la inversión en la región.

Según el informe, “en 2013 el consumo redujo su contribución al crecimiento regional debido a una desaceleración de la masa salarial y del crédito. El aporte levemente mayor de la inversión y el menor impacto negativo de las exportaciones netas no pudieron compensar el menor dinamismo del consumo. En el período, la expansión regional estuvo liderada por Paraguay (13%), seguido por Panamá (7,5%), Bolivia (6,4%), Perú (5,2%), Nicaragua (4,6%), Uruguay (4,5%), Argentina (4,5%) y Chile (4,2%). En materia laboral, la tasa de desempleo se mantuvo prácticamente estable al pasar de 6,4% en 2012 a 6,3% en 2013, una caída justificada en una reducción en la tasa global de participación. La inflación, en tanto, se mantuvo en niveles menores a 5% en la mayor parte de países de la región. Por su parte, un deterioro generalizado de los términos de intercambio –propiciado por la continuación de la baja en el precio de los productos básicos- incidió en que el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos pasara de 1,8% en 2012 a 2,5% del PBI, principalmente como resultado de un aumento mayor de las importaciones frente a las exportaciones de bienes”.

Respecto de la Argentina, el informe subraya que “en contraste con los buenos resultados en materia de actividad económica, se advierte una mayor fragilidad en el sector externo de la economía, donde un mayor déficit de cuenta corriente y un acceso limitado a fuentes de crédito externo dieron lugar a una profunda caída de las reservas internacionales, que pasaron de 43.290 millones de dólares en diciembre de 2012 a alrededor de 31.000 millones de dólares a fines de octubre de 2013”. El “Balance Preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2013”, estima que en el año que se inicia el crecimiento regional será de 3,2% y estará encabezado por Panamá, con 7%, seguido por Bolivia (5,5%), Perú (5,5%), Nicaragua (5%), República Dominicana (5%), Colombia, Haití, Ecuador y Paraguay (los cuatro con 4,5%), mientras proyecta que Argentina y Brasil crecerán 2,6%, Chile y Costa Rica 4%, Guatemala, México y Uruguay 3,5% y Venezuela 1%. El Caribe, por su parte, mostrará una recuperación el próximo año con 2,1%, luego de anotar un crecimiento de solo 1,3% en 2013.

De acuerdo con el tradicional informe anual de la CEPAL, “el principal desafío para los gobiernos de América Latina y el Caribe es fomentar pactos sociales para la inversión que estimulen la productividad e impulsen un crecimiento con igualdad. Estos pactos sociales deben tener un marco institucional que entregue certeza y reglas claras, políticas de corto plazo que otorguen estabilidad nominal y real, y políticas de largo plazo que incentiven una inversión más diversificada en los sectores transables”.

Al presentar el trabajo, la secretaria ejecutiva del organismo internacional, Alicia Bárcena, destacó que “el escenario de la economía mundial en 2014 le plantea a América Latina y el Caribe (ALC) oportunidades y amenazas. Entre las oportunidades vemos un aumento en el comercio internacional y la posibilidad de aprovechar las depreciaciones cambiarias que se están dando para asegurar cambios sostenidos de los precios relativos. Esto, junto con la implementación de políticas industriales que apoyen el crecimiento, impulsen la integración regional y atiendan a la pequeña y mediana empresa, podría contribuir a tener mayores inversiones en la diversificación de la producción del sector transable y a reducir la heterogeneidad estructural existente en la región”. En tanto, que entre las amenazas que ALC deberá enfrentar, Bárcena señaló a “una persistente volatilidad en la economía global y un mayor costo del financiamiento externo, así como un menor aporte del consumo al crecimiento del producto interno bruto (PBI) y un deterioro de la cuenta corriente regional”.


Ir al principio de la nota