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Miércoles 23 de Octubre, 2019
Economía internacional

La OCDE prefiere los servicios

Las empresas multinacionales retraen sus inversiones por la incertidumbre que crea la sumatoria de la atonía de la zona euro, el menor crecimiento relativo de China y, entre otras, el temor que provoca la situación financiera del conjunto de los mercados emergentes. En 2013 las inversiones apenas superaron en un 4,5% las del año anterior en el que la baja había sido de un destemplado 24%. De todos modos, a la hora de decidir inversiones, los países que integran la Organización eligen los servicios.

ImagenPaises miembro y paises que colaboran con la OCDE
Las estadísticas sobre inversión internacional directa que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo –OCDE- realiza sobre el flujo de inversiones que parten o tienen como destino alguno de los 34 países que la integran continúan mostrando cifras que permanecen un 30% por debajo de los niveles alcanzados en 2007, antes de la crisis.

Además de las variables económicas poco amigables señaladas en el encabezado, otras de corte político como las tensiones vividas en Ucrania, en la península coreana y en Medio Oriente también incidieron en la fuerte baja de las operaciones de Fusiones y Adquisiciones internacionales del primer trimestre de 2014.

En 2013, cerca del 50% del flujo de capitales invertido tuvo como destino a 5 países: China, los Estados Unidos, Brasil, Canadá y Rusia.

Los Estados Unidos, por su parte y a pesar de haber sufrido una baja durante dos años consecutivos, sigue manteniendo el primer puesto entre las economías inversoras, seguida por Japón (que subió de un 7% en 2012 al 11% en 2013), China y Rusia. En éste último país los flujos de entrada y salida de capitales fueron especialmente importantes por el estímulo que significó la transacción TNK-BP (la mayor petrolera integrada rusa) comprada por la también rusa Rosneft, operación que implicó a las Islas Vírgenes británicas.

La entrada de inversiones a la OCDE en 2013 fue de 641.000 millones de dólares, mientras que las inversiones al exterior de los países que la integran se mantuvieron estables en 933.000 millones de igual moneda, cifra que representa el 73% de las inversiones extranjeras directas. En ese mismo año, los Estados Unidos, el primer inversor mundial, invirtió 360.000 millones de dólares.

Debe señalarse, asimismo, que buena parte del aumento de inversiones en los países de la OCDE debe ser atribuido a créditos inter-empresarios, excepción hecha de Italia, México y los Estados Unidos en los que los resultados positivos se deben, en especial, a operaciones de participación.

Otro de los efectos de la crisis económica es el aumento de las operaciones internacionales de desinversión que, en especial, afectaron a países como Bélgica (-2.000 millones), Finlandia (-1.000 millones), Polonia (-6.000 millones) y Suiza (-5.000 millones de dólares).

Respecto del sector de la economía que resulta más atractivo a las inversiones extranjeras, el dominante es el de los servicios que atrajo el 60% de las inversiones entrantes y el 65% de las salientes. El sector manufacturero, por su parte, ocupa un relegado segundo puesto con el 23% de las inversiones entrantes y el 21% de las que se realizaron en el exterior.


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