Ir a la página principal
PYMES

La dinámica exportadora de las PyMES

Un interesante aporte para el análisis de la problemática de las pequeñas y medianas empresas exportadoras, es el estudio “Evolución reciente de las exportaciones PyME en la Argentina. Debate para una mejor inserción externa”, que fue presentado en un “Taller” organizado por la oficina de la CEPAL en Buenos Aires. La investigación fue realizada por Gloria Pérez Constanzo, Federico Sarudiansky y Facundo Dávila, mientras que Eugenia Crespo Armengol y Francisco Gatto tuvieron a su cargo la coordinación del trabajo. Una apretada síntesis de las principales conclusiones y recomendaciones del documento es lo que sigue a continuación.

• A pesar del dinamismo mostrado por los pequeños y medianos exportadores (*) entre 2002 y 2005 –período en el que se incrementó el número de firmas en un 34% y el monto exportado en un 49,8%–, su participación en las exportaciones totales del país en el último año apenas supera, con 4.170 millones de dólares, el 10% de las exportaciones totales del país, un porcentaje similar al registrado a comienzos de la década del ‘90.

• Dentro del segmento de firmas PyME predominan pequeñas empresas, cuyos montos de exportación no superan el millón de dólares anuales, registrándose desde 2002 el ingreso de más de 1.000 firmas a la actividad exportadora, en su mayoría productoras de manufacturas.

• En los últimos años, un rasgo distintivo del desempeño exportador PyME es la consolidación de un segmento de empresas estables, tanto medianas como pequeñas. Son alrededor de 3.300 firmas, responsables del 70% del volumen colocado en el exterior, que exhiben una alta continuidad en la actividad, así como capacidad de modificar los destinos de sus envíos al exterior. Otro grupo está compuesto por firmas “nuevas” (1.900) que debutaron en el 2002 y exportaron al menos en dos de los cuatro años posteriores a la devaluación.

Las 800 firmas restantes “tienen un comportamiento errático y realizan operaciones de comercio exterior aprovechando oportunidades puntuales o circunstancias no ordinarias” y nunca han incluido a la exportación como un eje de su negocio.

• En 2005 los principales sectores de la actividad de las PyMEX fueron: productos alimenticios (con 1.800 millones de dólares exportados); maquinarias, equipos y metalmecánica (1.080 millones); productos químicos (400 millones); productos de caucho y plástico (160 millones) y textiles (150 millones). “La mayor parte de las firmas fabricantes exportan sus propios productos, accesorios y repuestos, aunque su mix de productos con destino a los mercados externos es siempre más limitado que el de su oferta al mercado interno. Cuestiones de tipo productivas (incumplimiento de normas técnicas, requerimientos de aprobaciones en los países de destino) y regulatorias, normalmente a cargo del importador (detalles de insumos en la fabricación, exhibición obligatoria de información en el idioma local) reducen su oferta de bienes”.

• Del total de exportadores PyME, cerca del 80% de las firmas se concentra en 5 distritos: Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires (3.700 empresas), Mendoza (500), Santa Fe (400) y Córdoba (320). Un centenar por jurisdicción se detectaron en Entre Ríos, Río Negro, Misiones y San Juan y menos de 25 en Catamarca y Santiago del Estero, entre otras.

• El sector agroalimenticio tiene “un enorme peso” en las ventas externas PyME de la mayoría de las provincias argentinas, salvo en las especializadas en hidrocarburos y minería.

• El grupo de jurisdicciones con menor desarrollo exportador concentra principalmente su comercio con los países limítrofes, mientras que en las provincias “grandes” –Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba– más del 60% de las exportaciones totales muestran un perfil de mercados de destino diversificado, con un peso significativo de los países de la Unión Europea y la región de Asia Pacífico.

• Las PyME habrían alcanzado un límite de utilización de la capacidad instalada y en la actualidad “no tendrían margen” para seguir aumentando sus exportaciones. “Para crecer será necesario invertir pero las empresas no lo hacen, en parte por las limitaciones financieras, pero principalmente porque no visualizan y desarrollan un proyecto de largo plazo en situaciones de relativa incertidumbre normativa”.

De las investigaciones y de las entrevistas realizadas quedó en claro que “un tipo de cambio real y efectivo competitivo y estable, es condición necesaria pero no suficiente para garantizar un proceso exportador dinámico y sostenido. Para ello, además de pautas macroeconómicas predecibles, es necesario revisar las políticas horizontales e innovar en cuanto a políticas específicas, en particular las sectoriales”.

En los tramos finales del resumen ejecutivo del trabajo, se destaca que “teniendo en cuenta que frente a la opción vender en el mercado interno o exportar, la mayoría de las pequeñas y medianas empresas prefiere lo primero, sería importante orientar las políticas de tal manera que las PyMES puedan mejorar su competitividad y así tener un mayor aliciente para vender al exterior. Un primer paso en esa dirección será revisar y corregir los incentivos de las PyMES para producir y vender en el mercado local (tasas de protección efectiva), y también los que reciben cuando exportan. La idea es que los instrumentos básicos estén de manera eficiente a disposición de los dos negocios –mercado interno y exportación– y de esta manera tender a igualar los márgenes de utilidad”.

(*) En el trabajo se define como PyMEX a las empresas que exportaron entre 50.000 y 7.500.000 de dólares.


Ir al principio de la nota