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Miércoles 14 de Noviembre, 2018
Sectores económicos

La dura realidad de las economías regionales

Casi al mismo tiempo que en Tucumán se anunciaba que los embarques de limones al recuperado mercado estadounidense estaban demorados por la falta de contenedores refrigerados para su traslado al puerto, en el Departamento de Lavalle, en la provincia de Corrientes, los productores de tomates decidían destinar varias toneladas de la fruta como abono y/o alimento de animales por los bajos precios ofrecidos por los mayoristas y distribuidores ( 30 pesos por cajón de 20 kilogramos, apenas 1,50 pesos por kilogramo) y la imposibilidad de mantener los frutos en las plantas y hacer frente al costo adicional de su traslado desde las quintas hasta las áreas urbanas. Dos ejemplos de los problemas que jaquean diariamente a las economías regionales: deficiente infraestructura y pronunciada brecha entre lo que se le paga al productor y lo que se le cobra al consumidor.

Sequías, inundaciones, aumentos de los combustibles y de las tarifas energéticas, asfixiante presión impositiva, costos logísticos en ascenso, falta de financiamiento, fuerte incidencia de las cargas sociales, pérdida de mercados internacionales , a lo que en estos días se han sumado los abruptos cambios en el tipo de cambio, son otros “ingredientes” que agravan la situación de las producciones regionales. Sobre la evolución reciente del tipo de cambio, el presidente de Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), Carlos Iannizzotto, subrayó con acierto: “La mejora que podría significar un dólar más alto para los productos exportables se ve opacada por el contexto económico e incluso social que acarrea esa modificación. Habrá un tipo de cambio para exportar pero detrás existe una situación de inestabilidad, con una tasa de interés del 40%, más inflación, más impuestos y más tarifas. Esto es interminable. Es peor, con más deterioro para el productor, las PyMES y con menos empleo”. Al respecto, debe considerarse también que buena parte de los insumos utilizados por la producción agropecuaria están atados al precio del dólar, impactando sobre la cadena de valor sectorial, incluyendo fabricantes de maquinarias y componentes, industrias proveedoras, prestadores de servicios, entre otros.

CONINAGRO releva mensualmente a 19 economías regionales y en marzo estableció que 10 de ellas presentaban signos de crisis- arroz, cítricos, forestal, hortalizas, yerba mate, vino y mostos, papa, ovinos y mandioca- y 2 -peras y manzanas y tabaco- directamente en crisis. En rápido repaso, puede señalarse que en el caso del tabaco, clave para la economía de varias provincias, los productores son empujados a avanzar hacia una diversificación, obligados por la suba de la carga impositiva que elevó en un 20% el precio de los cigarrillos frente a salarios estancados -con la consiguiente caída de las ventas - frente a salarios en retroceso, mientras que en el sector de la yerba mate, con superproducción, hay desaliento por el reciente laudo oficial del precio para la hoja verde y canchada que se ubica por debajo de los costos de producción establecidos por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)- se mantiene “la costumbre “ de abonar al productor en cheques que llegan a 365 días- y las versiones sobre una posible desregulación del mercado. La producción forestal también enfrenta una sobreoferta que deprime los precios, que no pudo ser atemperada por la menor plantación en la última década registrada en 2017, una situación que no sólo tiene que ver con el atraso en el pago de los subsidios, sino además en la falta de rentabilidad de la actividad.

La producción de peras y manzanas , representan un peso considerable en la economía de la región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, tanto por sus ventas en el mercado interno como en el exterior. Un reciente informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda estimó una caída del consumo interno de peras en 2017 del 30% respecto al 2015, al pasar de 39 millones de toneladas a 29 millones y de las manzanas en un 10%;las exportaciones, por su parte, también tuvieron un gran retroceso, ya que las ventas externas de peras cayeron de 332 mil toneladas en 2015 a 268 mil en 2017 (un 20% menos) y las de las de manzanas de 105 mil toneladas a 72 mil entre esos años(una disminución de más del 30%). “Frutazos” en las rutas, cierre de plantas de reconocidas empresas productoras y de frigoríficos que prestaban servicios de frío, caída de hasta 40% en la actividad productiva de aserraderos fabricantes de envases para la exportación , abandono de cientos de plantaciones, fueron las reacciones ante la situación de quebranto provocado por los bajos valores abonados , la sostenida caída de las ventas, el aumento de los costos y el desplazamiento de la producción local por la importación de variedades proveniente de países vecinos. Desde el gobierno, a mediados de 2017, el vicejefe de Gabinete ,Gustavo Lopetegui, aconsejó a los productores del Alto Valle encarar “una gran reconversión de plantas”, y no seguir produciendo fruta que” no es la que requiere el mercado”, pero sin hacer referencia al necesario apoyo financiero e impositivo ,que requiere un proceso de tales características. Otra entidad que hace un seguimiento permanente de la evolución de las producciones regionales es la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que todos los meses elabora el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) ,que mide las diferencias promedio entre el valor de origen y góndola para 25 alimentos agropecuarios que se consumen en fresco, considerando los importes diarios online de los principales supermercados y más de 500 montos de verdulerías y mercado para cada producto. Para abril, el índice estableció que la participación de los productores en el costo final del producto fue de sólo un 22,8%, siendo la cifra más baja desde mayo de 2017.

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Grupo Petersen


Además de impulsar las necesaria correcciones para mejorar sustancialmente la hoy reducida la participación de los productores en los precios de góndola, el Sector de Economías Regionales de CAME viene bregando para que se reglamente el artículo 167 de la ley de Reforma Tributaria y que se aplique de forma inmediata el Nuevo Mínimo No Imponible (MNI) de 12.000 pesos al salario bruto para las contribuciones patronales ,en tanto que para las producciones electrodependientes reclama tarifas diferenciales acordes con la escala productiva y quita de tasas, impuestos y fondos especiales provinciales y municipales incluidos en la factura del servicio eléctrico. Los reclamos incluyen que los productores PyMES tengan acceso a créditos blandos para la reconversión de su matriz energética. En otro orden, proponen el otorgamiento algún tipo de compensación o tarifas diferenciales en los fletes a las regiones más alejadas de los puertos hasta que se finalicen las obras comprometidas.

En materia crediticia, las entidades representativas de las economías regionales están solicitando tasas especiales para las MiPyMES y el restablecimiento de la Línea de Crédito para la Inversión Productiva(LCIP), al tiempo que manifestaron su beneplácito por la sanción de la Ley de Financiamiento Productivo ,que habilitaría la creación de la factura de crédito electrónica para el segmento de menor dimensión , negociable-como si fueran cheques- en mercados de valores y entidades financieras.

Sin descuidar el seguimiento de los temas incluidos en la agenda diaria del sector, en CONINAGRO están abocados a la elaboración de un proyecto de ley de Promoción de las Economías Regionales (ER) que esperan presentar en un plazo de un año. Y es que a partir del convencimiento de que” el desarrollo agroindustrial en las ER es la llave para resolverlos problemas sociales, territoriales y económicos que arrastra la Argentina desde hace décadas”, la entidad considera que se deben privilegiar políticas públicas que eviten las mega concentraciones urbanas, impulsando un proceso de desarrollo local y arraigo familiar en todas las regiones productivas, que debe incluir la infraestructura necesaria.

El proyecto de CONINAGRO que contempla la participación, consulta y trabajo en equipo con todas las regiones del país,se basa en seis ejes: 1)Una reforma financiera que prevea instrumentos establecidos en la legislación orientados a la producción de las ER y sus necesidades de inversión, especialmente las relacionadas con la innovación tecnológica. En tal sentido, la entidad considera” imperioso dar viabilidad y priorizar la puesta en marcha de las Cajas de Crédito, que son la herramienta de ahorro de los productores de la economía social”. 2) Estudiar mecanismos que disminuyan la presión impositiva sobre las ER, como la ampliación de los reintegros a la exportación y la reducción de las cargas sociales, así como la adecuación de los períodos fiscales a los períodos o campañas productivas de cada sector y establecer una rebaja al 10,5% del IVA. 3) Crear un Fondo Compensador de Costos Logísticos. 4) Teniendo en cuenta que las actuales falencias de la infraestructura existente ponen un techo al potencial agropecuario, para superar el actual aislamiento de la ruralidad se propone el desarrollo de la conectividad a través de la red de telefonía móvil e Internet , y pasar de los 2,1 millones de hectáreas de riego a 7 millones, con el financiamiento de organismos internacionales de crédito. 5) Implementar un sistema de seguro integral, multiriesgo (Seguro para Siniestros Climáticos) , al que se define como una solución concreta para enfrentar con rapidez la vulnerabilidad de los siniestros climáticos y asegurar la continuidad de las explotaciones .6) Establecer por ley mecanismos que aumenten la promoción, el financiamiento y el desarrollo de soluciones asociativas en la ruralidad y para pequeños productores, que deben estar sustentados y fomentados por un Programa Educativo de la Economía Social y Solidaria.

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