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Energía

La estrategia (con fisuras) de la OPEP

En un reporte mensual dado a conocer en Viena, la Organización de Países Productores de Petróleo -OPEP- proyecta alzarse con una mayor cuota de mercado en 2016, a la vez que pronostica un recorte de la demanda mundial de crudo a 1,29 millones de bpd (50.000 bpd). Manteniendo la perspectiva de dejar que los precios caigan, los países que no integran el cartel verían restringida su oferta.

ImagenDentro del cartel hay disidencias
Aunque la perspectiva OPEP es menos dramática que la de la Agencia Internacional de Energía – AIE- limita las posibilidades de nuevos y potentes jugadores como los Estados Unidos cuya oferta de crudo ha mostrado signos de desaceleración y enfrenta para 2016 un pronóstico de producción de petróleo de esquisto reducido en 100.000 bpd.

El petróleo está operando por debajo de 50 dólares por barril, menos de la mitad de los niveles alcanzados en junio del 2014, pero la OPEP se ha negado a reducir el bombeo buscando recuperar su cuota de mercado y desacelerar la elevada producción de los Estados Unidos y otros países que fueron alentados a aumentar su producción por la antigua política de la organización de paises productores de mantener los precios cercanos a los 100 dólares.

"Pese al moderado crecimiento económico, datos recientes mostraron una demanda de crudo en los principales países consumidores mejor a la esperada", dijo en su reporte en el que la demanda de su crudo promediará el próximo año 30,31 millones de barriles por día (bpd), un alza de 190.000 bpd pese al menor crecimiento de la demanda debido a perspectivas de crecimiento más débiles para América Latina y China.

Así mismo la OPEP prevé que el suministro de los países que no integran el cartel aumentará en 160.000 bpd el próximo año, una revisión a la baja de 110.000 bpd que marca una considerable desaceleración en el crecimiento de 880.000 bpd en el 2015. Pero el pronóstico de la organización fundada en Bagdad no fue tan lejos como la AIE que en un reporte reciente dijo que los bajos precios del petróleo podrían obligar a los países que no pertenecen al grupo a reducir la producción durante el próximo año en la proporción más fuerte en más de dos décadas.

Los precios más bajos han impulsado el consumo, dicen desde Viena, y la demanda crecerá hasta casi los 1.5 millones de barriles por día en 2015, una revisión al alza de aproximadamente 84,000 barriles diarios.

Pero intra OPEP también hay voces disidentes. Venezuela, como ejemplo, propone un precio base del crudo que se adapte en relación al área geográfica de la que forme parte el país integrante del cartel y buscar acuerdos que lleven al barril de petróleo a un precio entre los 70 y 80 dólares.

El crudo caribeño cerró el viernes pasado a un precio de 41,08 dólares, por lo que el promedio durante 2015 quedó en 48,18, muy por debajo de los 88,42 dólares del año pasado y de los 98,08 de 2013. El petróleo proporciona a Venezuela más del 90 por ciento de las divisas que recibe y la mitad de los ingresos del presupuesto fiscal, calculado para 2015 sobre un precio del barril de 60 dólares.

Las explicaciones sobre la caída del precio del petróleo son variadas. Pero que en 2014 el fracking le permitiera a los Estados Unidos convertirse en el primer productor(13,13% de la producción mundial) superando a Arabia Saudí (12,97% de ese total según cálculos de la British Petroleum) no es una definición menor.


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