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Economía internacional

La experiencia irlandesa

Una vez conocidos los resultados de los comicios nacionales, se espera que el gobierno de Cristina F. de Kirchner reflote el proyecto de creación del Consejo Económico y Social, integrado por entidades empresarias y organizaciones sindicales. Fueron varios los candidatos que durante la campaña se pronunciaron a favor de la integración de un foro público-privado orientado a recomendar políticas, proponer soluciones a problemas económicos y sociales y concertar acuerdos. En nuestra anterior edición comentamos las características y funciones del CES español y en estas páginas presentamos la experiencia del Consejo Nacional Económico y Social de Irlanda.

ImagenLogo del Consejo Económico y Social de Irlanda
El caso de Irlanda es un buen antecedente respecto de la conveniencia de implementar estrategias de largo plazo basadas en un alto grado de consenso entre los sectores público y privado.

En un reciente trabajo(*), Robert Devlin y Graciela Moguillansky señalan que Irlanda “desde fines de los años ochenta logró construir un consenso para su desarrollo e inserción internacional, impulsando uno de los procesos mundiales más notables desde la época de la posguerra. Una instancia particular, el Consejo Nacional Económico y Social (NESC) desempeñó un papel fundamental en la concertación de acuerdos en materia de política económica a lo largo de varias décadas”.

El primer antecedente del NESC se remonta a principios de la década de los 60, cuando surgió como “un grupo de acercamiento entre asociaciones empresarias, sindicatos y funcionarios públicos de muy alto nivel”. Su constitución definitiva se concretó en 1973, y fue definido como un espacio en el que agrupaciones y organizaciones de interés diversos pudieran intercambiar opiniones sobre el desarrollo económico y social del país”.

En la actualidad, el NESC irlandés analiza temas económicos estratégicos y formula recomendaciones al Primer Ministro, sobre la base de “los lineamientos que enmarcan las políticas y programas socio-económicos del gobierno a mediano y largo plazo” (si bien sus recomendaciones no son de aplicación obligatoria, los informes del Consejo han sido el insumo básico en las negociaciones del acuerdo social, así como una guía muy influyente en la preparación del plan nacional). Lo preside el Secretario General del gabinete ministerial y entre sus representantes se cuentan funcionarios de diversas áreas del gobierno y cinco representantes de cada uno de los siguientes sectores: gremios empresariales, sindicatos, organizaciones de agricultores; organismos no gubernamentales y representantes independientes (por lo general técnicos o académicos). El mandato es de tres años y el gobiernose reserva el nombramiento de los miembros independientes, “quienes comparten hasta cierto punto su orientación”.

El NESC recibe asesoría técnica y administrativa de una Secretaría Administrativa semiautónoma “encargada de elaborar estudios que sirven de apoyo a las deliberaciones del plenario”. Está integrada por nueve miembros –en su mayoría técnicos con maestrías o doctorados, seleccionados por concursos y contratados en forma temporal- y su director es un economista de gran ascendenciapública. El presupuesto del organismo fue en 2007 de 1,1 millones de euros.

El Consejo se reúne una vez al mes y las decisiones se toman por consenso, que siempre es transitorio; esto es, que permite formular recomendaciones prácticas de acción con la posibilidad de revisar el análisis, las metas y los medios.

Prepara un informe trianual que “sirve de insumo estratégico para orientar las negociaciones del acuerdo social entre las autoridades, las empresas y los sindicatos, así como de guía para formulación del plan nacional del gobierno”.

En su trabajo, Delvin y Moguillansky destacan que “las actividades del NESC comenzaron a consolidarse a partir de 1986, cuando pudo sentar las bases para las negociaciones entre el gobierno y los diferentes actores sociales, lo que se tradujo en un acuerdo de tres años sobre salarios, impuestos y gasto social en un marco de crecimiento, empleo y equilibrio fiscal. Una vez superada la situación de desequilibrio macroeconómico, los informes subsiguientes se enfocaron en otros temas estratégicos, tales como la competitividad, la oferta de bienes industriales y de servicios y la economía del conocimiento, sobre la base de políticas de cohesión social”. Los autores también recuerdan que los buenos resultados del NESC y su metodología “son fruto de un largo proceso de ensayo y error que se inició hace varias décadas, gracias a la decisión del sector público de ofrecer a los grupos sociales de interés la oportunidad de participar en su foro tripartito neutral de alto nivel respaldado por el Primer Ministro, que cuenta con apoyo técnico de calidad y que permite analizar en privado los diferentes puntos de vista sobre el desarrollo de Irlanda”.√

(*) “Alianzas público-privadas como estrategias nacionales de desarrollo a largo plazo”, revista CEPAL Nº 97, Abril 2009.


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