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Temas en debate

La función de los bancos, según Ana Botín

Un serio llamado de atención a los banqueros europeos formuló la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, en su primera presentación a nivel internacional desde que asumió el cargo luego del fallecimiento de su padre, Emilio Botín. “Demasiados banqueros perdieron de vista su función básica -contribuir al progreso de las personas y de las empresas- antes de la crisis. Y como sector, perdimos gran parte de la confianza que la sociedad había depositado en nosotros” sostuvo en su intervención en la VII Conferencia Internacional de Banca, celebrada recientemente en Madrid.

ImagenDebut internacional de Ana Botin al frente del Banco Santander
La reunión organizada por el Banco Santander contó con presencia del ministro de Economía de España, representantes del Banco de Inglaterra y del Banco de Brasil y funcionarios de la Organización Internacional de las Comisiones de Valores y de la Comunidad Europea, entre otras entidades.

Ana Botín, “en un mensaje muy diferente de los que acostumbra su antecesor” como subrayó el Diario “El País”, criticó la actuación de los banqueros en los últimos seis años y “tuvo buena acogida tras demasiados escándalos en el sector tanto nacional como internacional”.

“Si no cumplimos nuestra función no progresan ni los bancos ni la sociedad en la que servimos. Y si actuamos con negligencia se destruye la confianza de la sociedad, agregó Botín, quien a continuación delineó su propuesta: “Restaurar la confianza” a partir de “repensar cómo trabajamos, cómo hacemos las cosas, cómo nos comportamos con nuestros empleados, clientes, accionistas y con la sociedad”.

Al incursionar estrictamente en los aspectos regulatorios del sistema financiero internacional, que ha sido sometido a profundas reformas, la presidenta del Banco Santander consideró que es necesario encontrar en ellos “el equilibrio adecuado entre objetivos que compiten entre sí: reforzar el capital y la liquidez; reducir la complejidad en la operatoria; facilitar la resolución de entidades y mejorar el gobierno corporativo, permiten que los bancos contribuyan al crecimiento”.

Días después de la comentada reunión, se conocieron los resultados de las pruebas de solvencia (“test de estrés”) realizadas por el Banco Central Europeo (BCE) a las 130 mayores instituciones financieras de la zona euro. De ellas, en 25 se detectaron problemas: 12 superaron la contingencia con el ingreso de 15.000 millones de euros mientras que los 13 restantes -de Italia 4, Grecia y Eslovenia 2 y Portugal, Austria, Irlanda, Bélgica y Chile 1 cada uno- requieren en conjunto, alrededor de 10.000 millones de euros en provisiones en su capital para salir de la zona de peligro. Lidera este pelotón Monte del Paschi, el banco más antiguo del mundo, que debe presentar alternativas para conseguir 2.100 millones de euros.

En general, el resultado de los “tests” produjo comentarios positivos en el sector financiero europeo, ya que se considera que despejará las dudas sobre la credibilidad de los balances bancarios. Sin embargo, y tal como lo señaló el gobernador del Banco de España, Luis Lende, “que la banca esté sana es una condición necesaria para que regrese el crédito, pero no suficiente. Dependerá de otros factores, como la marcha de la economía, el empleo, la inflación...”

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