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Sábado 21 de Septiembre, 2019
Política industrial

La industria sigue en caída

En esta etapa de la actual administración, que juega su futuro al valor del dólar y la intrincada red de papeles y papelitos que giran a su alrededor, los alarmantes datos que se recogen desde la economía real son tratados como si no tuvieran importancia en la vida socio económica del país. La caída interanual del 8,6% de la actividad industrial en abril, acumulando una contracción de 9,0% en los primeros cuatro meses del año, no prendió luz roja alguna (tampoco amarilla) que señale la preocupación del gobierno por éste derrumbe que no para.

ImagenEn abril el resbalón industrial fue del 8,6%
En abril, apuntan desde el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), todos los sectores industriales presentaron desplomes interanuales en sus niveles de producción. Entre los más afectados - la retracción de la demanda interna jugó un papel decisivo- se encuentran el automotriz (-33,9%); la industria textil (- 17,9%); la producción de minerales no metálicos (-12,5%); metales básicos (-7,5%) y metalmecánica (-5,9%).

Otras caídas, pero de menor magnitud, se sintieron en los rubros edición e impresión (-3,8%); papel y cartón (-0,1%) y alimentos y bebidas (-0,1%). En este último caso, se destaca la suba interanual de la molienda (+12%) que, en toneladas, permitió alcanzar los niveles previos a la sequía de 2018 y que en los próximos meses podría seguir dando impulso a la industria por el buen desempeño de la campaña agrícola.

Respecto al comercio exterior, señalan desde el CEU-UIA, las exportaciones MOI no logran despegar y compensar la caída del mercado interno. En abril, se produjo una reducción del 2,3% interanual por una caída de 3,3% en los precios y una leve suba de 1,1% en cantidades La continuidad de la tendencia contractiva en la industria se reflejó en la menor utilización de su capacidad instalada y en una nueva caída de la demanda de importaciones. En abril, la utilización de la capacidad instala, según el INDEC, alcanzó el 61,6%, cifra que se ubica un 6 % por debajo de igual mes de 2018. Por su parte, las importaciones de bienes intermedios se contrajeron 17,1% interanual, las de bienes de capital, 42,3% y las de sus piezas y accesorios, 28,2%.

También cayeron las compras externas de bienes finales, tanto de consumo (-35,2%) como vehículos (-69,7%).

En el plano laboral, el empleo industrial en marzo (último dato disponible) registró una caída de 0,5% desestacionalizado con respecto al mes anterior (6.019 puestos de trabajo menos), por lo que ya son 16 los meses de caída mensual consecutiva.

En la comparación interanual, la caída del empleo industrial asciende a 5,8% (68.994 puestos perdidos). Los datos preliminares de mayo de algunos sectores, como el automotriz (-35,3%), la producción de minerales no metálicos para la construcción (-6,2%) y la producción de aluminio (-0,1%), adelantan otro mes de caída en la producción industrial, aunque relativamente más moderada que en marzo y abril.

El panorama complejo que transita el sector industrial también se ve afectado por el cambio en las perspectivas de crecimiento del principal socio comercial de Argentina. El último relevamiento de expectativas del mercado que realiza el Banco Central de Brasil bajó la proyección de crecimiento del PIB a 1% y a 0,5% para la industria manufacturera brasileña, cuando a principios de este año se estimaba 2,5% y 3,0%, respectivamente.

A su vez, el mantener altas tasas de interés para contener el mercado cambiario, sigue impactando en la caída del crédito y en los niveles de inversión y consumo.

La situación de la actividad manufacturera –muy especialmente de la PyMES industriales- es tan preocupante que el Resumen Ejecutivo de la entidad no finaliza con un voto al crecimiento sino a “logar que la actividad industrial comience a encontrar un piso”.


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