Ir a la página principal
Comercio exterior

La política comercial en el centro del debate (I)

El 31 de diciembre próximo -si no se otorga una dispensa por un trimestre al nuevo gobierno- deberán dejar de aplicarse como tales, las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI). De acuerdo con un fallo de la Organización Mundial de Comercio, y la negociación formalizada por el gobierno nacional con los representantes de la Unión Europea, Japón y los Estados Unidos, que denunciaron oportunamente la implementación de trabas al comercio con nuestro país desde enero de 2012, la Argentina tendrá que adecuarlas a la normativa internacional. En esta nota, los alcances del fallo y los instrumentos que pueden ser utilizados para el seguimiento y control de las importaciones. En la segunda parte, las opiniones de cuatro referentes de la industria, el comercio exterior y la actividad académica: los licenciados Fernando Grasso, Ricardo Rozemberg y Adriano De Fina, y el ingeniero Miguel I. Ponce.

La denuncia de la Unión Europea, los Estados Unidos y Japón logró un primer fallo en septiembre de 2012, que fue confirmado en enero de 2015. El dictamen de la OMC sostuvo que las DJAI son incompatibles con la obligación sustantiva establecida por el párrafo 1 del artículo XI, del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), firmado en 1994 -que establece que “ninguna parte contratante impondrá aparte de los derechos de aduana impuestos y otras cargas, prohibiciones ni restricciones a la importación de un producto del territorio de otra parte contratante a la exportación o a la venta para la exportación de un producto destinado al territorio de otra parte contratante, ya sea aplicadas mediante contingentes, licencias de importación o de exportación, o por medio de otras medidas”. El panel que trató el reclamo señaló que el procedimiento seguido con las DJAI no es automático, en el sentido de que las autoridades pueden decidir retener la autorización para importar aunque se hayan cumplido todas las prescripciones formales, por lo que en la práctica actúan como una “restricción cuantitativa”.

Si bien el fallo de la OMC no elimina las DJAI, de aplicarse los principios del GATT el mecanismo “quedará como una mera formalidad”. Esta posibilidad alarmó justificadamente a los sectores industriales “sensibles” -calzados, juguetes, textiles, metalúrgicos, entre otros-, más expuestos a la competencia externa. Nadie duda que las DJAI serán reemplazadas por otras herramientas que permitan protegerlos, pero el gobierno deberá ser muy cuidadoso en su demanda de decisión de “acatar el dictamen del organismo internacional e instrumentar todos los medios para su cumplimiento”, para no volver, en corto plazo, a motivar un nuevo cuestionamiento a la política comercial externa del país.

¿Qué instrumentos pueden ser utilizados (y son utilizados por la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo) para el seguimiento y control de las importaciones con el objetivo de proteger nuestro mercado? En una rápida consulta, expertos y operadores coincidieron en señalar que, si bien varios son cuestionables por considerarlos violatorios del principio de transparencia de los convenios que conformaron el Sistema Multilateral de Comercio (SMC), puede recurrirse a la implementación de:
  • Aduanas Especializadas. Para los casos de productos previamente definidos como sensibles se limita el ingreso de los mismos a través de un número acotado de aduanas, de modo de ejercer un mayor control en su ingreso.
  • Valores Criterio. Deben ser definidos con celeridad, fijando plazos máximos que no superen los tres meses desde la fecha de iniciada la actuación ante la AFIP, hasta la publicación de la norma que los instituya.
  • Participación de las entidades gremiales empresarias como observadoras en la verificación de las mercaderías, ampliando su participación en la medida de las necesidades sectoriales y/o por rubros.
  • Pago anticipado o parcial de los derechos de aduana, sin que la suma abonada devengue intereses.
  • Trámites aduaneros especiales: Son trámites que no guardan una relación clara con la administración de ninguna de las medidas de carácter general que se aplican para el ingreso de las mercaderías, como la obligación de presentar información acerca del producto que se va a importar más detallada que la exigida normalmente, etcétera.
  • Licencias Automáticas Previas de Importación (LAPI). A través de ellas se puede realizar un monitoreo anticipado de las importaciones que se van a realizar, pudiendo eventualmente la autoridad gubernamental, tomar medidas puntuales de oficio o por denuncias del sector privado.
  • Declaración Jurada de Composición de Producto con el fin de hacer valer el derecho del consumidor en conocer el origen, la procedencia y las características de las mercaderías, se estableció para bienes como textiles, calzados y otros, este régimen. A través del mismo, previo al despacho a plaza, el importador debe presentar una de Producto para ser intervenida por la Dirección de Importaciones. Su función es la de contar con un medio estadístico y de control antes del libramiento de la mercadería.

    Para determinados bienes de varios sectores, podría implementarse esta metodología con intervención del Ministerio de Industria o del Instituto Nacional de Tecnología Industrial.
  • Licencias No Automáticas para productos sensibles, estableciendo mecanismos ágiles de aplicación e implementación.
  • Medidas antidumping teniendo en cuenta posibles casos de elusión de decisiones adoptadas y no se vulneren arbitrariamente las medidas dispuestas en resguardo de la producción local.
  • Salvaguardia, Derechos Compensatorios y Prohibiciones. Puede considerarse su aplicación, en aquellos casos donde lo amerite la criticidad y sensibilidad del sector.
  • Inspección previa a la expedición. Control obligatorio de la calidad, la cantidad y el precio de los productos antes de su expedición en el país exportador, efectuado por una agencia de inspección designada a este efecto por las autoridades del país importador. El control del precio tiene por objeto de impedir la subfacturación y la sobrefacturación, para así evitar la evasión de los derechos de aduana o la salida de divisas.
  • Establecimiento de normas técnicas, de seguridad, salubridad: Tanto para la producción local como para la importación de bienes se establecen normas técnicas, de seguridad, o salubridad, amparadas por certificaciones de organismos debidamente calificados que son exigibles para la comercialización en el mercado interno. Dicha exigencia debe ser cumplida como condición previa al despacho de la mercadería, sin excepción.
  • Reglamentos técnicos: Reglamentos que establecen requisitos técnicos en forma directa o remitiendo a una norma, especificación técnica código de conducta, etcétera.

    Estos reglamentos pueden complementarse con orientaciones técnicas que indiquen someramente la forma de cumplir con sus requisitos, en particular las distintas formalidades administrativas para el despacho de aduanas tales como el registro previo del importador o la obligación de presentar un certificado expedido por el organismo oficial competente del país de origen de los productos importados. En algunos casos puede incluso exigirse el reconocimiento previo del exportador o del organismo que ha expedido el certificado.
  • Requisitos relativos a las características de los productos: Disposiciones que establecen las especificaciones técnicas que deben cumplir los productos (marcado, etiquetado, embalaje, ensayos, información, tránsito, etcétera) .
  • Pagos anticipados obligatorios: Pago por anticipado del valor de la importación y, en su caso, los correspondientes impuestos sobre las importaciones, exigiéndolo por ejemplo en el momento en que se solicita o se expide la autorización o licencia de importación.
  • Depósito previo de los impuestos a la importación. Obligación de depositar un determinado porcentaje del valor de la misma incluso en divisas y en efectivo, durante un cierto tiempo con anterioridad a la importación, sin que la suma depositada devengue intereses.

También se considera posible de implementar un Sistema de Seguimiento de las Importaciones de Bienes Sensibles, con el objeto de realizar un seguimiento y control minucioso del ingreso de aquellos bienes para los cuales existe producción local que se encuentren en una situación vulnerable frente a la importación.


Ir al principio de la nota