Ir a la página principal
Secciones
Miércoles 23 de Octubre, 2019
Ciencia & tecnología

La presidenta en el CAB

Cristina Kirchner desde el Centro Atómico Bariloche y esa fragua de excelencia en ciencias que es el Instituto Balseiro inauguró en forma presencial la nueva biblioteca de la institución y el agregado al complejo de otro laboratorio experimental. Mientras tanto y por teleconferencia, inauguró también un edificio para la Escuela de Ingeniería Electrónica e Ingeniería Civil del Instituto Académico de Ciencias Básicas y Aplicadas en la Universidad de Villa María, Córdoba; la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Rosario y un nuevo edificio de aulas y auditorio para posgrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales en Posadas, Misiones.

ImagenFuerte valoración del desarrollo de C y T nacional
El Instituto Balseiro es una prestigiosa unidad académica que funciona en las instalaciones del Centro Atómico Bariloche (CAB) por convenio entre la Universidad Nacional de Cuyo y la Comisión Nacional de Energía Atómica. Forma profesionales en Física, Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica y ofrece posgrados en Física, Física Médica e Ingeniería. Considerado el centro educativo científico de mayor renombre en la Argentina y América Latina y uno de los mejores del mundo, es el el único centro de capacitación en ciencias y aplicación de tecnología nuclear de la AIEA (International Atomic Energy Agency) en la región y una de las 30 instituciones del mundo que pertenecen a la World Nuclear University.

Acompañada por la presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica, doctora Norma Boero y por ministros de su gabinete entre los que sobresalía Lino Barañao de la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y Alberto Sileoni de Educación, la presidenta de la Nación recorrió las instalaciones del Centro Atómico Bariloche, visitó laboratorios, conversó con estudiantes y, a la hora del discurso inaugural, afirmó que en los últimos diez años se había rescatado al sector de ciencia y tecnología de la marginación sufrida durante la aplicación de políticas neoliberales.

Con una inversión superior a los 25 millones de pesos comenzó a utilizarse un laboratorio desarrollado en dos plantas con un total de 2.100 metros cuadrados con taller, depósito de materiales, 3 aulas y 11 gabinetes de experimentación para que los alumnos del IB realicen sus prácticas. Y la nueva Biblioteca Leo Falicov – que lleva el nombre de uno de los más importantes físicos teóricos locales- con una colección superior a 21.000 volúmenes entre los que se incluyen las tesis de doctorados y maestrías del Instituto Balseiro, las que podrán ser consultadas en forma electrónica por científicos de cualquier parte del mundo. “En éstos diez años prácticamente se construyó otro Instituto Balseiro”, dijo CFK y es cierto, reconocen desde la institución.

Consciente de que aún resta un largo camino por recorrer, la presidenta Kirchner dijo que Argentina - que es líder en América Latina en la investigación y usos pacíficos de la energía nuclear- no sólo reconquistó algunos lugares abandonados por políticas antinacionales sino que avanzó en muchas otras áreas como la biotecnología o el desarrollo de nuevos materiales. “El país ganó en la recuperación del patrimonio cultural y en la reconstrucción del conocimiento nacional”, dijo al explicar que el significado profundo de “mandar a lavar los platos a los investigadores” es la política que desarrollaron los que prefieren un país que no produce bienes industriales y que no tiene hombres y mujeres que investiguen y piensen”.

A la hora de las anécdotas, la presidenta relató que así como los niños son llevados por sus papás al ingresar al colegio primario, hay numerosos casos en que los jóvenes son acompañados por sus padres el día en el que ingresan a la facultad. “Este hecho que muestra el orgullo de las familias que por primera vez tienen a uno de sus miembros en la universidad y que la sociología expone como muestra de una movilidad social ascendente, yo lo llamo inclusión”, dijo CFK.

Es llamativo que hasta las agencias de noticias oficiales hayan opacado el verdadero eje del discurso presidencial – que no fue la vergonzosa operación europea contra el avión del presidente Morales, ni las prácticas extorsivas de algunos líderes sindicales- sino una mirada profunda sobre la necesidad de estimular el despliegue de la inteligencia de nuestros científicos y técnicos para seguir construyendo el país que nos debemos.


Ir al principio de la nota