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Miércoles 17 de Octubre, 2018
Economía internacional

La región crece (moderadamente), en un complejo escenario global

En un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad, las economías de la región crecerán 1,5% en promedio en 2018, como resultado de un repunte de la demanda interna, especialmente del consumo privado, y un leve aumento de la inversión. Así lo destaca el “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2018”, una de las publicaciones más tradicionales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentado recientemente en México .En la oportunidad, la Secretaria Ejecutiva del organismo regional, Alicia Bárcena, resaltó que ALC sigue creciendo, aunque a menor ritmo de lo proyectado hace unos meses, a pesar de las turbulencias internacionales. ”Esto es positivo pero nos insta a redoblar esfuerzos para generar una reactivación, sin caer en ajustes fiscales excesivos. Aquí la integración regional puede jugar un papel fundamental y así allá debemos apuntar”.

ImagenesLa Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, presentó en México  la nueva edición del estudio económico regional.Cuadro
Con información actualizada al 30 de junio pasado, el trabajo sostiene que el crecimiento promedio general de la región -cuya proyección disminuyó siete décimas con respecto a la última estimación entregada por la CEPAL en abril pasado, al pasar de 2,2% a 1,5%- mantiene una tendencia positiva, si bien muestra signos de ralentización. Al igual que en ocasiones anteriores, apunta a renglón seguido, “existe una gran heterogeneidad entre los distintos países y subregiones (ver imagen) ya que se espera que América del Sur crezca 1,2% en 2018, mientras que América Central lo haría en 3,4% y el Caribe en 1,7%”. En relación a los países, República Dominicana y Panamá liderarán el crecimiento de la región, con aumentos del Producto Bruto Interno(PBI) de 5,4% y 5,2%, respectivamente, seguidos por Paraguay (4,4%), Bolivia (4,3%), Antigua y Barbuda (4,2%), y Chile y Honduras (ambos con 3,9%). Con signo negativo cerrarían el año tres países: Argentina( -0,3%),Dominica (-6,4%) y Venezuela(-12,0%).La previsión de la caída del PBI en nuestro país, que ya ha sido superada por las nuevas estimaciones del gobierno, en opinión de los técnicos del organismo regional encuentra sustento “no solo en la contracción esperada en el consumo y la inversión, producto de la depreciación cambiaria, la política monetaria contractiva y la reducción del gasto primario proyectada ,sino también en una importante caída de las exportaciones primarias, asociada a la fuerte sequía que afectó al sector agrícola local durante el primer semestre del año”.

El crecimiento regional, subraya el estudio-que el organismo de las Naciones Unidas elabora y publica anualmente desde su fundación, en 1948-, se da en “un complejo escenario global , caracterizado por conflictos comerciales entre los Estados Unidos, China y otras naciones; riesgos geopolíticos crecientes; una caída en los flujos de capitales hacia los mercados emergentes en los últimos meses y un alza en los niveles de riesgo soberanos; depreciaciones de las monedas locales frente al dólar, y una expansión económica mundial que tiende a perder dinamismo”.

Al pasar revista a algunos indicadores, los economistas de la CEPAL sostienen que la recaudación tributaria de América Latina se mantiene estable en 2018 en torno al 17,8% del PIB (frente al 17,9% anotado en 2017), mientras que la inflación promedio sigue dentro de lo esperado (6,5% a junio frente al 5,3% en 2017, excluyendo a Venezuela). En tanto, la tasa de desocupación urbana regional ha dejado de crecer y se mantendría en 9,2%, por debajo del 9,3% del año pasado, gracias a una mayor generación de empleo asalariado (1,4% en el primer trimestre de 2018, luego de anotar 0,3% en 2017) y en el ámbito fiscal, reconocen que las medidas dirigidas a la consolidación fiscal en América Latina han dado lugar a una reducción esperada del déficit primario, que pasaría de un déficit medio del 0,8% del PBI en 2017 a uno del 0,5% del PBI en 2018 En su edición 2018, el trabajo dedica la mayoría de sus capítulos a un profundo análisis de la evolución de la inversión en ALC entre 1995 y 2017, con sus hechos estilizados, principales determinantes y desafíos de política. Señala que ha aumentado sus niveles de inversión en las últimas dos décadas, cerrando la brecha existente con otras regiones del mundo. Advierte, sin embargo, que se requiere un esfuerzo adicional para promover los encadenamientos productivos de esta inversión y así apuntalar el crecimiento económico.

Bolsa de Cereales


El estudio indica que entre 1995 y 2017 la formación bruta de capital fijo (inversión fija) aumentó del 18,5% al 20,2% como proporción del producto bruto interno de la región, si bien a partir del 2012 el dinamismo de la inversión ha tendido a desacelerarse, y agrega que el sector de la construcción es el de mayor participación en la inversión en el lapso de tiempo analizado, con un 67,5% de la inversión total. No obstante, maquinaria y equipo sobresale como el componente más dinámico en el período, ya que la inversión en este rubro pasó de representar el 4,7% del PBI en 1995-2003 al 8,1% en 2010-2016. “Esto es positivo para la región, ya que permite incorporar mayor contenido tecnológico y sentar las bases para mejorar la productividad y sostener el crecimiento”, indica el trabajo.

Por su parte, los niveles de inversión privada superaron en 2017 a los de la inversión pública, con un 80,3% frente a un 19,7% de participación, respectivamente. Ante esa realidad, en la presentación oficial en México de la nueva edición del estudio, Alicia Bárcena consideró que “es necesario tener una mirada estratégica de la inversión pública, en tanto esta juega un papel importante en potenciar la inversión privada, genera un efecto de crowding-in (atracción hacia el sector privado), así como en la provisión de bienes públicos centrales para impulsar el crecimiento”. Y a modo de conclusión sostuvo que “la región ha hecho importantes esfuerzos para aumentar el flujo de inversión, pero tenemos el desafío de mejorar su composición sectorial para incentivar la productividad de las economías. Aún queda mucho por hacer”.


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