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Temas en debate

La sustitución de importaciones de bienes de capital

Un informe de la Cámara de Industriales de Proyectos e Ingeniería de Bienes de Capital de la República Argentina (CIPIBIC) analizó la evolución de las importaciones del sector que “pasó de registrar en el crítico año 2002 un déficit de comercio exterior cercano a los 550 millones de dólares, a un desbalance que superó los 5.600 millones en 2007 y los 7.200 millones en 2012 (con un pico de casi 8.300 millones en 2011)”. El trabajo subraya que estas cifras “expresan la incapacidad de la industria para cubrir con producción local una actividad económico-fabril y una demanda inversora en expansión o, desde otro encuadre, lo acotado del proceso sustitutivo que se verificó en los hechos”.

ImagenComercio exterior de bienes de capital, 2002-2012.
Esta situación, apunta el informe, fue producto de diversos factores entre los que sobresalen: “la fisonomía estructural del sector resultante del achicamiento regresivo de la actividad que tuvo lugar en la etapa 1976-2001, el incremento en los costos de producción asociado fundamentalmente al comportamiento de los precios de ciertos insumos básicos en la posconvertibilidad, la ‘sustitución inversa’ que resulta de diversas acciones y omisiones estatales, y la ausencia de estructuras de financiamiento de largo plazo para la adquisición de bienes de capital de origen nacional”.

Estos elementos, señala CIPIBIC, “también refuerzan la importancia estratégica de avanzar en la formulación y la puesta en práctica de una política de desarrollo hacia el sector. Básicamente, por el ahorro de divisas, la integración del tejido productivo, la dinamización de ciertos segmentos PyMES y la difusión de progreso técnico que se desprenderían de contar con una industria de bienes de capital crecientemente competitiva desde el punto de vista estructural”.

Por otra parte, el informe sostiene que una segunda dimensión a indagar se vincula con los principales países de origen de las importaciones argentinas de bienes de capital. “Así, en un escenario de fortísima expansión en el ingreso al país de maquinarias y equipos provenientes del extranjero en línea con la dinámica del ciclo económico-industrial doméstico, el ‘núcleo duro’ importador mantuvo relativamente estable su muy elevada ponderación en las compras totales (en todos los años superó el 80%), con un retroceso en el peso relativo de Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido, España y Suiza, un estancamiento en la participación de Alemania, Japón y Corea, y un incremento en la incidencia de Brasil, Tailandia y, fundamentalmente, de China; y al desagregar el decenio aludido en dos fases se verifica que en la primera de ellas (2002/2007) sobresale el avance de las importaciones chinas y brasileras (sobre todo en detrimento de las procedentes de Estados Unidos), mientras que en la segunda etapa (2007/2012) se manifiesta un nuevo avance en la incidencia de China, que desplaza principalmente a Brasil, Estados Unidos, Japón y Francia”.

El trabajo de CIPIBIC destaca que “en la explicación de la evolución de las importaciones de bienes de capital confluyen varios elementos. Por caso, las considerables brechas de productividad y competitividad de la Argentina en relación con los países centrales y muchos en vías de industrialización. Pero indudablemente el hecho más notorio que se desprende del análisis realizado pasa por el protagonismo creciente de China (en 2012 dio cuenta de aproximadamente el 19% del total de las compras argentinas al exterior de bienes de capital, una participación 16,2 puntos porcentuales más holgada que en 2002). En una primera etapa la penetración de productos chinos fue motorizada por bienes seriados, para luego incorporar de manera acelerada a diferentes rubros no seriados. Al respecto, cabe destacar, entre muchos otros, los casos de inyectoras para la industria plástica, tornos y numerosas máquinas herramienta, grandes estructuras metálicas, plantas de silos, transformadores eléctricos, bombas y válvulas, maquinarias para la explotación de minas y canteras, aparatos de distribución y control de energía eléctrica, vagones ferroviarios, turbinas hidroeléctricas y generadores eólicos. Por lo general, se trata de rubros que el gobierno chino promueve activamente a través de diversos mecanismos (financieros, comerciales, de asistencia técnica), lo cual ha sentado las bases para ir dotándolos de grados de competitividad cada vez mayores en el mercado mundial (al margen que en no pocas ocasiones incluyen también algún tipo de práctica desleal de comercio)”.

Más adelante y luego de identificar los bienes que podrían ser parte de una estrategia sustitutiva -entre ellos: tanques de combustible y líquidos en general; bombas centrífugas para la industria alimenticia; tanques y equipos de procesamiento para la industria láctea; equipos para la producción de frío industrial; maquinarias para la elaboración de té; estructuras metálicas para puentes; compresores de aire; grúas y aparatos de elevación; diversos moldes para caucho y plástico y grupos electrógenos; calderas acuotubulares; hornos industriales; plantas para tratamiento de aguas y efluentes; separadores de gas y petróleo; elevadores y transportadores continuos; hornos para panaderías; transformadores patrones de tensión y convertidores estáticos; puentes grúa, chipeadoras para madera; moldes para moldeo por inyección o compresión para metales o carburos metálicos; molinos eólicos; palas cargadoras de carga frontal; centros de mecanizado; balanzas y diversos carros de transporte sobre vías férreas-, el informe recuerda que el sector viene proponiendo algunas medidas de “sintonía fina”. Entre ellas:
  • Dar continuidad al régimen del bono ?scal, garantizando certeza en el largo plazo mediante la formulación del mismo en forma de ley;
  • Avanzar en la “des-burocratización” de ciertas instancias administrativas con el propósito de asegurar un ágil recupero de diversos créditos fiscales a favor del fabricante local;
  • Avanzar hacia el máximo nivel arancelario extra-Mercosur consolidado en la OMC (35%) en aquellos sectores productores de bienes de capital y sus partes con mayores potencialidades en materia de sustitución de importaciones;
  • Modificar el sistema de importaciones temporarias para perfeccionamiento industrial Decreto 1330/04 para los bienes de capital no seriados con el objetivo de acortar los tiempos de gestión y extender los plazos permitidos en forma automática;
  • Gestionar la administración del comercio exterior con una visión industrialista, allanando la importación de insumos industriales, sobre todo los que no tienen producción local, mediante un régimen legal sin discrecionalidad.
  • Incrementar y mejorar la utilización de la política de defensa comercial vía medidas compensatorias, cupos, salvaguardas, anti-dumping, etc.;
  • Avanzar en la derogación de los regímenes de importación de “bienes integrantes de grandes proyectos de inversión” y de “líneas de producción usadas”. En todo caso, las importaciones deberían restringirse a casos excepcionales de interés estratégico cuando la oferta local no resulte suficiente (para lo cual debería establecerse un mecanismo de consulta previa a fabricantes locales);
  • Reducir el plazo máximo del beneficio de la Importación temporaria de bienes de capital –sin perfeccionamiento industrial- Decreto 1001/82 Art.31.- inc. 1. a), básicamente, por cuanto el largo período por el que se habilitan los ingresos temporarios termina desnaturalizando la esencia del régimen en la medida en que, en la mayoría de los casos, los bienes terminan siendo reexportados plenamente amortizados;
  • Implementar algún mecanismo para compensar el mayor costo de los insumos utilizados para la fabricación de un bien de capital (el mismo debería ser para las materias primas de origen local y para las importadas no elaboradas en el medio doméstico);
  • Revisar las alícuotas de derechos de importación de ciertos insumos básicos estratégicos (tanto los de los que no se elaboran en el país, como los de aquéllos que sí se producen en el medio doméstico y sus precios son muy elevados), y
  • Garantizar la aplicación efectiva de la legislación de “compre nacional” y de los respectivos “compre provinciales” en diversos sectores (energético, infraestructura vial y ferroviaria, entre otros).

En materia de comercio exterior, CIPIBIC propone, entre otras medidas:
  • Implementar la eliminación de los derechos de exportación y el aumento de los reintegros a las exportaciones de maquinarias y equipamientos para la producción; agilizar el régimen de reintegros por exportación de plantas llave en mano, evaluando el aumento de la alícuota y establecer líneas específicas de pre-financiación y financiación para exportaciones de bienes de capital similares a las disponibles internacionalmente, e implementar estructuras de financiamiento ad hoc para la adquisición de bienes de capital fabricados en el país que sean “flexibles” en diferentes aspectos: tasas, plazos, condiciones en materia de garantías y requisitos patrimoniales, y rubros elegibles.

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