Ir a la página principal
Temas en debate

Las complejas relaciones de China con América Latina

El Centro de América Latina de Atlantic Council presentó recientemente en un informe que analiza las complejidades de las relaciones entre la región y China, considerando los casos de la Argentina, Brasil, México, Cuba y Venezuela. Para su autor, Enrique Dussel Peters, “la clave para el éxito a largo plazo es asegurar que dichas relaciones promuevan -en lugar de atrasar- el crecimiento económico y el progreso social en la región”.

ImagenUna relación con muchos interrogantes
En la presentación del informe, en la sede del Atlantic Council, en Washington, además del autor hablaron ex funcionarios del gobierno norteamericano, corresponsales, representantes de la banca, el director y subdirector del Centro de América Latina, Peter Schechter y Jason Marczak respectivamente, y el presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), Martín Berardi.

En la oportunidad, Marczak señaló que “el interés de China en América Latina puede proporcionar una vía para continuar construyendo sobre las inmensas ganancias socioeconómicas logradas en gran parte de la región en la última década, pero sólo si ese país juega bajo las mismas reglas que respetan otros inversionistas extranjeros. El hacer negocios con China debe basarse en la vigencia del Estado de Derecho y el imperio de la ley y la transparencia”.

Por su parte, Berardi alertó por los daños que viene causando en la industria siderometalúrgica latinoamericana el comercio desleal de China. “El arribo masivo de productos en condiciones de precios subsidiados y dumping está provocando la desindustrialización de nuestros países”. Al tiempo de recordar que las exportaciones de acero del gigante asiático hacia la región crecieron 70% en solo dos años-la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero de México informó en estos días que el ingreso de productos siderúrgicos provenientes de China había aumentado 112,5% en el primer semestre del año comparadas con las del mismo período de 2014,lo que ha motivado despidos y suspensiones en la mayoría de las empresas que nuclea la entidad-, Berardi sostuvo que ello se debe a “la enorme capacidad ociosa de China en el sector” estimada en 425 millones de toneladas de acero (equivalentes a 6,6 veces la producción anual de América Latina o 4 veces el consumo actual de los Estados Unidos).

Al analizar el tema de la inversión directa china en la región, el presidente de Alacero expresó que “China está ingresando en la financiación de proyectos de infraestructura y logrando condiciones especiales para la provisión de productos manufacturados. Algunos acuerdos evitan los procesos de licitación y eliminan la competencia”. Y agregó: Las inversiones chinas en América Latina difieren de las de los Estados Unidos y la Unión Europea, ya que se trata de empresas estatales que siguen las estrategias del gobierno chino y no surgen de decisiones empresariales propias de una economía de mercado”.

El informe- titulado” Evolución del rol de China en América Latina:¿Puede ser un ganar-ganar?”- incluye cinco recomendaciones para que ambas puedan establecer una relación de beneficio mutuo: • Reforzar la capacidad de monitorear y evaluar los acuerdos bilaterales con China. La relación comercial actual no ha aportado al desarrollo económico de la región. En las negociaciones regionales con China- tales como con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)-, es necesario definir una agenda de desarrollo a largo plazo que vaya más allá de la tradicional exportación de materias primas desde América Latina.

• Establecer un rol más importante para los organismos multilaterales. Instituciones regionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), debe encargarse de identificar los costos y beneficios de acuerdos bilaterales con China, de manera que sus cláusulas y condicionalidades sean transparentes y claras. • Fortalecer el desarrollo de instituciones independientes. Los gobiernos nacionales deben invertir en la creación y el apoyo a instituciones de los sectores público, privado y académico, para que puedan unificar los intereses individuales y definir estrategias comunes hacia China.

• Promover la transparencia. Los países de la región deben establecer grupos de trabajo bilaterales y multilaterales específicos para promover reglas de transparencia en la inversión extranjera directa china.

• Adoptar una política de reciprocidad como base para los acuerdos bilaterales. En las negociaciones, los acuerdos comerciales y de inversión extranjera directa con China deben basarse en la comprensión mutua y la reciprocidad.


Ir al principio de la nota