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Sectores económicos

Las desventuras de los autopartistas metalúrgicos

Los autopartistas metalúrgicos consideran que” de no cambiar las tendencias existentes en la demanda local, la dinámica del comercio exterior y la maduración de los proyectos en marcha, se podría inferir la acentuación de los rasgos verificados durante 2016 y 2017, con un mercado local atendido por importaciones, y la producción dependiendo de un mercado externo signado por lo que pase en Brasil y las ganancias de competitividad que el país y las empresas terminales alcancen”.

ImagenDe mantenerse la tendencia, seguirán creciendo las importaciones de autopartes brasileñas
Un informe elaborado en el ámbito de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) sostiene que tal panorama plantea al sector autopartista metalúrgico una situación extremadamente compleja, ya que “ a la presión de costos, la dependencia del mercado externo y el peso de las importaciones en la demanda local tanto en equipo original como reposición, se suma que aún no se están verificando los resultados esperados de la Ley de Desarrollo y Fortalecimiento del Autopartismo Argentino, apalancando nuevas inversiones en el sector y logrando el efectivo aumento del contenido local”.

Si bien no existen estadísticas oficiales de producción de autopartes, una encuesta de ADIMRA entre las empresas metalúrgicas del rubro tuvieron un incremento de la producción de 5% durante 2017.”Este desempeño puede explicarse porque las empresas de la muestra -que recuperaron sus niveles de producción de 2015- están orientadas a la producción de remolques y semirremolques y de utilitarios livianos”.

Luego de repasar los datos elaborados por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) del comercio exterior del sector en el período analizado, que resultó deficitario en 4.158 millones de dólares, el informe de la Comisión Automotriz de ADIMRA señala que las exportaciones del autopartismo metalúrgico ascendieron en 2017 a 796 millones de dólares(un crecimiento de 6% respecto del año anterior) mientras que las importaciones alcanzaron a 4.446 millones (un aumento de 13,4%).,con lo que la balanza comercial resultó negativa en 3.650 millones de dólares. Sumando ambos déficits, apunta el informe, encuentra justificativo más del 90% del rojo de la balanza comercial argentina. Más adelante, el trabajo subraya que el comercio sectorial con Brasil, regido por el Protocolo Automotriz Bilateral Adicional al ACE Nº14 mantiene un pronunciado desbalance: frente a un Flex establecido de 1.5, durante 2017 alcanzó un valor de 2.4. Y teniendo en cuenta las penalidades que se imponen a las empresas que superan el desbalance máximo autorizado, estima, en base a informaciones de la prensa, que llegarían a 250 millones de dólares para el periodo julio 2016-junio 2017”.

Por otra parte, a la luz de los patentamientos registrados en los dos primeros meses de 2018-que se incrementaron 22,6% con respecto a igual período del año anterior, con una dominante presencia importada en el ranking de ventas, ya que 8 de los 10 primeros modelos vendidos 8 en el caso de automóviles y 5 de los primeros 10 en utilitarios livianos provinieron del exterior, y mayoritariamente del socio mayor del Mercosur-,el informe considera que este desempeño en gran medida “ tuvo que ver con la profundización de las tendencias observadas el año anterior”.

Las últimas estimaciones de ADEFA, proyectando una demanda de 945.000 unidades -que de mantenerse el nivel del primer bimestre permitiría alcanzar la meta de 1 millones de vehículos patentados-, la producción de 565.000 y la exportación de 300.000 vehículos podrían suponer para el resto de 2018 un horizonte auspicioso para el sector autopartista. Sin embargo,” la perspectiva de un aumento de la producción, estaría alcanzando a un sector relativamente restringido de los autopartistas, constituido por las empresas que se encuentran vinculados con los nuevos proyectos y a las camionetas. Los restantes, perdieron negocios con los cambios de modelos, y los dedicados al mercado de reposición se ven seriamente amenazados por el bajo volumen y las importaciones de Brasil y China”. De ser así, a juicio de los autopartistas metalúrgicos, los datos del comercio exterior sectorial argentino de 2018 serían más negativos que los del año anterior, y consistentes con las proyecciones realizadas por la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores de Brasil (ANFAVEA) que contemplan para el socio mayor del Mercosur un aumento de 13,2% en la producción (superando en total más de 3 millones de unidades),para responder a la expansión la demanda interna y del 5% en las exportaciones (totalizando 800 mil unidades) que se destinaría a atender al mercado argentino.

De cumplirse esas previsiones y mantenerse la dinámica actual, el informe de ADIMRA estima que la participación de los vehículos nacionales en las ventas locales en 2018 alcanzaría la menor participación histórica en las últimas décadas y se tendría un empeoramiento del Flex en el comercio bilateral con Brasil y un aumento sustancial del déficit comercial automotriz.


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