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Miércoles 13 de Noviembre, 2019
Temas en debate

Los días después

No votó el bolsillo, idea que quieren instalar incluso algunos opinónólogos pseudo progresistas, votó una corriente de pensamiento que entiende que el desarrollo de la Argentina se dio, y debiera seguir dándose, por los rieles que el neoliberalismo se empeña en destruir. Si hay quienes señalan la grieta, esa es la verdadera grieta.

Imagen¿Puede el oficialismo superar la brecha que lo separa de los resultados obtenidos por la oposición?
Estallaron las urnas y la alegría de un pueblo que había apretado los dientes y soportado el durísimo castigo que le propinó la política económica de un gobierno enamorado de la fantasía de transformar un país que construyó satélites y realizó avances significativos en informática o en biotecnología en otro que ruega lluvias para lograr buenas cosechas, piensa en una Vaca Muerta redentora y entroniza mercados y finanzas despreciando la inteligencia y el trabajo.

Contra toda sorpresa a esa aparente falta de reacción a la creciente pérdida de derechos, resultó que ese pueblo no vivía atontado por la andanada de noticias falsas que construyeron un escenario virtual con escaso anclaje en la realidad, sino esperando el momento en que iba a poder expresarse. Y lo hizo mostrando, también al mundo, que fue subestimado.

Hoy, tras el inapelable resultado electoral, aun esperando a octubre, el elenco gobernante tiene dos caminos: el de la insistencia en errores que lo llevaron a una dura derrota ( y a buena parte del pueblo a la miseria) o el de la apertura a un cambio verdadero que contenga y respete a una sociedad compleja dispuesta a defender valores esenciales entre los que una vida digna y un futuro en paz no son menores.

Los indicadores económicos y todas las comparaciones que pueden hacerse con períodos anteriores señalan a un único responsable (y varios participes necesarios) del enorme daño provocado. Esos responsables siguen gobernando y, en consecuencia, son quienes deciden si aumentan el desgarro económico-social o si aligeran el sufrimiento de millones de argentinos frente a una transición difícil. Irene Naselli

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