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Miércoles 23 de Octubre, 2019
Economía internacional

Más apoyo de Brasil a su industria

Durante el primer cuatrimestre de 2014 la actividad manufacturera del Brasil creció sólo el 0,4%, mientras las exportaciones se redujeron 9,4% durante los primeros cinco meses respecto de igual período del año anterior. Recientemente, el nuevo presidente de la Asociación Brasileña de Industria de Máquinas y Equipamientos (Abimaq), que representa a 6.500 empresas que fabrican diversos tipos de bienes de capital mecánicos en el país, dijo que se vive un momento "extremadamente dramático de desindustrialización silenciosa”. En este contexto, el Gobierno Federal anunció una serie de medidas que tienen como objetivo estimular la productividad y la competitividad, promover la innovación y modernización, mejorar la inserción en los mercados externos y garantizar el empleo y la renta sectorial.

ImagenEl gobierno del Brasil trata de frenar la caída industrial.
El Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe -INTAL- expone que la industria brasileña ha tenido, desde 2011, un desempeño inferior al del período previo a la crisis, tanto en la producción como en las exportaciones.

Con el objetivo de mejorar el desempeño del sector, el estado brasileño implementó una serie de políticas entre las que descolló el llamado Plan Brasil Mayor que data desde esos años y aún permanece vigente. En líneas generales, el plan consistía en otorgar incentivos por el equivalente a 16.000 millones de dólares durante el período 2011-2014 para alcanzar una serie de objetivos estratégicos: desarrollo sustentable, ampliación de mercados (diversificación de exportaciones, promoción de la internacionalización de las empresas brasileñas, aumento de la participación brasileña en los segmentos de tecnologías de bienes y servicios para energía, ampliación del acceso de los bienes y servicios para la población), fortalecimiento productivo y tecnológico de las cadenas de valor (mayor participación de los sectores intensivos en conocimiento en la economía, fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas -MIPyMES, producción limpia), creación y fortalecimiento de competencias clave (mayores inversiones en capital fijo y humano e investigación y desarrollo).

Porque los objetivos eran demasiado ambiciosos, los montos fueron poco estimulantes o las complicaciones del mundo exterior superaron las predicciones, el Plan no tuvo el éxito esperado. Así que, entre retroceder o insistir, el gobierno de Dilma Rousseff decidió poner en práctica un paquete de nuevas medidas entre las que se destacan aquellas vinculadas al comercio exterior: el restablecimiento del Programa Reintegra (mediante el cual se restituyen pagos tributarios a empresas exportadoras de manufacturas) y el establecimiento de un margen de preferencia del 25% para todos los proveedores nacionales de productos manufacturados y servicios nacionales en las licitaciones de compras gubernamentales que, hasta ahora, variaba entre el 8 y el 25% de acuerdo con el sector de actividad.

Hay que señalar que Argentina ha reclamado en forma insistente a lo largo de los últimos dos años (y sin éxito) que la participación de los proveedores del MERCOSUR en las licitaciones brasileñas se realice en las mismas condiciones a la que acceden los oferentes locales.

Otra de las políticas implementadas establece un esquema de refinanciamiento de deudas tributarias y prorrogar hasta diciembre de 2015 el Programa de Apoyo a la Inversión, a través del cual del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) financia la adquisición de bienes de capital e inversiones en innovación tecnológica.

Si las reformas no se hacen, dicen desde Abimaq – que nuclea 30 cámaras sectoriales- corremos el riesgo de volver a ser un país colonia, y no un país potencia, como pretendíamos" y puntualizan que el costo de producir cualquier equipamiento en Brasil es de entre 30% y 40% más alto que en Alemania y que se cierran fábricas o se transforman en firmas importadoras. Como consecuencia de los altos costos de producción y la falta de inversiones productivas, la facturación del sector de máquinas y equipamientos sigue un curso descendente: en los primeros cinco meses del año las ventas fueron 14% inferiores a las del mismo período del año pasado y, es posible, que 2014 termine con una facturación cercana a 70.000 millones de reales, 11% por debajo de los 79.900 millones del año pasado, que a su vez, había sido 5,7% inferior a la facturación de 2012 y menor que la de 2011.


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