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Temas en debate

Malos tiempos para la ciencia en España

“El gobierno está ahogando la ciencia española con recortes drásticos de la financiación, parálisis de los programas que hasta hace poco venían desarrollándose con normalidad, aplazamientos de convocatorias de contratos que, en realidad suponen cancelaciones y reducción de becas y de apoyo a los jóvenes científicos que provocan la fuga de cerebros”. Y para certificar la gravedad de la crisis, en una reciente edición el diario “El País” señala que entre 2009 y 2012 la financiación de la Investigación y Desarrollo cayó más de un 31% (subvenciones) pasando de 4.174 millones de euros a 2.860 millones y según datos de la Confederación de Sociedades Científicas, en 2013 el recorte será de 13,9%.

ImagenLa actividad científica en España sufre recortes drásticos en su financiamiento.
El Consejo Superior de Investigación Científica español (CSIC), por ejemplo, sigue pendiente de una partida de 100 millones de euros que necesita para no paralizarse y que debe llegar desde el Ministerio de Economía y Competitividad. Además, España ha dejado de abonar su cuota a la Fundación Europea de la Ciencia, mantiene una abultada deuda con el Laboratorio Europeo de Física de Partículas, ha reducido drásticamente su participación en la Agencia Europea del Espacio y aún no se ha comprometido con el proyecto del futuro telescopio gigante (E-ELT) que llevan adelante los países comunitarios.

Por otra parte, España ha retrocedido un lugar en el ranking mundial que registra el número de publicaciones científicas (pasó al 10º lugar, siendo superada por India) y su esfuerzo en I+D ha caído alejándose su porcentaje de PBI de la media europea.

Los malos tiempos para la ciencia no solo llegan a la que se desarrolla en los laboratorios, universidades y centros de investigación. “También se está ahogando todo el conglomerado de actividades -museos, planetarios y observatorios, entre otros- de divulgación, educación y difusión del conocimiento científico, una asignatura pendiente que se había comenzado a superar”.

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ante una pregunta “de si corría el riesgo de pasar a la historia como el funcionario que detuvo el progreso en España de la innovación y la I+D”, respondió: “Hemos tenido que hacer un ajuste muy doloroso y nos tenemos que buscar la vida de otras formas” y completó su visión afirmando que “es fundamental que la I+D + Innovación se integre en la competitividad de la economía española y , para eso, es imprescindible que busque retornos en el ámbito de los mercados, porque eso también estará justificando gran parte del gasto que se está realizando”.

“En ciencia, replicó Miguel Ángel Quintanilla, secretario de Estado de Investigación durante el gobierno de Rodríguez Zapatero, estamos hablando de cosas que no tienen valor mercantil, sino valor estratégico y muy alto” y sostuvo que el sistema español de ciencia está sufriendo ya un daño estructural, aunque todavía es pronto para evaluar su dimensión. “Teníamos un retraso y habíamos iniciado el camino de la modernización a nivel científico; la situación actual supone una ruptura y va a costar volver a reiniciarlo”.

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