Ir a la página principal
Ciencia & tecnología

Novedades del Centro de Biotecnología Industrial del INTI

Una de las más reciente realizaciones del INTI es la puesta en marcha de la planta de desarrollo en bioprocesos del Centro de Biotecnología Industrial, diseñada con el objetivo de poder trabajar en un amplio rango de microorganismos y procesos para diferentes aplicaciones (que van desde la industria farmacéutica al sector del cuidado del medioambiente, de inoculantes biológicos a materiales biodegradables). El director del Centro, doctor Alberto Díaz, destaca la muy buena respuesta de las empresas que apoyaron su creación y otras que se vienen sumando, con demandas que superan las actuales posibilidades de la planta. El próximo paso es poner en funcionamiento un fermentador de 65 litros, que facilitará desarrollos productivos tanto propios como de terceros.

ImagenEl doctor Alberto Díaz es un reconocido investigador del sector de Biotecnología Industrial.
El Centro cuenta con un plantel laboral integrado por alrededor de 25 personas -en su mayoría jóvenes- con muy buena formación y experiencia de trabajo en el sector industrial. Pensando en el futuro, y en los crecientes requerimientos de recursos humanos para la actividad, en conjunto con la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA dictan un curso de especialización en biotecnología industrial de un año de duración (que ya han completado 30 profesionales).

Por otra parte, el Centro obtuvo un subsidio del Proyecto de Infraestructura y Equipamiento Tecnológico (PRIETEC) para la refacción de un edificio ubicado en el predio del INTI y construir allí una planta de desarrollo productivo en células animales, dedicada a especialmente a la elaboración de anti cuerpos monoclonales. Complementando esta iniciativa, recientemente el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva otorgó un subsidio de 20 millones de pesos a un consorcio público-privado (integrado por el INTI, la Universidad Nacional de Quilmes, el Instituto de Oncología Ángel H. Roflo y tres empresas) con destino a la producción de dichos anticuerpos para su uso terapéutico en cáncer y enfermedades autoinmunes, que actualmente son importados.

El INTI, a través del Centro que dirige Díaz, equipará un laboratorio específico, el cual quedará a disposición de los organismos públicos o entidades privadas que se propongan producir industrialmente los fármacos. En la planta se llevará a cabo la fermentación, purificación y producción de lotes a escala de desarrollo y sus correspondientes controles de calidad.

En otro orden, Díaz reconoce la necesidad de una “mayor amplificación del uso de la biotecnología en otros sectores productivos” (alimentos, química, nuevos materiales). En ese sentido, considera que la vigencia de la ley de promoción de biotecnología industrial, aprobada por el Congreso Nacional hace casi cuatro años, pero aún sin reglamentar, sería un instrumento idóneo para lograrlo.


Ir al principio de la nota